Receta de la sopa castellana de mi abuela: por menos de cinco euros y depura después de Navidad
Este plato de cuchara tradicional es ideal para los días de invierno y muy completo desde el punto de vista nutricional

Sopa castellana. | Canva
La sopa castellana, también conocida como sopa de ajo, es mucho más que un simple plato caliente. Se trata de un símbolo de la cocina española tradicional de Castilla y León y otras regiones del interior de España. Su sencillez no resta complejidad a su sabor, que resulta intenso y reconfortante.
En particular, tras épocas de excesos alimentarios este plato se convierte en un aliado perfecto. A pesar de ser sabroso, la sopa castellana puede prepararse de forma ligera y nutritiva, aportando una sensación de bienestar al organismo gracias a su base predominantemente líquida.

Sopa castellana
Ingredientes
- 10 dientes de ajo
- 100 gramos de pan duro
- 1,5 litros de caldo de pollo
- 2 cucharaditas de pimentón dulce
- 4 huevos
- 4 cucharadas de aceite
- sal
Elaboración paso a paso
- En una cazuela amplia, calienta el aceite de oliva a fuego medio.
- Añade los ajos laminados y sofríelos con cuidado hasta que empiecen a tomar un ligero tono dorado y desprendan aroma.
- Agrega los trozos de pan duro a la cazuela y remueve con una cuchara.
- Retira la cazuela del fuego y espolvorea el pimentón dulce.
- Vierte el caldo caliente sobre la mezcla de pan, ajo y pimentón. Remueve para distribuir bien los ingredientes.
- Baja el fuego y deja que la sopa hierva suavemente durante 20 minutos.
- Pocos minutos antes de servir, casca los huevos directamente sobre la sopa o en cada plato individual.
Conservación
La sopa castellana es mejor consumirla en el momento o en el mismo día, porque la textura del pan cambia al reposar. Si te sobra, guarda la sopa sin los huevos en un recipiente hermético en el refrigerador durante dos días. Y antes de servir, puedes recalentarla a fuego lento y añadir huevos frescos para devolverle textura y sabor. Evita congelar la sopa con pan, ya que la congelación tiende a alterar la textura de los sólidos.
Cómo hacer una sopa castellana más ligera
Si has pasado los días festivos con comidas pesadas y quieres una versión que sea más depurativa:
- Sustituye parte del caldo de carne por caldo de verduras o simplemente agua filtrada.
- Usa menos aceite de oliva. Puedes dorar el ajo en una parte de aceite y luego añadir agua caliente para bajar rápidamente la densidad de la grasa.
- Aumenta ligeramente la cantidad de líquido respecto al pan. Más caldo significa una sopa más fluida y menos densa, ideal para una digestión más ligera.
- Agrega puerro o zanahoria picada que aportan fibra y ayudan a la eliminación de toxinas.
- Usa sal con moderación o sustituye por hierbas aromáticas suaves para realzar el sabor sin necesidad de un exceso de sodio.
La sopa castellana de mi abuela es un recurso culinario indispensable, especialmente después de las fiestas navideñas cuando el cuerpo agradece alimentos nutritivos, ligeros y de fácil digestión. Aprender a dominar esta receta no solo te conecta con la tradición culinaria española, sino que también te provee de una herramienta eficaz para cuidar tu bienestar en cualquier época del año.
