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Melchor Miralles

El triple de Sánchez que quizá no entre

Pedro Sánchez trató de convencer por activa y por pasiva al ex juez Fernando Grande Marlaska para que fuera candidato del PSOE a la alcaldía de Madrid y no lo logró, pero al final entró en el Gobierno como ministro, que luce más todavía y tampoco tiene mala pensión.

Opinión

El triple de Sánchez que quizá no entre

Pedro Sánchez trató de convencer por activa y por pasiva al ex juez Fernando Grande Marlaska para que fuera candidato del PSOE a la alcaldía de Madrid y no lo logró, pero al final entró en el Gobierno como ministro, que luce más todavía y tampoco tiene mala pensión. Después Sánchez ha tentado para ese cartel electoral al propio Zapatero, a Elena Valenciano y hasta a Alfredo Pérez Rubalcaba. Esto evidencia hasta que punto Sánchez entiende que cualquiera vale para ser candidato a la alcaldía de la capital de España con tal de ser “conocido”, es igual por qué. Podría haber sido un torero, un escritor progre, un actor o actriz candidatos al Goya o un presentador de televisión. Pero al final le ha tocado a un amigo del instituto que fue seleccionador nacional de baloncesto y ganó un Mundial, Pepu Hernández. Y la ha liado bien lanzándose un triple que igual ni toca aro.

En horas veinticuatro desde el anuncio se ha publicado en El Confidencial que Hernández constituyó una sociedad para ahorrase parte de los impuestos que debiera haber pagado por sus conferencias y publicidades y para el control de cuatro inmuebles. O sea, otro hombre de Sánchez con una relación especial con la Hacienda Pública. Ahí si que no falla el presidente. Pepu ha dicho que la sociedad cotizó legalmente a hacienda, pero el problema está en que no podía hacerlo a través de una sociedad.

Pero los problemas más severos han surgido en el seno del PSOE madrileño, en guerra permanente, donde el dedazo de Sánchez ha caído como una patada en la entrepierna. Cualificados y veteranos militantes socialistas madrileños me dicen que esperaban que Sánchez optara por alguien con peso en el partido, Rubalcaba, Valenciano, el propio Zapatero, “pero que nos traiga un paracaidista que no es del partido y que es su amigo del Ramiro de Maeztu y con el que comparte su pasión por el basket es la último que se despacha, este hombre ha perdido definitivamente los papeles, el Ayuntamiento no es un club deportivo o de amiguetes. Sánchez se ha pasado”.

A ver si Hernández llega a las primarias, a las que seguro se va a presentar Manuel de la Rocha, ex consejero de la Comunidad de Madrid con Leguina, un histórico que no goza de excesivo predicamento en las bases. De llegar, quizá le suceda lo que a Trinidad Jiménez cuando Zapatero la impuso, y fue derrotada por Tomás Gómez antes de que Sánchez tirara la puerta abajo. El triple de Sánchez con Pepu quizá no entre. Pero liarla, la ha liado, bien liada.

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