THE OBJECTIVE
Javier del Castillo

La visita del Emérito

«Vivimos en un país donde el rey que apostó por la democracia y la defendió en momentos delicados tiene que estar callado y ‘refugiado’ en Abu Dabi»

Opinión
1 comentario
La visita del Emérito

Ilustración de Erich Gordon.

Regresa el Rey emérito, Juan Carlos I, a Sanxenxo (antes Sangenjo), casi un año después de su primera visita a esta ciudad gallega, y se repite la historia: la misma polémica surgida durante los cuatro días que pasó en mayo de 2022 como invitado a las regatas de la Copa España. La única novedad es que ahora estamos ya en precampaña electoral y preocupa la utilización política que pueda hacerse de su presencia.

El que fuera Rey de España entre los años 1975 y 2014 es otro jarrón chino, que no sabemos dónde colocarlo. Estorba y molesta. Si se mueve de sitio, ocasiona incomodidades y perjuicios, así que lo mejor que podemos hacer es pedirle que se quede quieto o que se mueva lo menos posible de su país de acogida, los Emiratos Árabes, donde ya lleva casi tres años y tiene su residencia fiscal. Y, cuanto menos se hable de él, mejor para su hijo.

Aunque nadie cuestione sus servicios prestados a la democracia, y aunque no exista en estos momentos ningún requerimiento judicial contra su persona, es evidente que algunas actuaciones del Emérito han sido impresentables. Pero el daño a la monarquía ya está hecho y el abuelo de la princesa Leonor tiene todo el derecho del mundo a disfrutar de su afición por la vela y a pasear con su bastón y rodeado de escoltas por la playa Nanín, Portonovo o cualquier otra de las Rías Baixas.

Entre los días 19 y 23 de abril, después de visitar en Londres a su primo Carlos III de Inglaterra, el Rey emérito acaparará, por mucho que se intente evitarlo, la atención de los medios de comunicación. Sus amigos de Sanxenxo celebran esta nueva visita y el consiguiente reclamo publicitario para la ciudad y para la Copa de España de Vela que se disputa en aguas del litoral gallego. Y las discusiones y las polémicas son cosa de los políticos, que incluso pueden ayudar en esta nueva campaña publicitaria.

«Los mismos que se niegan a apoyar una comisión sobre el ‘caso Tito Berni’, insisten en la comparecencia de Juan Carlos I»

En la Casa Real, por si acaso, contemplan la próxima visita del Emérito como un mal menor, mientras que en Moncloa se desentienden y proclaman: «Son decisiones personales que no vamos a valorar». Sin entrar en más detalles. Para eso ya están sus socios de Podemos a los que les ha faltado tiempo para calificar el real retorno de «indecencia democrática». Un portavoz de la formación morada ha recordado también que siguen reclamando una comisión de investigación en el Congreso en la que se persone Juan Carlos I para contestar a las preguntas de los diputados. Los mismos que se niegan a apoyar una comisión sobre el caso Tito Berni, insisten en la comparecencia del Emérito, pues sería de gran ayuda en su anunciado objetivo de acabar con el actual sistema de monarquía parlamentaria.

Vivimos en un país donde el rey que apostó por la democracia y la defendió en momentos delicados tiene que estar callado y refugiado en Abu Dabi. Un rey al que se recomienda que permanezca alejado, que procure hablar lo menos posible y que no se acerque a Madrid ni para arreglar algunos papeles.

Sin embargo, aquí nadie se pregunta qué problemas ha ocasionado a la República Francesa el cordial recibimiento del presidente Macron al Rey emérito, a Grecia su participación en el sepelio de cuñado Constantino, al Reino Unido su asistencia a los funerales de Isabel II, o su más que probable presencia en la coronación de su hijo Carlos III.

Será prudente y acertado por parte de la Casa Real respetar las distancias cuando las cosas no vienen bien dadas, pero conviene ponerse en la piel de una familia que sólo puede verse junta en los funerales.

Me imagino al Rey emérito diciendo a su hijo, el rey Felipe VI: «A ver si nos vemos en mejores circunstancias».

Publicidad
MyTO

Crea tu cuenta en The Objective

Mostrar contraseña
Mostrar contraseña

Recupera tu contraseña

Ingresa el correo electrónico con el que te registraste en The Objective

L M M J V S D