Ozempic frente a la endoscopia bariátrica: un doctor analiza estas dos vías para adelgazar
El auge de fármacos como Ozempic ha reabierto el debate sobre qué opciones son más seguras y duraderas

Un reputado doctor analiza ambos métodos para adelgazar | Freepik
El recreciente uso de fármacos como Ozempic ha cambiado de forma radical el aborde de la obesidad y la pérdida de peso en todo el mundo. Cada vez más personas buscan soluciones médicas para adelgazar, pero también surgen dudas sobre la eficacia real, los efectos secundarios y la sostenibilidad de estos tratamientos a largo plazo. En este nuevo contexto, el debate entre medicación, cambio de hábitos y procedimientos médicos son claves.
Para analizar este cambio de paradigma, en THE OBJECTIVE hablamos con Gontrand López-Nava, director de la Unidad de Endoscopia Bariátrica del Hospital Universitario HM Sanchinarro. Considerado uno de los grandes referentes internacionales en endoscopia bariátrica, el doctor López-Nava lleva más de 15 años investigando y formando a profesionales de distintos países en técnicas de reducción gástrica por vía oral, sin cirugía ni cicatrices.
En esta conversación, el especialista explica cómo la popularización de los fármacos para adelgazar ha llevado a muchos pacientes a dar el paso hacia tratamientos más integrales y duraderos, detalla en qué consiste realmente la endoscopia bariátrica y subraya la importancia del acompañamiento nutricional y psicológico. Una entrevista que pone el foco en la obesidad como un problema de salud global, lejos de modas o soluciones rápidas, y que invita a reflexionar sobre cómo abordar la pérdida de peso poniendo la salud por delante.
El uso de Ozempic para adelgazar, en entredicho por el efecto rebote y la tasa de abandono
El uso de Ozempic (semaglutida) y otros fármacos agonistas del receptor GLP-1 para adelgazar ha crecido de forma exponencial desde 2021, especialmente fuera de su indicación original para la diabetes tipo 2. Según datos recogidos por UCHealth, estos medicamentos han atraído a personas que hasta ahora solo recurrían a dietas o soluciones no médicas, convirtiéndose en la primera opción terapéutica para la pérdida de peso en muchos casos. Sin embargo, su uso real dista mucho del observado en los ensayos clínicos.
Uno de los aspectos más relevantes es la alta tasa de abandono del tratamiento. Un estudio citado por Northwestern University y publicado en 2024 señala que entre el 50 y el 75% de los pacientes que inician un fármaco GLP-1 para adelgazar lo abandona antes de cumplir un año, especialmente aquellos sin diagnóstico de diabetes. Otro análisis eleva la cifra hasta el 85% de abandono a los dos años, con una media de interrupción situada entre 3 y 6 meses, debido a efectos secundarios, costes o cansancio del tratamiento inyectable, entre otros.

Además, hay que contar con el temido efecto rebote. Al respecto, la evidencia científica apunta a que los beneficios del fármaco desaparecen al suspenderlo si no hay un cambio de hábitos sostenido. Un metaanálisis publicado en The BMJ concluye que los pacientes que dejan estos medicamentos recuperan peso a un ritmo medio de 0,4 kilos al mes, volviendo en muchos casos a su peso inicial en menos de dos años. Estos resultados refuerzan la idea de que los fármacos GLP-1 funcionan mientras se utilizan, pero no curan la obesidad si no se acompañan de un abordaje integral y duradero. Hablamos con el doctor López-Nava sobre todo ello.
Sobre Ozempic: «No es cómodo para nadie tener que estar pinchándote durante un año»
PREGUNTA. En los últimos meses se habla muchísimo de Ozempic y otros fármacos para adelgazar. ¿Qué está notando usted en consulta desde que estos tratamientos se han popularizado?
RESPUESTA. Mucha gente que antes solo pensaba en dietas milagro para perder peso ahora ha dado un paso más médico al consumir fármacos. Hemos notado que los fármacos GLP-1 han movilizado a pacientes que no tenían tratamiento. Como estos fármacos no se toman mucho más de tres meses, acaban optando por otras soluciones más integrales y duraderas.
P. ¿Es cierto que, como detallan los estudios, muchas personas ven estos medicamentos como una solución temporal más que definitiva?
R. Sí, sobre todo porque no es cómodo para nadie tener que estar pinchándote durante un año. Los fármacos, al actuar en el cerebro, son una solución que se ha visto que solo ayuda mientras se consumen. Recientes metaanálisis científicos han demostrado el rebote de la pérdida de peso y de los beneficios cardiometabólicos al suspender los fármacos. Además, la estadística está demostrando que por diversos motivos los pacientes dejan de consumirlos o inyectárselos en una media de 3 meses. La obesidad no se cura si no hay un cambio de estilo de vida y un programa de ayuda integral y duradero de al menos un año.
Otras opciones para adelgazar, como la endoscopia bariátrica
El aparente fracaso de métodos como Ozempic para adelgazar está impulsando a numerosas personas a recurrir a la endoscopia bariátrica, una intervención que reduce el tamaño del estómago o su capacidad mediante técnicas como balones intragástricos o suturas internas, logrando así que el paciente sienta más saciedad.
Este procedimientose ha consolidado en los últimos años como una alternativa eficaz para pacientes con obesidad leve o moderada. Uno de los estudios más relevantes es el ensayo clínico aleatorizado MERIT, publicado en The Lancet en 2022, que demostró que los pacientes tratados con ESG junto a cambios de estilo de vida lograron una pérdida de peso significativamente mayor que aquellos tratados solo con dieta y ejercicio, además de mejoras metabólicas sostenidas al año de seguimiento y un perfil de seguridad elevado.

En España, la técnica cuenta con un respaldo creciente por parte de sociedades científicas y sistemas de evaluación sanitaria. Un informe del Ministerio de Sanidad y la Agència de Qualitat i Avaluació Sanitàries de Catalunya (AQuAS), publicado en 2022, concluye que las técnicas endoscópicas bariátricas son eficaces y seguras en pacientes seleccionados, especialmente cuando se integran en programas con seguimiento nutricional y psicológico.
«La fase de mayor descenso de peso se produce entre los primeros seis o nueve meses»
P. Asegura usted que muchos pacientes se deciden por una endoscopia bariátrica tras probar los fármacos para adelgazar. ¿Por qué la endoscopia resulta una opción atractiva frente a seguir con inyecciones y demás?
R. El paciente habitual suele ser alguien con sobrepeso u obesidad en nivel leve o moderado. Es alguien que lleva tiempo intentando perder peso por diferentes métodos, pero que al tener una vida laboral y social activa necesitan una solución médica mucho más eficaz y que no conlleve dolores físicos ni postoperatorio. Suele ser un adulto joven preocupado porque su exceso de kilos le está provocando alteraciones de salud. Los que optan por la endoscopia nos manifiestan haber dejado los fármacos por efectos secundarios y el efecto rebote. Y acuden a la endoscopia porque ven que necesitan ayuda integral desde el punto de vista nutricional, piscológico y desde dentro del estómago.

P. Para quien no esté familiarizado, ¿en qué consiste exactamente la endoscopia bariátrica y qué la diferencia de la cirugía tradicional?
R. Para explicarlo fácilmente: la endoscopia bariátrica consiste en una endoscopia tradicional por la boca. Gracias a la tecnología, reducimos la capacidad del estómago de forma interna, sin necesidad de extirpar ni de cortar, por lo que es una operación reversible de cara al futuro muy enfocada en el cambio de hábitos del paciente. Tras esta intervención, que como digo no necesita de provocar cicatrices ni incisiones, el paciente puede marcharse a casa en unas 24 horas. Y siguiendo un plan específico de apoyo psicológico y nutricional, reduce el apetito y va perdiendo peso. La cirugía bariátrica es muy diferente, principalmente porque es una intervención no reversible en la que se quita de forma permanente parte del estómago e intestino.
P. ¿Qué seguridad tiene este tipo de intervención? ¿Qué resultados reales puede esperar un paciente, tanto a corto como a medio plazo?
R. La seguridad es altísima siempre que se realice con profesionales cualificados y en clínicas certificadas. Como cualquier intervención médica, hay que seguir unas normas y trabajar en un entorno seguro y profesional dando a valer la experiencia. Respecto a los resultados, calculamos que la fase de mayor descenso de peso en el paciente se produce entre los primeros seis o nueve meses tras la intervención, pero todo depende de cómo este vaya cumpliendo las recomendaciones nutricionales, cómo afronte el que llamamos ‘hambre emocional’ y cómo esté gestionando su cambio de hábitos. Cómo seamos capaces de modificar sus errores. El mantenimiento de las pérdidas de peso depende del nuevo estilo de vida que inculcamos al paciente. Por eso es tan importante el respaldo nutricional y psicológico.
«Para que la endoscopia bariátrica funcione de haber acompañamiento psicológico y el nutricional»
P. Es decir, que para que la endoscopia funcione hay que hacer un acompañamiento nutricional y psicológico.
R. Sí, es un modelo de trabajo con un abordaje integral de la obesidad que creemos que es el más efectivo para perder peso. Desde el estómago, la nutricional y la psicología. La endoscopia bariátrica y el proceso que nosotros defendemos se basa en una intervención para perder peso y mantener ese buen estado de salud en el tiempo. No olvidemos que no se trata solo de algo físico, el sobrepeso y la obesidad son una pandemia muy grave a nivel mundial que puede derivar en más enfermedades, que acorta la vida… Por eso hay que sumar la intervención médica el acompañamiento psicológico y el nutricional. El psicológico porque el estrés, la ansiedad, la tensión, los nervios, la alegría… Todo nos hace comer de una forma u otra. Y está el que llamamos ‘hambre emocional‘ que es el que, por ejemplo, nos puede llevar a comernos una bolsa de palomitas en plena madrugada. Si quieres perder peso y mejorar la salud, hay que intentar que estos escenarios se produzcan lo menos posible. El acompañamiento nutricional, evidentemente, es importante porque adapta la rutina alimenticia a cada usuario para saber cómo puede mantenerse sin ‘sufrir’ una dieta como las que llamamos ‘dietas milagro’.

P. ¿Estamos ante un cambio de paradigma en el tratamiento de la obesidad? ¿Cree que en el futuro se combinarán de forma más habitual fármacos y técnicas endoscópicas?
R. Desde hace tiempo, en el abordaje integral que hacemos con la endoscopia, combinamos el uso de fármacos e incluso la derivación a cirugía cuando es necesario. Es evidente que la popularización de los fármacos ha hecho que mucha gente se plantee otras opciones para adelgazar y den un paso para tratar la obesidad. Antes, si la dieta milagro y el ejercicio no te funcionaba, asumías que no había casi formas de perder peso sin someterte a una operación. Han movilizado a los pacientes que estaban sin ningún tratamiento, pero la mayoría tienen que continuar con un abordaje más integral como el de la endoscopia. Los avances en tecnología y en I+D+i de la salud irán orientados a fomentar formas de perder peso de manera segura y saludable.
P. Por último, ¿qué consejo le daría a alguien que ahora mismo se está planteando adelgazar y no sabe por dónde empezar?
R. El primer consejo es encontrar el tiempo y el momento adecuados para iniciar un programa con un apoyo triple: desde el sistema digestivo, la nutrición y el acompañamiento psicológico. No estamos hablando de una cuestión estética, sino de un cambio consciente orientado a la salud. Se trata de un proceso integral que busca mejorar el bienestar desde la raíz.
