Elisa Blázquez, nutricionista: «El kéfir ayuda más que el yogur a nuestra microbiota, tiene muchos más microorganismos»
La experta en nutrición habla sobre un nuevo probiótico que triunfa entre los consumidores

Elisa Blázquez, nutricionista | Instagram
En plena era tecnológica, donde todo o prácticamente todo está en nuestra mano a un solo click. Parece mentira que sigan sorprendiéndonos con algunos productos que ni habíamos oído ni sabemos que características tienen. Y es que cada vez más alimentos aparecen en nuestra dieta en la que antes se sostenía por el sota, caballo y rey. Ahora las tendencias llaman a la puerta y se asientan como base fundamental de la alimentación saludable.
Y entre esos productos aparece el kéfir, que es un probiótico como puede ser el yogur, ya que al final es una leche fermentada. Sin embargo, el kéfir tiene muchas más ventajas que los demás probióticos clásicos al tener más microorganismos, más bacterias y más levaduras, según ha explicado la nutriconista Elisa Blázquez con Pilar García Muñiz en el programa de radio ‘La Tarde’ en la cadena Cope.
Por qué es bueno tomar kéfir
El kéfir poco a poco se ha hecho su hueco entre los consumidores, sobre todo, entre los que cuidan bastante su dieta nutricionalmente y están muy atentos a los posibles alimentos beneficiosos para su organismo. Y ante esto, este probiótico está muy bien si queremos mejorar la diversidad de nuestra microbiota y cuidar nuestro intestino. Y se debe a que tiene incluso más fermentos vivos que el yogur, con el que antes le comparábamos. Además que te puede ayudar más para fortalecer el ecosistema intestinal, según explicaba Elisa Blázquez.
Además, como punto positivo que tiene el kéfir, es que se puede intentar hacer en casa, aunque hay que ser muy preciso y constante. El método de preparación no es nada del otro mundo, ya que solo consiste en coger el hongo del kéfir, es decir los fermentos, y ponerlos en leche para poder crear tu propio kéfir. Como dato interesante y práctico, Elisa aclara que es un producto que se puede hacer tanto en leche como en agua.

El hacerlo en casa no es ninguna tontería ya que el casero suele tener más microorganismos aún que el que puede comprar en cualquier supermercado. Eso sí, si eligieras comprarlo en algún establecimiento también sería una gran elección sobre todo si sabes elegir un buen producto. Además, comprarlo te quita de muchas dificultades ya que tienes que estar haciéndolo constantemente para que esos fermentos no mueran.
En general, es un alimento muy completo que al incluirlo en las dietas genera unos grandes beneficios para la salud. Sin embargo, algo curioso que suele ocurrir mucho a la hora de comparar productos es que confiamos mucho en los de toda la vida como puede ser el yogur. No tenemos dudas de que es un buen probiótico, pero esas dudas sí surgen con el kéfir por desconocimiento, pero Elisa Blázquez asegura que lo es igualmente.
