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Sociedad

Los móviles sin aplicaciones regresan entre los jóvenes y los profesionales saturados

La mayor parte de estos usuarios tienen un ‘smartphone’, pero utilizan un segundo móvil para desconectar

Los móviles sin aplicaciones regresan entre los jóvenes y los profesionales saturados

El Nokia 3310. | EP

Cada vez más personas se sienten saturadas por las redes sociales, las notificaciones y todas las aplicaciones. Seguramente por ello hay una tendencia para volver a teléfonos simples (también conocidos como «dumbphones»), con los que casi lo único que se puede hacer es llamar y mandar SMS. La tendencia está relacionada con la ansiedad o la dificultad para concentrarse.

En todo caso, la mayoría de los que siguen esta tendencia no abandona por completo el smartphone, sino que usan el móvil simple en ciertos momentos, como viajes, fines de semana o cuando tienen que hacer una actividad que requiere concentración.

También es una moda creciente en menores. Tanto los jóvenes como las familias —principalmente en países nórdicos como Noruega, Suecia y Finlandia— adoptan estos dispositivos para evitar la exposición temprana a redes sociales y limitar el tiempo de los menores ante pantallas.

En los últimos años se ha dado un crecimiento importante en las ventas de teléfonos básicos. En Europa occidental subieron cerca de un 4% las ventas de este tipo de productos en 2024, lo que refleja un interés creciente. No obstante, los smartphones continúan dominando el mercado: son los dispositivos móviles más utilizados en la actualidad, con una cuota superior al 90%.

Los dispositivos básicos tienen una mayor duración de batería, y su uso puede resultar más sencillo e intuitivo. Sus aplicaciones, más sencillas, junto con una menor necesidad de mantenimiento y actualizaciones, los hace más cómodos para muchos usuarios.

El uso de este tipo de teléfonos también implica un cambio en los hábitos cotidianos. Al reducir las distracciones digitales, muchas personas aseguran haber mejorado su capacidad de concentración y pueden dedicar más tiempo a actividades offline, como la lectura, el deporte o las relaciones sociales presenciales. Estudios como uno de la Universidad de Texas en Austin concluyen que el uso del móvil reduce la capacidad cognitiva disponible.

Sin embargo, estos dispositivos no están exentos de limitaciones. Sin aplicaciones, pueden complicarse tareas cotidianas como usar mapas, gestionar el correo electrónico o acceder a servicios digitales cada vez más necesarios. Por eso, para muchas personas es difícil renunciar del todo a su teléfono móvil y simplemente utilizan uno básico como complemento.

El regreso de Nokia

La empresa Human Mobile Devices, que desarrolla y comercializa dispositivos móviles bajo la marca Nokia, ha liderado este movimiento, resucitando modelos emblemáticos. En 2024, tras el éxito del mítico Nokia 3310 —que salió al mercado en el año 2000, convirtiéndose en un auténtico icono con sus más de 100 millones de unidades vendidas—, la compañía lanzó una versión modernizada del Nokia 3210.

El nuevo modelo conserva la esencia de los móviles clásicos, con las funciones básicas de llamadas y mensajes, pero aporta algunas mejoras adaptadas al contexto actual, como la conectividad 4G y una interfaz más actualizada.

La razón por la que han vuelto a sacar al mercado estos dispositivos es que cada vez hay más demanda de móviles más sencillos, sobre todo entre aquellos usuarios que quieren depender menos de la tecnología. Nokia se ha convertido así en un referente de este nicho y apuesta por una combinación de nostalgia y funcionalidad.

Estos teléfonos no atraen únicamente por su simplicidad, sino también por su diseño retro, que retrotrae al usuario a la época anterior a los smartphones, especialmente atractivo para las nuevas generaciones, al igual que otros productos como el vinilo.

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