The Objective
Lifestyle

Silvia Congost (48), psicóloga: «El amor a primera vista no existe. Se necesita compartir tiempo y ver a esa persona en diferentes contextos para enamorarte de verdad»

Por mucho que nos guste dejarnos arrastrar por esas emociones intensas, la realidad acaba siendo otra

Silvia Congost (48), psicóloga: «El amor a primera vista no existe. Se necesita compartir tiempo y ver a esa persona en diferentes contextos para enamorarte de verdad»

Silvia Congost | Instagram

Silvia Congost, una de las voces más influyentes en divulgación sobre relaciones afectivas en España, vuelve a situar el debate sobre el amor a primera vista en el centro de la conversación pública. En una entrevista televisiva con Ramón García, la psicóloga fue contundente al negar la existencia del flechazo como forma de amor real.

El amor no surge de golpe, se construye

Congost defiende que el amor no aparece de manera instantánea, sino que se desarrolla con el tiempo. Lo que muchas personas interpretan como un «flechazo» sería, en realidad, una reacción emocional intensa marcada por la atracción inicial y por factores psicológicos y biológicos. Según su planteamiento, el vínculo afectivo se consolida a través de la convivencia emocional y la experiencia compartida. No basta con una primera impresión, es necesario tiempo, interacción y reciprocidad para que el sentimiento evolucione hacia algo estable y saludable.

La importancia de ver a la otra persona en distintos contextos

Uno de los ejes centrales del discurso de Congost es la necesidad de observar a la pareja en situaciones diversas. No solo en momentos agradables, sino también cuando atraviesa emociones complejas como la tristeza, el enfado o la frustración. La psicóloga insiste en que el comportamiento en escenarios difíciles es especialmente revelador. Cómo gestiona el conflicto, cómo trata a los demás o cómo reacciona ante la presión emocional son indicadores clave para entender si existe una base sólida en la relación.

Congost pone el foco en un aspecto determinante, la respuesta de la pareja ante la vulnerabilidad. Y es que cuando uno de los miembros de la relación atraviesa un mal momento, la reacción del otro puede ser decisiva. Si existe apoyo, cuidado y empatía, el vínculo se fortalece. Si, por el contrario, aparece indiferencia o incluso actitudes que empeoran la situación, se trata de una señal de alerta importante. Este tipo de dinámicas, según la psicóloga, permiten diferenciar entre una relación sana y otra potencialmente dañina.

@silviacongost

El amor a primera vista, no existe. Y como siempre digo, si alguien te dice que te ama después de la primera cita (o la segunda o la tercera, da igual) sal corriendo sin mirar atrás…🤷‍♀️ #silviacongost #psicologia #relaciones #parejas #amoraprimeravista

♬ sonido original - silvia

El flechazo como reacción química

Desde su perspectiva, el llamado flechazo no es amor, sino una combinación de atracción física y procesos neuroquímicos. En esta fase inicial intervienen sustancias como la dopamina, asociada al placer, y otras vinculadas a la euforia y la activación emocional. Este estado puede generar una sensación de conexión inmediata, pero no garantiza compatibilidad ni estabilidad. Es, en palabras de la psicóloga, una etapa emocional intensa que puede confundirse con el inicio de un amor profundo.

¿Amor o flechazo?

La postura de Congost no es aislada dentro del campo psicológico. Y es que el psicólogo sanitario y escritor David Gómez, coincide en que el enamoramiento inicial responde en gran medida a procesos biológicos y no a una construcción emocional consolidada.

Gómez señala que la investigación en psicología del apego muestra cómo las relaciones estables dependen de factores como la confianza, la seguridad emocional y la capacidad de gestionar conflictos. Elementos que solo pueden evaluarse con el paso del tiempo y la convivencia real.

Del mito romántico a la construcción consciente

El planteamiento de Congost se enmarca en una corriente cada vez más presente en la divulgación psicológica, la que cuestiona el ideal del amor instantáneo. Este relato, muy presente en el cine o la literatura, choca con una visión más científica basada en la observación del comportamiento y la evolución emocional. La psicóloga invita a entender el amor como un proceso activo, donde influyen la experiencia compartida, la coherencia en el comportamiento y la reciprocidad emocional.

La tesis que defiende Silvia Congost y que apoya también David Gómez apunta a una idea central, el amor no es un golpe inmediato, sino una construcción paulatina. La atracción puede aparecer en segundos, pero el amor, entendido como vínculo estable, necesita tiempo, contexto y conocimiento real del otro.

Publicidad