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Política

El PP pierde la mayoría absoluta en Andalucía y Juanma Moreno tendrá que pactar con Vox

El PSOE, con María Jesús Montero a la cabeza, ha obtenido su peor resultado histórico en la región: 28 escaños

El PP pierde la mayoría absoluta en Andalucía y Juanma Moreno tendrá que pactar con Vox

Gráfico electoral de las elecciones andaluzas. | Alejandra Svriz

Juanma Moreno ha perdido la mayoría absoluta en Andalucía. Ese es el gran, inesperado y contundente titular que deja la noche electoral de estas elecciones andaluzas. Contra todo pronóstico, y dinamitando el consenso casi unánime de las empresas encuestadoras, el recuento de las urnas ha provocado un seísmo político en San Telmo. Con el escrutinio oficial prácticamente al 100%, el Partido Popular se estanca en 53 escaños, a dos de la frontera mágica de los 55, lo que le obligará irremediablemente a pactar con Vox para poder gobernar.

La onda expansiva de este resultado trasciende las fronteras de Despeñaperros y golpea directamente en la línea de flotación nacional. Para Alberto Núñez Feijóo, la pérdida de la mayoría absoluta de uno de sus principales barones autonómicos supone un severo varapalo estratégico. El PP andaluz, que hasta ahora era el gran escaparate del pragmatismo y la moderación, de las mayorías transversales que Génova aspira a replicar en toda España, se ve ahora atado de manos.

Moreno tendrá que depender de un Vox que no piensa ser una muleta barata y que ya ha afilado sus cuchillos. Manuel Gavira, fortalecido tras rentabilizar al máximo su suelo electoral (13,88% de los votos) y sumar un escaño vital para alcanzar los 15 representantes, lo ha dejado claro celebrando el resultado junto a su equipo al grito unánime de «¡prioridad nacional!». Esa será la innegociable línea roja ideológica que Vox impondrá en la mesa de negociación, dinamitando el perfil centrista del que Moreno había presumido en los últimos cuatro años.

En la otra orilla política, el luto no es menor. Para Pedro Sánchez, la noche andaluza es una derrota con nombres y apellidos. María Jesús Montero no era una candidata cualquiera de consenso regional; era la apuesta personalísima del presidente del Gobierno, enviada directamente desde Moncloa con la misión de ser el revulsivo que recuperara el gran feudo socialista.

El fallo de la demoscópica

Tanto los sondeos de los últimos meses como las encuestas publicadas tras el cierre electoral a las 20 horas han sido incapaces de calibrar lo que realmente estaba pasando en el subsuelo del electorado andaluz. La agónica pelea por los restos provinciales, sumada a una irrupción de la izquierda alternativa mucho mayor de la proyectada, ha terminado por arrebatarle al presidente andaluz la hegemonía en solitario.

El PP cede terreno y Vox cobra su peaje

Los datos oficiales ofrecidos por la Consejería de la Presidencia de la Junta de Andalucía ya son definitivos. La candidatura de Juanma Moreno logra el 41,6% de los sufragios, dejándose más de punto y medio (-1,52 p.p.) respecto a su triunfo histórico de 2022. Esta erosión se traduce en un duro castigo parlamentario: el PP pierde cinco escaños, pasando de 58 a 53 representantes. Moreno retiene el primer puesto, pero el sueño de una nueva legislatura plácida y sin ataduras se ha esfumado.

Evolución de los escaños del PP en Andalucía. | Alejandra Svriz

Manuel Gavira se consolida como uno de los nombres de la noche y el principal beneficiado del tropiezo popular. El partido de Santiago Abascal rentabiliza su sólido suelo electoral. Con un crecimiento en votos que se estabiliza en el 13,82% (+0,35 p.p.), la formación conservadora suma un escaño vital, pasando de 14 a 15 representantes. Sus diputados ya no son un mero decorado como en la legislatura anterior; hoy valen su peso en oro y convierten a Vox en el árbitro ineludible de la política andaluza.

El PSOE, en su abismo particular

Si el PP lamenta la pérdida de su mayoría, en la bancada socialista la noche es de luto histórico. María Jesús Montero no ha logrado el revulsivo que Ferraz necesitaba desesperadamente. El PSOE-A confirma los peores presagios y perfora su propio suelo, cayendo a los 28 escaños (dos menos que los ya catastróficos 30 obtenidos por Juan Espadas en 2022). Hundido por debajo de la barrera del 23% (22,71% de los votos y -1,38 p.p.), el socialismo andaluz firma el peor resultado de toda su historia en la comunidad que fue su feudo inexpugnable durante casi cuatro décadas.

Evolución de los escaños del PSOE en Andalucía. | Alejandra Svriz

El histórico campanazo de Adelante Andalucía

El verdadero factor sorpresa de la noche, aquel que ha destrozado las calculadoras de los encuestadores y ha movido las fronteras de los restos provinciales arrebatando escaños clave a los grandes partidos, ha estallado a la izquierda del PSOE. Adelante Andalucía (AA), con José Ignacio García a la cabeza, ha protagonizado una eclosión sin precedentes al aglutinar el 9,62% de los votos y arrancar nada menos que 8 escaños. Una irrupción arrolladora que le otorga el liderazgo absoluto del bloque a la izquierda de la socialdemocracia.

A la sombra de este éxito espectacular, Por Andalucía (PorA) salva los muebles de puro milagro. La formación de Antonio Maíllo logra mantener intactos sus 5 escaños, aunque se deja 1,38 puntos por el camino (baja al 6,32%) y cede la hegemonía del espacio alternativo. Por su parte, la agrupación Se Acabó la Fiesta (SALF) se queda definitivamente a las puertas del hemiciclo con un 2,54% de los sufragios, insuficientes para lograr representación.

Con el recuento prácticamente cerrado al 100%, la aritmética es tozuda. La izquierda en su conjunto suma 41 diputados, a un abismo de disputar la Junta. El bloque de la derecha suma 68 escaños (53 del PP y 15 de Vox). La demoscopia falló y las urnas han dictado sentencia: el ‘juanmismo’ de las mayorías absolutas ha muerto, cediendo el testigo a la era de la “prioridad nacional” impuesta por Abascal.

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