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Política

Sánchez mantiene a Montero en Andalucía pese a pulverizar el suelo electoral del PSOE

Los socialistas andaluces creen que el resultado «no es malo» porque logra 947.400 votos en el «peor contexto posible»

Sánchez mantiene a Montero en Andalucía pese a pulverizar el suelo electoral del PSOE

La secretaria general del PSOE-A y candidata a la Presidencia de la Junta, María Jesús Montero. | María José López (Europa Press)

La candidata socialista, María Jesús Montero, pulverizó este domingo su suelo electoral, rebajando el mayor fracaso histórico conocido hasta los 28 escaños, dos menos que los obtenidos por Juan Espadas en 2022. El aumento de ocho puntos de participación apenas permitió al PSOE arañar 58.600 votos más en sus resultados el 17-M, que se tradujo en 1,38 puntos porcentuales menos que en las elecciones de hace cuatro años. Si a uno y otro lado del PSOE manifestaban que se trataba de un «mal resultado» e incluso «un desastre» para el PSOE, a quien el PP dobla su representación electoral y que obtiene la mitad de su mayor resultado histórico en 1982, en Moncloa se situaban anoche de espaldas a la realidad, convencidos de que «no es un mal resultado» y más teniendo en cuenta el contexto de la cascada de casos de corrupción y de una campaña de Montero plagada de errores estratégicos, como la muerte de los guardias civiles calificada por la candidata de «accidentes laborales».

Las fuentes gubernamentales consultadas por THE OBJECTIVE consideran que el peor resultado obtenido por el PSOE en su historia en Andalucía «no es malo» porque obtiene 947.400 votos en el «peor contexto posible» para el PSOE. El resultado es incluso «bueno» para el PSOE, aunque «no se puede celebrar». Lo que en realidad explica su forzado optimismo es el objetivo que realmente preocupa a los estrategas gubernamentales: la extrapolación de los resultados autonómicos de cara a unas elecciones generales. Según los cálculos socialistas, las elecciones andaluzas demuestran que «el PP, alternativa al presidente, sufre desgaste en Aragón y Andalucía». Dicho de otra forma: el resultado del PSOE este 17-M anticiparía una victoria socialista en las elecciones generales de 2027, donde el PSOE suele sacar medio millón de votos más que en los comicios autonómicos. Por ello, el estado anímico del pasado domingo en Moncloa no fue precisamente un funeral, aunque tampoco hubo fiesta.

Los malos presagios demoscópicos habían rebajado el nivel de la hecatombe electoral hasta los 25 escaños. Los gurús socialistas se habían situado en la recta final de la campaña entre los 26-27 escaños, y el juego de las expectativas volvió a jugar a su favor. Este es el motivo por el que Pedro Sánchez mantiene su confianza en la líder andaluza, a quien felicitó este domingo a través de la red social por su «trabajo y compromiso» y por «una gran campaña en defensa siempre de los servicios públicos y del bienestar de todos los andaluces y andaluzas». El jefe del Ejecutivo avanzó que «los socialistas seguiremos impulsando los avances sociales y la política utillero, esa que mejora la vida de la gente».

«Montero se queda en Andalucía»

Un mensaje que, según el PSOE, tiene traducción: Montero no dimitirá pese a haber cosechado el peor resultado del PSOE-A en toda su historia. Como en el caso de la exministra Pilar Alegría en Aragón, María Jesús Montero «se quedará en Andalucía» y recogerá su acta de diputada autonómica ejerciendo su papel de líder de la oposición, según avanzan fuentes de Moncloa a este periódico y dejó entrever la candidata socialista a la Junta de Andalucía en su comparecencia ante los medios de comunicación. «Vamos a ejercer la oposición», dijo sin dejar entrever una sola duda.

Montero admitió que «no son buenos resultados» para el PSOE, pero que es a ella a quien corresponde «administrarlo» y «sabemos cómo tenemos que administrarlo… Vamos a ejercer con toda nuestra iniciativa». Flanqueada por una de las figuras emergentes del socialismo andaluz, María Márquez, y por la susanista, Verónica Pérez, la secretaria general del PSOE andaluz dejó claro que su intención es permanecer en Andalucía porque «somos la garantía de la igualdad de oportunidades», aunque haya «retos futuros que tenemos que abordar» y análisis electorales que prometió realizar «en detalle» a partir del próximo lunes.

La izquierda sube y el PSOE baja: «Es una tragedia»

Pese al triunfalismo impostado del Gobierno, el PSOE se sumió este domingo en un temor creciente. «Es un pésimo resultado», sostenían dirigentes nacionales y territoriales conscientes de que el varapalo ya no lo encarna un ministro más sino la mano derecha del Presidente del Gobierno, tanto en el Gobierno como en el PSOE. Montero permanecerá también al frente de la vicesecretaria general del PSOE, aunque la sensación existente en el partido es que «tiene que haber cambios» que permitan cumplir la palabra dada por la candidata: «Tomo nota». «La gente está pidiendo cambios ya», exigen desde las federaciones socialistas más críticas.

Para los cargos medios del PSOE, el mensaje que mande la dirección federal a la militancia no puede ser «correr un tupido velo» en el que antaño fue el principal granero de voto del PSOE. «Sánchez se empeñó en quitar a Espadas, forzó a Montero a ser candidata contra su voluntad y el resultado es un desastre», se lamentan en un partido donde se quejan de que «nuestro único consuelo no puede ser que Juanma Moreno no ha obtenido la mayoría absoluta».  

No obstante, lo «asombroso» para los más díscolos del PSOE es que en un contexto de incremento de voto en la izquierda «nosotros no rascamos, perdemos». Y quien capitaliza el incremento es una formación regionalista y minoritaria como Adelante Andalucía que, al igual la Chunta Aragonesista en Aragón, consigue romper con la estrategia de Moncloa y Ferraz de aglutinar todo el voto de izquierdas en el PSOE y fagocitar a sus aliados y socios. Un fracaso que en el PSOE es tildada de «tragedia»: A más voto de izquierdas, menos votos para el PSOE. El asombro socialista radica además en que «el repunte de Adelante Andalucía, con un 10% de voto en la cuarta fuerza en representación electoral, ha conseguido mover todo el tablero arrebatándole al PP gran parte de los restos», en provincias como Cádiz, Málaga, Córdoba o Sevilla. Es decir, que ha sido su incremento de voto lo que ha arrebatado la mayoría absoluta de Juan Manuel Moreno Bonilla mientras el PSOE se sitúa en la irrelevancia política. 

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