Vox crece en Andalucía y consigue su ansiado póquer autonómico para forzar al PP a negociar
Manuel Gavira supera el techo de 2022 y hará valer sus 15 escaños ante la mayoría simple de Moreno Bonilla

Manuel Gavira, candidato de Vox a la Junta de Andalucía | Nacho Frade / Europa Press
Vox se aleja del fantasma del estancamiento en la vorágine electoral autonómica y se sitúa en 15 escaños en Andalucía. Con el 99,2% escrutado, la formación que dirige Santiago Abascal logra superar los diputados conseguidos por la formación en 2022. En aquella ocasión, la candidatura encabezada por Macarena Olona consiguió sumar un 13,46% de los votos. Manuel Gavira ha conseguido incrementar esos números en la comunidad autónoma que certificó el despegue de Vox hace ya dos legislaturas.
El arranque del escrutinio, una vez conocidos los primeros sondeos, arrancaba con un perfil bajo en la dirección de Vox. El candidato a la presidencia de la Junta de Andalucía, Manuel Gavira, llegaba alrededor de las 20 horas al restaurante Muelle 21, junto al puerto de Sevilla, convertido en el cuartel general de la formación para seguir el conteo de votos. No lo acompañaba Santiago Abascal, presidente del partido y compañero de Gavira durante todos y cada uno de los actos de campaña andaluza.
Durante toda la campaña electoral, Vox ha optado por la prudencia en cuanto a los pronósticos y su estrategia ha pasado por mantener bajas las expectativas. Sabedores del momentum del PP de Juanma Moreno Bonilla, la formación que preside Santiago Abascal limitó sus pronósticos a un escueto «más Vox». Primer objetivo logrado. Un escaño más que 2022 sirve a la formación para dar por buenos los resultados de la candidatura encabezada por Manuel Gavira.
Es una evidencia que los resultados de este 17-M son positivos para Vox. Caprichos de la aritmética electoral: con un porcentaje de votos muy similar al de 2022, la formación logra sumar un escaño y colocar 15 diputados en el Parlamento andaluz pese a no capitalizar el descenso del PP y prácticamente repetir porcentaje de voto respecto a 2022 (un 13,82% con 575.169 votos). Repetirán como tercera fuerza en la Cámara autonómica con un PSOE en caída libre y un PP a falta de dos escaños para la mayoría absoluta.
En cualquier caso, más allá del resultado propio, lo que alienta las aspiraciones de Vox en Andalucía es precisamente ese alejamiento de la mayoría absoluta del PP de Moreno Bonilla. La formación de Santiago Abascal logra completar su póquer autonómico -tras Extremadura, Aragón y Castilla-León– en el que ha obligado al Partido Popular a sentarse a negociar los gobiernos.
Es cierto que el resultado del PP es contundente, muy superior al logrado en Extremadura, Aragón o Castilla y León. En Vox son conscientes de ello y en esta ocasión no se trata de arrancar con prioridad nacional, desregulación o equipos negociadores. Pero que Moreno Bonilla no haya logrado la mayoría absoluta sirve, por lo pronto, para que la presencia de Vox se haga necesaria para la configuración política andaluza durante los próximos cuatro años.
Ahora llega el momento de las negociaciones. Vox ya anunció a principios de semana que no facilitarán una investidura de Juanma Moreno a cambio de nada. La formación que preside Santiago Abascal no se abstendrá «en ningún caso» pese a la cercanía del PP a la mayoría absoluta. A un año -como máximo- de las elecciones generales, está por ver si Vox mantiene exigencias o, por el contrario, toca revisar estrategias.
Se trata de establecer si en Vox se opta por la vía de Extremadura y Aragón (con vicepresidencias incluidas) o se elige un camino menos exigente. Todo pasa también por Castilla y León, donde las negociaciones han quedado pendientes también del resultado electoral en Andalucía. De momento, el tono es conciliador, tal y como está ocurriendo en las últimas semanas.
El candidato Manuel Gavira ha arrancado su intervención en la noche electoral felicitando la victoria de Moreno Bonilla para pasar a comenzar con el juego de los mensajes cruzado: «Pedimos al PP que escuche a los andaluces», ha señalado Gavira, quien se ha mostrado convencido de que «en Andalucía se cambiará el rumbo» con un «próximo Gobierno que tendrá mucho más sentido común».
