The Objective
Entrevista

Juanma Moreno: «Si el PSOE saca su peor resultado, antes de Navidad hay elecciones»

El presidente de Andalucía y candidato del PP denuncia los «bulos y mentiras» lanzados contra él en la campaña andaluza

Juanma Moreno: «Si el PSOE saca su peor resultado, antes de Navidad hay elecciones»

El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno Bonilla.

Juanma Moreno (Barcelona, 1970), presidente de la Junta de Andalucía y candidato del Partido Popular a las elecciones autonómicas de este domingo, afronta este viernes la última jornada de su campaña electoral, antes de los comicios del próximo domingo. Moreno Bonilla alerta, en una entrevista concedida a THE OBJECTIVE, que si el PSOE saca su peor resultado, «antes de Navidad hay elecciones». Además, denuncia la «campaña sucia» del Gobierno contra él, que a su juicio solo demuestra la «debilidad del PSOE», con ejemplos como la irrupción del alcalde de Adamuz, que cree que «ha sido presionado por Ferraz para salvar los muebles». El presidente andaluz pone en evidencia a la candidata socialista, María Jesús Montero, afirmando que «está maniatada por su pasado como mano derecha de Sánchez».

PREGUNTA.- Este viernes finaliza la campaña electoral. ¿Con qué expectativas se enfrenta a las urnas el domingo y cuáles son sus sensaciones?

RESPUESTA.- Nos habíamos marcado tres objetivos: el primero es ganar las elecciones; el segundo, que la victoria sea en las ocho provincias andaluzas; y el tercero, conseguir el complicado objetivo de una mayoría suficiente que nos dé estabilidad. Las sensaciones que tenemos ahora en la calle son buenas. Yo ahora mismo estoy ilusionado y veo mucho retorno por parte de los ciudadanos. Los trackings que tenemos dibujan un panorama de incertidumbre porque tenemos un diputado en juego en tres o cuatro provincias y eso puede complicar la mayoría. 

P.- ¿Las expectativas están entonces en torno a 54 o 55 diputados y a la espera de los restos?

R.- Correcto. Tenemos unos márgenes en torno a la mayoría, pero también por debajo. Todo es posible; siendo honestos, se puede conseguir la mayoría y perderla. Si ganamos en las ocho provincias y al PSOE con el doble de diputados, será un éxito sin duda alguna. La mayoría suficiente es épica.

P.- La mayoría de los sondeos indican que el PSOE puede cosechar el peor resultado de su historia en Andalucía. Si se confirma este pronóstico, ¿el domingo podría empezar el principio del fin de Pedro Sánchez en el Gobierno de España?

R.- No lo sé, porque Sánchez ha demostrado una enorme resiliencia y es capaz de aguantarlo todo. Es verdad que las cosas se le pueden complicar. Si el próximo domingo el Partido Socialista saca peor resultado que en las últimas elecciones autonómicas, taladrando su suelo electoral; y nosotros conseguimos un buen resultado en la comunidad más poblada de España y la tercera economía de España, se pone al señor Sánchez en una situación muy difícil y yo creo que antes de Navidades tendríamos elecciones generales. 

P.- ¿Sería una situación difícil para Sánchez, pero muy favorable para Feijóo? ¿Espera ser la palanca que catapulte a Feijóo a la Moncloa?

R.- Son unas elecciones autonómicas y estamos centrados en Andalucía, pero es verdad que lo que pasa aquí tiene connotación y trascendencia en España. Si tenemos un resultado positivo y Sánchez negativo, estoy convencido de que esa misma noche empieza a hacer cábalas sobre posibles fechas electorales. Cuando convoque elecciones, el señor Feijóo será presidente del Gobierno. 

P.- ¿Cree que la aprobación de la regularización masiva es un intento desesperado del Gobierno para intentar salvar a su candidata en Andalucía, María Jesús Montero?

R.- Hay toda una operación de salvar al soldado y el Gobierno de España ha puesto todos los recursos, toda su influencia institucional al servicio de esta campaña, lo cual me parece impresentable. Sabían perfectamente que estábamos en un ciclo electoral en Extremadura, en Aragón, en Castilla y León y que las elecciones iban a ser en mayo o junio. Han impulsado esta regularización masiva con un solo propósito: activar al votante. Eso y otras operaciones que se han puesto en marcha buscan a la desesperada la movilización de su propio electorado y la ruptura de esa mayoría de estabilidad que tenemos. Ese es el gran objetivo: intentar por todos los medios romper la mayoría, aunque la señora Montero quede mal.

«La campaña del PSOE ha sido una guerra sucia cargada de mentiras»

P.- En esta campaña ha irrumpido el alcalde de Adamuz criticando la gestión de la Junta por el accidente de los trenes. ¿Lo considera una maniobra sucia del PSOE? ¿Lo han utilizado en ese intento a la desesperada para frenar las expectativas de triunfo del PP?

R.- Nosotros hemos tenido una relación muy fluida con el alcalde de Adamuz y él ha reconocido el trabajo de la Junta de Andalucía hasta tal punto que nos puso una placa en su municipio agradeciendo los servicios de emergencia y nosotros lo reconocimos con la Medalla de Andalucía al pueblo de Adamuz. Yo creo que se encuentra en una presión absoluta por parte de Ferraz para que salga un poco a salvar los muebles. Nadie entiende que, después de más de 100 días, no se haya dado ninguna explicación convincente y nadie haya asumido responsabilidades. El Gobierno de España tiene que empezar a asumirlas. Traer al alcalde de Adamuz se puede enmarcar en esa guerra sucia que se ha hecho estos últimos días contra Juanma Moreno y que demuestra, primero, la debilidad del proyecto socialista en Andalucía y, segundo, la desesperación que hay, tanto en Ferraz como en el PSOE andaluz. Una guerra sucia cargada de bulos con las famosas privatizaciones de los servicios públicos, de mentiras sobre mi persona. Lo último que hemos visto han sido las llamadas telefónicas —sufragadas por el PSOE— generando alarma, temor y desinformación en la población mayor, diciendo que van a perder su cita o que la sanidad se va a privatizar. Es una enorme irresponsabilidad por parte del Partido Socialista, una temeridad que demuestra el nivel de desesperación. 

P.- ¿Andalucía ha perdido el miedo al Partido Socialista y estas maniobras que denuncia no van a tener éxito?

R.- Están trabajando como si la Andalucía de 2026 fuera la de finales del siglo XX o de principios del XXI. Los ciudadanos de Andalucía han podido comprobar que todo lo que habían dicho sobre el Partido Popular no era cierto, que gestiona mejor los intereses públicos que el Partido Socialista, que es honesto y trabaja sin descanso en la defensa de los intereses de los andaluces. Esos prejuicios son miedos que ellos habían cultivado durante tantos años y han desaparecido. Esa campaña de mentiras, esa campaña sucia que han emprendido, creo que se les está volviendo en contra. 

El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno Bonilla.

P.- ¿Los andaluces le van a perdonar a María Jesús Montero que diga que la muerte de dos guardias civiles luchando contra el narcotráfico es un accidente laboral? ¿Es lo más grave que ha pasado en esta campaña? 

R.- Sin duda. Andalucía tenía una conexión muy especial con la Guardia Civil, no solamente porque aquí se forman en Baeza, sino porque es la prestadora de servicios en España y, especialmente, en Andalucía. Esas declaraciones fueron un ataque directo a la dignidad de un cuerpo muy respetado en Andalucía, una falta de sensibilidad y de compasión hacia esas familias rotas. Causó estupor, no solamente en los miembros de la Guardia Civil y sus familias, sino en el conjunto de la sociedad. La señora Montero quedó retratada y hay que sumar la ausencia en el funeral del ministro del Interior, algo insólito, y del presidente del Gobierno, que sí vino al día siguiente a un mitin de campaña. Ese error lo va a pagar caro en las urnas el próximo 17 de mayo. 

P.- ¿Qué piensa de que Montero se haya apoyado en Zapatero, bajo sospecha por sus negocios en Venezuela, entre otras polémicas relaciones? ¿Es un insulto en una Andalucía que ya sufrió la corrupción de los ERE?

R.- El señor Rodríguez Zapatero fue el presidente que nos llevó a la ruina, a la peor crisis social y económica que hemos vivido en nuestra historia. Es el presidente de los recortes y está en el punto de mira por sospechas de tráfico de influencia, que tendrá que aclarar. Es una provocación a los andaluces que buscan honestidad, a una parte de Andalucía muy importante, y es un grave error. La imagen del señor Rodríguez Zapatero junto a Montero en Andalucía les puede traer muchos problemas en el futuro.

P.- ¿La llamada de la portavoz del PSOE a los andaluces para que «se levanten del sofá» y vayan a votar ha sido la puntilla a lo que el PP ha considerado siempre una mala campaña de la señora Montero?

R.- Ha sido una campaña pésima. Primero, una candidata que ha demostrado su debilidad por muchas razones y ha tenido que venir a arroparla el señor Sánchez y una romería de ministros porque ella no ha podido salir a la calle ni hacer un acto en solitario porque no tiene capacidad de convocatoria. La segunda debilidad es no abandonar el acta de diputado en el Congreso. Es inconcebible que una candidata a la presidencia de la Junta de Andalucía siga siendo diputada en el Congreso y solamente obedezca a una aplicación que, a partir del 18 de mayo, se va a volver a Madrid porque no va a estar aquí. Está cumpliendo un trámite, una orden de Sánchez, pero nada más. Su compañera de partido ha dicho que somos unos vagos, que estamos acostados; pues lo primero que tendría que haber hecho es salir a defendernos y no ha sido capaz, ni siquiera con una compañera; imagínense con un separatista. Eso demuestra que está maniatada por su pasado como mano derecha de Sánchez. 

P.- ¿El PSOE ha sobreactuado con el tema de la crisis del cribado del cáncer? 

R.- Absolutamente. Aunque hubiera sido una sola mujer, es grave. La crítica es legítima, pero cuando se lleva a una utilización maniquea, permanente y constante, a la hipérbole y a la exageración, es cuando pierde la razón. Llevan un año utilizando, de manera descarada y descarnada, a las víctimas de esa crisis, lo que ha generado una reacción por parte de la mayoría de los ciudadanos de decir: «Oye, ya está bien de este uso político absolutamente maniqueo». Podían haber hecho una crítica razonada, equilibrada, incluso constructiva, con propuestas, pero no, ha sido claramente destructiva y con un interés electoral.

P.- Uno de los argumentos del PSOE contra el PP en la campaña ha sido la sanidad pública. ¿Qué problemas hay y qué va a hacer para solucionarlos si es de nuevo presidente de la Junta de Andalucía?

R.- Es evidente que hay problemas graves en la sanidad pública en toda España como consecuencia de un envejecimiento muy rápido de la población, sumado a la falta de profesionales sanitarios, de no ampliar los MIR y tener médicos con cuentagotas. Esto nos ha generado un estrangulamiento y, además, hemos tenido que gestionar a medio millón de personas que en el Gobierno de la señora Montero en Andalucía no fueron registradas en el Ministerio de Sanidad. Problemas hay, pero todo lo demás son bulos, mentiras. Por eso también va a fracasar la señora Montero, porque no se puede hacer una campaña subida en una gran mentira, como ella ha dicho, de las privatizaciones y del desmantelamiento de los servicios públicos. Hemos duplicado el presupuesto, incorporado a 33.000 nuevos profesionales y hemos hecho 113 nuevas infraestructuras sanitarias. Ahora nos toca mejorar la eficiencia, aumentar el presupuesto y vamos a hacer una reorganización en profundidad del modelo organizativo para hacerlo más eficiente. Es un paso que tenemos que dar, complejo, pero que lo vamos a hacer de la mano de los profesionales.

«A Montero han tenido que venir a arroparla una romería de ministros»

P.- ¿Los casos de presunta corrupción que afectan directamente a María Jesús Montero, como la gestión de la SEPI, la sitúan en la diana en cuanto a su responsabilidad?

R.- En el centro de todos los cruces de camino. Hasta hace escasamente mes y medio ha sido la número dos del Gobierno de España y del PSOE con una relación muy cercana al señor Ábalos; ha conocido al señor Koldo y al señor Cerdán, poniendo la mano en el fuego por él tres semanas antes de que fuera ingresada en prisión. No es entendible que no tenga información, que no supiera lo que estaba pasando allí, si ha habido una financiación irregular, si cobraban el dinero sin control. Ella era la número dos. ¿Qué ha pasado con el presidente de la SEPI, con su jefe de gabinete también? Ella está en el centro del huracán y muy señalada.

P.- ¿El huracán del que habla la va a barrer de la política en Andalucía y en España?

R.- No lo sé, solamente se puede saber cuando se abran las urnas. Y hay que ser prudente y respetuoso con la opinión de los andaluces. Está en una situación compleja y quizás el hecho de no dejar su acta de diputada también tenga una explicación por seguir con ese aforamiento para protegerse. Yo creo que puede intuir que puede tener algún problema.

P.- Vox ha empezado a desinflarse en las elecciones en Castilla y León y parece que puede seguir esta tendencia en Andalucía. ¿Tiene que replantearse esa estrategia de acoso al Partido Popular, que parece que en Andalucía ya no le funciona? 

R.- Vox ha cometido errores, como todas las fuerzas políticas, pero el más importante que creo que no han sabido ver ha sido el bloqueo. Los ciudadanos te votan para que tú seas útil. Cuando te conviertes en un elemento de bloqueo, ya no eres útil. Vox ha perdido utilidad como partido. Está muy bien señalar los problemas, sacar eslóganes y decir frases ocurrentes, pero, al final, lo importante es lo que tú puedes hacer en un Gobierno.

P.- En el caso de que no alcance mayoría absoluta, tendría que pactar con Vox. ¿Lo haría con o sin prioridad nacional?

R.- No me planteo ese escenario, porque no lo veo. Los andaluces son muy inteligentes y saben la diferencia entre gobierno y desgobierno. Han visto lo que ha pasado en Extremadura, en Castilla y León, en Aragón, y eso va a provocar una reacción de voto útil, incluso de votantes de Vox, que entienden que con las cosas de comer no se puede jugar. Hace falta un Gobierno serio, con experiencia de gestión, porque vienen momentos difíciles, muchas incertidumbres en el mundo, y en España necesitamos un Gobierno fuerte.

P.- Su campaña ha seguido el modelo de Extremadura, sin la presencia de otros presidentes autonómicos, como Ayuso, y de dirigentes nacionales, excepto el presidente Alberto Núñez Feijóo. ¿Cuál ha sido la razón? 

R.- La hemos hecho atendiendo a la realidad de Andalucía. Estas son unas elecciones autonómicas y lo sensato es hablar de los problemas de Andalucía. Y para hablar de los problemas de Andalucía estamos los andaluces. Nadie va a poder explicar los problemas de Andalucía mejor que nosotros. Antiguamente era necesario, cuando nosotros teníamos una estructura débil, cuando el PP no era un partido mayoritario. Hoy somos el primer partido de Andalucía, el preferido de los andaluces, tenemos estructuras territoriales muy sólidas y no necesitamos esa ayuda. Hemos preferido una campaña limpia, lo más inteligente para nosotros.

P.- Con quien sí va a contar es con Borja Sémper. ¿Por qué? 

R.- Me encontré a Borja en la final de la Copa del Rey y me hizo muchísima ilusión verlo, porque soy su amigo desde hace ya muchos años, verlo recuperado y en forma. Él mismo me dijo que le gustaría mucho participar en la campaña: «Si queréis, estoy a vuestra disposición». Es un activo importante, representa una forma de ver la política muy transversal, dialogante, moderada y es una persona interesante para que nos acompañe en este tramo final. 

P.- ¿Coincidirán juntos en el cierre de campaña?

R.- No lo sé todavía, pero creo que no. Yo tenía interés en estar con él, pero creo que finalmente él va a Huelva y Sevilla y no sé si en Sevilla puedo coincidir con él.

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