Vale una fortuna, pero termina en pedazos: la insólita tradición del anillo del Pescador, uno de los grandes símbolos del Papa
Lleva grabada la imagen de San Pedro pescando en una barca, en referencia a los orígenes del apóstol

El papa León XIV. | Yara Nardi (Reuters)
Uno de los símbolos más importantes del papado en la Iglesia católica es el anillo del Pescador, también llamado Anulus Piscatoris. Esta joya de oro lleva grabada la imagen de San Pedro pescando en una barca y el nombre del Papa en cuestión, es decir, hay uno específico para cada papado.
Durante siglos, el anillo del Pescador se ha utilizado como sello oficial del Papa para lacrar documentos oficiales, sobre todo cartas apostólicas. Es por ello que, cuando el Pontífice fallece, se destruye, para evitar su uso o falsificaciones; la forma de hacerlo es siempre la misma: el camarlengo debe retirar el anillo del dedo y supervisar su destrucción, con un martillo, en presencia de los cardenales.
Este es el proceso que marca oficialmente el final del pontificado; sin embargo, ha habido una excepción: en 2013, al renunciar Benedicto XVI, no se destruyó el anillo, sino que se grabó sobre él una X. Esto lo anulaba para impedir cualquier uso posterior, pero sin necesidad de romperlo.
Origen del anillo del Pescador
El Papa representa la figura de San Pedro, considerado el primer Pontífice de la Iglesia católica; es decir, se le considera algo así como el sucesor del apóstol. Por esto, el anillo es una forma de darle esa autoridad, y lleva grabada la figura del pescador porque es lo que era San Pedro antes de convertirse en apóstol.
Así, el anillo simboliza la continuidad del liderazgo espiritual desde San Pedro hasta el Papa actual. Sin embargo, no es algo que haya existido siempre: apareció por primera vez en el siglo XIII, durante el pontificado del papa Clemente IV. Este fue el primero en utilizar esta joya para sellar documentos privados del Papa.
León XIV, primer Papa en visitar España desde 2010
León XIV será el primer Papa en visitar España desde noviembre de 2010 y lo hará entre el 6 y el 12 de junio. El viaje comenzará con su llegada, este sábado, a Madrid, donde hay organizados varios actos tanto institucionales como con los fieles. Uno de los más destacados es una vigilia con jóvenes en la Plaza de Lima, a las 20.30 horas del 6 de junio, que contará también con actuaciones musicales.
El Papa también tiene agendada una misa, el domingo día 7, en la Plaza de Cibeles, así como un encuentro con la comunidad diocesana en el estadio Santiago Bernabéu, a las 19 horas del lunes 8 de junio. Además, la mañana de ese día acudirá al Congreso de los Diputados, lo que lo convierte en el primer Pontífice en dar un discurso en la Cámara Baja.
La segunda ciudad de este viaje será Barcelona, donde llegará el martes 9 de junio y a las 20 horas tendrá lugar una vigilia de oración en el Estado Olímpico Lluís Companys, donde también habrá actuaciones musicales. Sin embargo, la parte central de esta visita será la misa en la Sagrada Familia, la tarde del 10 de junio, tras lo cual bendecirá e inaugurará la Torre de Jesucristo.
El Papa finalizará su visita a España viajando a las Islas Canarias; concretamente, el jueves 11 estará en Gran Canaria –tendrá un encuentro con inmigrantes en el puerto de Arguineguín, entre otros actos– y el viernes 12 de junio en Tenerife –donde tendrá un encuentro con inmigrantes y dará una misa en el puerto de Santa Cruz de Tenerife–.
