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Indignación con Bellingham por la ‘Ley Vinicius’: se tapó la boca para hablar al rival y no vio la roja

El astro inglés no fue expulsado contra Ghana a diferencia de lo ocurrido anteriormente con el paraguayo Almirón

Indignación con Bellingham por la ‘Ley Vinicius’: se tapó la boca para hablar al rival y no vio la roja

Bellingham en el partido contra Ghana | Reuters

La polémica está servida. El partido entre Inglaterra y Ghana dejó más tensión que fútbol en algunos momentos. Uno de los protagonistas fue Jude Bellingham, que protagonizó un fuerte cruce verbal con varios jugadores ghaneses cuando ambos equipos se dirigían a los vestuarios al descanso. Minutos antes, el centrocampista del Real Madrid ya había estado en el centro de la polémica tras empujar a Jerome Opoku junto a la zona de banquillos, una acción por la que la selección africana reclamó una tarjeta amarilla.

Fueron varias las acciones polémicas. En primer lugar, Jordan Pickford protagonizó una salida sobre Prince Adu fuera del área que terminó en contacto, aunque el árbitro decidió no señalar infracción. Poco después, Ezri Konsa volvió a verse implicado en una jugada discutida al frenar dentro del área la progresión del atacante ghanés con una intervención al límite del reglamento. A ello se sumó una imagen de Jude Bellingham conversando con Jordan Ayew mientras se cubría la boca, una escena que alimentó las especulaciones durante el encuentro.

Sin embargo, en este último episodio, el colegiado entendió que la conversación entre ambos futbolistas se desarrolló en términos respetuosos y no apreció ninguna conducta ofensiva o antideportiva. Por ese motivo, el centrocampista inglés evitó cualquier tipo de castigo disciplinario, a diferencia de lo ocurrido anteriormente con Almirón. Aunque la decisión descartó una posible expulsión de Bellingham, la interpretación arbitral volvió a generar debate sobre los criterios aplicados en este tipo de situaciones.

Tras el encuentro, que terminó con empate sin goles en el Boston Stadium, Carlos Queiroz, seleccionador de Ghana, cargó contra el internacional inglés. El técnico aseguró que Bellingham realizó comentarios ofensivos y utilizó un lenguaje inapropiado durante el desarrollo del choque, unas acusaciones que han añadido más controversia a un duelo ya marcado por la tensión sobre el césped.

Carlos Queiroz, actual seleccionador de Ghana y exentrenador del Real Madrid durante la campaña 2003-2004, se refirió al incidente protagonizado por Jude Bellingham y explicó cuál fue su reacción en ese momento. El técnico portugués aseguró que su intención no era alimentar la polémica, sino evitar que la situación fuera a más tras una acción que consideró peligrosa. «Mi intención era pedirle que se calmara tras esa entrada. Fue con el pie hacia mi jugador. Pero mi prioridad era calmar los ánimos, ya que me preocupaba que el jugador no estuviera al cien por cien físicamente».

«En momentos de gran tensión emocional, estas cosas son normales. Jude Bellingham soltó palabrotas y eso aumentó la tensión. Es fútbol, no es nada del otro mundo. Hubo un pequeño chispazo verbal, pero luego nos calmamos. El fútbol no es bailar en un salón con esmoquin. No es un espectáculo», apuntó el técnico portugués de 73 años.

Por su parte, Jude Bellingham declaró sobre la polémica que «fue justo cuando hice una entrada absurda, para ser sincero. Intentaba recuperar el balón; seguí la jugada un poco y terminé golpeando al chico. Hablé con él después, y entonces su banquillo saltó pidiendo que me sacaran tarjeta amarilla. Creo que reconocí a su entrenador; obviamente, es el que estuvo en el Manchester United, así que le tengo mucho respeto. Al final, no fue más que competitividad por parte de ambos».

Cómo es la norma

La modificación tiene su origen en la controversia surgida durante un partido de la Champions League entre Prestianni y Vinícius, en el que el futbolista argentino fue señalado por supuestos insultos dirigidos al jugador brasileño. A raíz de aquel incidente, que terminó con una sanción de tres encuentros y otros tres condicionados, la FIFA y la IFAB decidieron endurecer las medidas para prevenir episodios similares.

Como consecuencia de esta revisión normativa, los jugadores ya no pueden cubrirse la boca con la mano, el brazo o la camiseta mientras se dirigen a un adversario. La disposición, que busca facilitar la identificación de posibles comportamientos antideportivos, ha recibido de manera informal el sobrenombre de la «Ley Vinicius».

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