Los mensajes de la 'Kitchen' del PSOE: «Si no le interesa, tiene un horizonte negro de cojones»
THE OBJECTIVE accede a los mensajes exclusivos entre el empresario Pérez Dolset y su abogado Cristian Mesía

Ilustración de Alejandra Svriz.
Es el primer empresario al que recurrió la trama Leire y, por ello, el más importante. Como desveló THE OBJECTIVE, el primer confidente del caso Koldo, José Luis Caramés, recibió una oferta en nombre del PSOE en enero de 2025. Como se desvela en el libro Todos los hombres de Sánchez (editorial Deusto), el emisario fue Christian Mesía, el abogado del empresario Javier Pérez Dolset, quien empezó a gestar la operación junto a Leire Díez y Jacobo Teijelo a finales de 2024. Según se evidencia en los mensajes de WhatsApp que se cruzan Dolset y Mesía en el mes de diciembre, a los que ha tenido acceso en exclusiva THE OBJECTIVE, el amigo de la apodada fontanera del PSOE instó a su letrado a recurrir a él porque se conocían desde hacía tiempo por unos familiares en común.
«¿Hablaste con Caramés?», indicó Dolset a Mesía el 30 de diciembre de 2024. «Sí, me dijo que a la vuelta de Reyes nos veíamos», respondió uno de sus abogados. El empresario amigo de Leire insistió: «¿Le interesa?», a lo que Mesía replicó: «No le expliqué por teléfono nada, solo que quería comentarle acerca del proceso y una sentencia reciente contra Estepa». La alusión a Estepa no fue casual: se trata de un empresario de hidrocarburos imputado en una investigación por fraude del IVA en la venta de carburantes y a quien contactó la denominada cloaca del PSOE.

El contexto de esta primera comunicación es importante porque se trata de los primeros movimientos de la organización de la trama con el objetivo, en palabras del juez Santiago Pedraz, de «desestabilizar de forma sistemática y continuada cualquier procedimiento judicial o actuación policial que pudiera impactar directa o indirectamente en los intereses del PSOE o del Gobierno». El cruce de mensajes entre Caramés y Mesía, desvelados en exclusiva por este diario, confirma que el letrado de Dolset ejerció como canalizador de la oferta de un pacto con la Fiscalía a cambio de incriminar al excapitán de la UCO, Juan Vicente Bonilla, para quien había ejercido labores de confidente Caramés y con quien no hablaba desde hacía tres años, tras su detención por su imputación en el caso Gaslow. En el mensaje enviado el 9 de enero de 2025, Mesía le dice a Caramés: «Hola feliz año!!! Me gustaría tomarme café contigo para comentar tema importante [sic]».

Dos reuniones con el emisario
En la víspera de ese encuentro, Mesía escribió a Dolset para «coordinar» la estrategia, según se recoge en los mensajes entre ambos. La cita tuvo lugar finalmente el 10 de enero de 2025 en el despacho profesional de Mesía, en la calle Príncipe de Vergara. Tras ese primer encuentro, tuvo lugar un segundo, en presencia del abogado de José Luis Caramés, en su despacho profesional en el Paseo de la Castellana. Según tres fuentes distintas, una de ellas presencial, Javier Pérez Dolset no acudió a la cita, pese a que Mesía sí lo ubica en la reunión, según su versión de los hechos aportada a este periódico.
Cuando terminó la reunión, se produjo un frenético cruce de llamadas entre Dolset y su abogado. «Llámame», «se ha cortado», eran los mensajes que le envió el empresario a Mesía, mostrando una cierta ansiedad en conocer la respuesta del primer confidente del caso Koldo a su oferta. Unos días después, el 20 de enero de 2025, Caramés hizo llegar una primera respuesta al letrado, quien a su vez se lo puso por escrito a su cliente: «Me dice JLC [José Luis Caramés] que antes de nada va a hablar con su abogado, que en este momento no se fía de casi nadie».
Pasaron pocos días hasta que Caramés formalizó su rechazo a la propuesta. El motivo alegado era la falta de garantías. La propuesta trasladada por el amigo de Leire Díez era un pacto con la Fiscalía para levantarle la imputación a cambio de señalar a Bonilla como alguien que instigaba desde la UCO una operación para «derrocar al Gobierno». Sin embargo, la oferta venía avalada por Pérez Dolset, en nombre de Leire Díez y, a su vez, del PSOE. Por ello, Mesía comunicó finalmente a su cliente: «Me dice Caramés que no se fía, que solo se reúne con el fiscal de la Audiencia Nacional y su letrado, y que yo es mejor que no esté, lo cual tiene el sentido [sic]».

Enfado de Dolset: «Tiene un horizonte negro de cojones»
La comunicación por parte de su abogado enfadó a Pérez Dolset, quien se cerró en banda a un posible encuentro con el fiscal, en nombre de quien hablaba la fontanera socialista. «No es negociable. Los términos del acuerdo hay que validarlos antes». Y añadió, haciendo referencia a su imputación judicial por el caso Gaslow: «Si no le interesa, que se apañe, que tiene un horizonte negro de cojones».
Lo que ninguno de los dos sabía es que, en aquel momento, Caramés había descolgado el teléfono para alertar al capitán Bonilla de las intenciones de estos emisarios: buscaban pruebas contra el primer capitán de la UCO que tuvo conocimiento del caso Koldo en abril de 2021, cuyos informes durmieron en un cajón durante meses y que, según algunos de estos testimonios, «fueron posteriormente destruidos». La operación contra Bonilla era prioritaria y se ideó contando con un aliado de excepción: el capitán de la UCO Juan Sánchez Yepes, quien mantuvo una reunión con Pérez Dolset, Leire Díez y el letrado Jacobo Teijelo el 10 de diciembre de 2021.
Según consta en una grabación, intervenida por los investigadores, el capitán comienza advirtiendo que toda la información que va a revelar es secreta y está «cometiendo un delito de revelación de secretos», para acto seguido atender las solicitudes de Leire Díez, «informándole sobre la estructura interna de la UCO o incluso aportando información sobre alguno de sus miembros», señala el escrito judicial. «[M]ira, la composición, funcionamiento, los nombres de la UCO son secretos, por ley […], porque eso mañana se publica y saben que soy yo y me machacan hasta en el carnet», advierte Yepes, antes de ceder ante la trama. Los cuatro participantes en el encuentro, la fontanera, el empresario, un abogado y un guardia civil, están siendo investigados en esta causa por el juez Santiago Pedraz.
