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Política

Sánchez mantiene su plan: sus ministros serán candidatos en 2027 pese al fracaso de Montero

Fuentes socialistas apuntan al «tándem imbatible» Morant-Bernabé para Valencia frente al «ruido» y las dudas de Madrid

Sánchez mantiene su plan: sus ministros serán candidatos en 2027 pese al fracaso de Montero

El ministro de Transformación Digital, Óscar López, y la ministra de Igualdad, Ana Redondo.

No habrá cambios. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, mantiene su hoja de ruta pese al varapalo histórico sufrido en Andalucía. El fracaso de su mano derecha en Moncloa y Ferraz, María Jesús Montero, no ha variado su plan de presentar a sus ministros como candidatos territoriales a las elecciones autonómicas de mayo de 2027. Aunque las dudas se ciernen sobre Óscar López en Madrid y Diana Morant en Comunidad Valenciana, Pedro Sánchez está decidido a apoyar a sus puntales territoriales como parte del plan ideado para controlar a los territorios e ir «con todo» a las elecciones generales de 2027.

Las fuentes gubernamentales consultadas por THE OBJECTIVE anticipan que Sánchez mantendrá la estrategia de sus ‘ministros candidatos’, y que López y Morant «tienen que quedarse» en Madrid y Comunidad Valenciana. Una elección de las palabras poco casual que forma parte del plan de Sánchez para eliminar la disidencia interna y consolidar la renovación de los liderazgos autonómicos, alineándose con los deseos de la dirección federal del PSOE.

Ferraz dará el pistoletazo de salida para la presentación de candidaturas autonómicas y municipales en el Comité Federal del próximo 27 de junio, que fijará el calendario orgánico para la celebración de primarias para el mes de octubre/noviembre de este año. El mayor «ruido» se concentra en la Comunidad de Madrid, donde el secretario general Óscar López parte con malas perspectivas frente a la presidenta regional Isabel Díaz Ayuso.

Fuentes socialistas madrileñas apuntan a un distanciamiento de Sánchez con quien fuera su jefe de gabinete hasta hace poco más de un año. También se desliza que «ni siquiera Óscar quiere ser candidato». Sin embargo, el presidente Sánchez apuesta por la continuidad del perfil con quien consiguió apartar a Juan Lobato, tras llevar al notario las conversaciones con la actual secretaria de organización del PSOE de Madrid, Pilar Sánchez Acera, número dos de López, quien está «ampliamente cuestionada» por diferentes sectores del PSOE-M.

Pese a la intención de Sánchez de mantener al candidato oficialista, son muchas las voces que apuntan a la presentación de candidatos alternativos, entre quienes podría situarse el propio Lobato o la actual portavoz en la Asamblea de Madrid, Mar Espinar. En Moncloa creen que «ninguno de los dos dará el paso», sino que «utilizarán su candidatura como herramienta de integración en las listas electorales». Sin embargo, fuentes cercanas a Lobato no descartan presentarse si Ferraz recoge la exigencia del exsecretario general del PSOE de Madrid de celebrar primarias abiertas, como ha anunciado la líder del PSPV, Diana Morant, en la Comunidad Valenciana.

El «tándem imbatible» para Valencia

Según las fuentes socialistas consultadas por este diario, la Comunidad Valenciana es prioritaria para Pedro Sánchez porque «allí hay una oportunidad que no se da en otros territorios». Una oportunidad de conquistar el feudo tradicional del PP tras la dimisión de Carlos Mazón por la gestión de la dana, y para el que presentan a un «tándem imbatible»: Diana Morant para la Comunidad y Pilar Bernabé para el Ayuntamiento de Valencia. Sin embargo, el desmoronamiento electoral de Montero en Andalucía ha insuflado un acrecentado pesimismo en el PSOE porque es «muy complicado darle la vuelta» a la actual situación de caída libre en el PSOE y el «fracaso de la estrategia de los ministros candidatos».

«Están muy preocupados en Valencia», explican fuentes socialistas, porque «a Pedro solo le queda la Comunidad Valenciana» y, si temen perder el territorio, podrían sacrificar una pieza más. Los socialistas valencianos recuerdan que Sánchez «ha ido sacrificando una a una todas las autonomías por ‘sus’ generales», por lo que tienen miedo: «Tenemos un grave problema». Esta inquietud motivó la celebración del Comité Nacional del PSPV hace una semana con la intención de forzar un «cierre de filas» y que se frustrara la presentación de candidatos alternativos, lo cual no está absolutamente descartado.

Elecciones generales, tras las municipales

Moncloa no muestra inquietud alguna por la eventual presentación de candidatos alternativos y confía en el factor disuasorio del apoyo del presidente a sus ministros. También niegan que su estrategia sea un fracaso porque «aún no hemos perdido un solo territorio en el que gobernáramos». Tras caminar a la irrelevancia en Extremadura, Aragón, Castilla y León y Andalucía, los estrategas gubernamentales ven «viable» subir en la Comunidad de Madrid y ganar en la Comunidad Valenciana y Andalucía en la próxima convocatoria de elecciones generales. No en vano, en Andalucía cuantifican en 580.000 votos la diferencia entre las elecciones autonómicas en Andalucía y las generales, lo que apunta a un saldo a favor de Pedro Sánchez, por encima de la marca PSOE. 

En la hoja de ruta de Sánchez, la convocatoria de las generales no llegaría hasta después del examen previo de sus candidatos autonómicos en mayo de 2027. Si se producirán antes o después del verano, «dependerá del resultado de las municipales y autonómicas». Si se consuma el fracaso de los ministros candidatos, «habría que retrasar las elecciones» hasta después del verano. Como desveló THE OBJECTIVE, uno de los escenarios que se barajó en Moncloa es retrasar la convocatoria electoral hasta el otoño del 2027 para estirar la legislatura y buscar un balón de oxígeno tras una posible debacle en mayo del próximo año. 

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