Escribano firma con Portugal un contrato para suministrar 47 estaciones de armas navales
La operación permite a la compañía española avanzar en su estrategia de internacionalización en el mercado europeo

Estación de armas Sentinel 30 de la compañía Escribano. | EM&E
La empresa de defensa Escribano ha anunciado este lunes la firma de un contrato con la Marina portuguesa para suministrar 47 estaciones de armas navales. La operación permite a la compañía española avanzar en su estrategia de internacionalización y consolidación dentro del mercado europeo de defensa.
El acuerdo será gestionado a través de la Agencia de Apoyo y Adquisiciones de la OTAN (NSPA, por sus siglas en inglés), lo que convierte esta adjudicación en el primer contrato de gran envergadura de la empresa canalizado mediante este organismo aliado, según ha informado la compañía española en un comunicado.
El programa contempla la entrega de distintas unidades de los sistemas Sentinel 2.0 y Sentinel 30, estaciones navales de armas de 12,7 y 30 milímetros respectivamente que están diseñadas para reforzar las capacidades de vigilancia y protección de los buques y ya forman parte de distintos programas navales. La ejecución del contrato se desarrollará en dos fases, lo que permitirá una implantación progresiva de las capacidades acordadas.
La adjudicación refuerza la presencia de Escribano en el ámbito de la defensa naval, un segmento en el que la compañía ya cuenta con experiencia previa gracias al despliegue de sus sistemas en diversos buques de la Armada española y en otros programas internacionales.
Desde la empresa destacan que el contrato certifica la adecuación de sus soluciones a los estándares técnicos y operativos exigidos por la OTAN, además de contribuir al fortalecimiento de las capacidades industriales y tecnológicas europeas en materia de seguridad y defensa.
La operación se produce en un contexto de creciente inversión militar por parte de los países europeos, impulsada por los nuevos compromisos de gasto en defensa y por el objetivo de reforzar la autonomía estratégica del continente. En este escenario, las empresas españolas del sector buscan aumentar su peso en los programas internacionales y en las cadenas de suministro de la Alianza Atlántica.

El acuerdo viene marcado por el anuncio de la compañía española por el que invertirán 50 millones de euros en Castilla-La Mancha para abrir una nueva planta industrial en Alovera (Guadalajara) con el objetivo de continuar avanzando en su estrategia de crecimiento. La instalación se convertirá en la mayor nave de la empresa hasta la fecha.
Con una superficie de 42.000 metros cuadrados, estas nuevas instalaciones estarán enfocadas en la producción, por lo que servirán para ampliar las capacidades industriales de la compañía, impulsando a su vez el desarrollo de los diferentes programas estratégicos en los que está inmersa.
La planta se ubicará en el polígono industrial Los Picones de Alovera, que iniciará su actividad este verano y supondrá la creación de 300 nuevos puestos de trabajo, contribuyendo, así, al desarrollo del ecosistema económico e industrial de la zona y a la creación de empleo estable en la región.
