Escribano invierte 50 millones de euros para abrir una nueva fábrica en Castilla-La Mancha
La compañía avanza en su estrategia de crecimiento con la apertura de la instalación en la localidad de Alovera

Nueva planta industrial de EM&E en Alovera. | EM&E
La tecnológica española Escribano invertirá 50 millones de euros en Castilla-La Mancha para abrir una nueva planta industrial en Alovera (Guadalajara) con el objetivo de continuar avanzando en su estrategia de crecimiento. La instalación se convertirá en la mayor nave de la empresa hasta la fecha.
Con una superficie de 42.000 metros cuadrados, estas nuevas instalaciones estarán enfocadas en la producción, por lo que servirán para ampliar las capacidades industriales de la compañía, impulsando a su vez el desarrollo de los diferentes programas estratégicos en los que está inmersa, según ha informado la tecnológica en un comunicado.
La planta se ubicará en el polígono industrial Los Picones de Alovera, que iniciará su actividad este verano y supondrá la creación de 300 nuevos puestos de trabajo, contribuyendo, así, al desarrollo del ecosistema económico e industrial de la zona y a la creación de empleo estable en la región.
«La nueva planta de Alovera no solo nos permitirá ampliar nuestras capacidades productivas, sino que es una muestra de nuestro firme compromiso con el fortalecimiento de la base industrial nacional, contribuyendo a su vez con el tejido económico regional y el impulso del talento local», ha explicado el presidente de EM&M, Javier Escribano.
La nueva nave industrial se suma al resto de instalaciones que EM&E Group tiene repartidas por la geografía española, en línea con su apuesta por la «diversificación geográfica y la cohesión territorial». Además de su sede central, ubicada en Alcalá de Henares, el grupo cuenta con otras plantas productivas en Madrid (Pinto y El Viso) y distintas fábricas en Córdoba, en la localidad oscense de Binéfar o en los municipios jienenses de Linares y Bedmar.
Asimismo, la compañía española dispone de un centro I+D en Asturias (Avilés), otro de desarrollo software e IA en Barcelona, una oficina técnica en Cádiz (El Puerto de Santa María), así como unas instalaciones en Valencia enfocadas en el desarrollo de la fotónica.
Este movimiento de la tecnológica viene marcado por su interés de ampliar su presencia internacional. Hace dos semanas, Escribano firmó un acuerdo con el fabricante de armas turco Sarsilmaz para fomentar la cooperación estratégica destinada a integrar sistemas armamentísticos con los desarrollos tecnológicos de la otra compañía.
La alianza entre ambas empresas tiene como objetivo buscar la integración de ametralladoras y sistemas de cañones de 25–30 mm de TR Mekatronik con los sistemas de armas de control remoto fabricados por la tecnológica con sede en Alcalá de Henares (Madrid).
