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Nutrición

Isabel Viña, médico: «El brócoli es una de las mejores verduras para incorporar a la dieta, pero hay un 'truco' para que te siente mejor»

La nutricionista indica que «si te preocupa la tolerancia digestiva, evita los tronquitos»

Isabel Viña, médico: «El brócoli es una de las mejores verduras para incorporar a la dieta, pero hay un ‘truco’ para que te siente mejor»

Brócoli crudo | Pexels

Quizá, cuando éramos pequeños, pocas hortalizas podían causar tanto pavor gastronómico como el brócoli. Como tantos elementos verdes, la sobrecocción nos atemorizaba y nos echaba para atrás. Especialmente, cuando el olor del cocinado ya no hacía presagiar nada bueno. Sin embargo, la realidad nutricional del brócoli, con los años, ha ido ganando adeptos.

Al punto de que es un elemento que recomiendan muy a menudo los nutricionistas, al punto de considerarlo un superalimento. De hecho, lo que ha pasado tradicionalmente desapercibido sobre esta crucífera era su alto contenido en vitamina C, lo cual lo convierte en un producto de primer orden que tiene, por cada 100 gramos, hasta más vitamina C que una naranja.

A la ecuación hay que sumar fibra, un micronutriente que es tendencia y del que hemos hablado a menudo en THE OBJECTIVE, además de fibra, hierro y, como explicó la doctora y nutricionista Isabel Viña en sus redes sociales, de antioxidantes.

Cómo preparar el brócoli para que no nos siente mal

Brocoli-verdura
La forma de cocinar el brócoli puede suponer ingerir menos nutrientes de los que tiene. ©Pexels

Sin embargo, el brócoli es fiel a su origen de hortaliza crucífera y eso supone, a menudo, que genere cierto malestar intestinal, que puede ir acompañado de hinchazón o gases. Por fortuna, hay formas de conseguir que esto no suceda o, en la medida de lo posible, de minimizar su aparición.

Algo que precisamente recordó Isabel Viña: «Lo ideal es cocinarlo al vapor, mejor que hervido, para conservar sus propiedades». Con esta cocción no solo conseguimos que sea más digestivo, sino también mantener mejor sus propiedades. A ello, además, añadió otra pista clave: «Añade mostaza en grano después de cocinarlo, ya que activa la mirosinasa, una enzima que potencia los glucosinolatos», puntualizó, aunque dejando un matiz: «No digo que haya que comerlo todos los días, pero sí merece la pena incluirlo varias veces a la semana». Del mismo modo, apuntó que tiene «un truco para que te siente mejor».

Los glucosinolatos, la joya de la corona del brócoli

Pero ¿qué son los glucosinolatos? No son otra cosa que unos compuestos naturales, ricos en azufre, que abundan en las crucíferas. No temáis por oír la palabra azufre: no tienen nada de malo, aunque ahora se entiende mejor el olor que desprenden al cocinarlas. Por eso, cuando masticamos o troceamos este tipo de alimentos, se libera una enzima que los transforma en isotiocianatos, un tipo de compuesto fitoquímico conocido por sus propiedades antioxidantes, antiinflamatorias y por su posible papel protector frente a determinados procesos tumorales.

Es, exactamente, lo que dijo la nutricionista Elisa Blázquez. «Los glucosinolatos han demostrado ser beneficiosos en la prevención del cáncer de próstata y cánceres estrogenodependientes», comentó. El motivo está en que son capaces de neutralizar el exceso de hormonas y transformarlas en formas benignas. Por eso, indicó que «ayudan a mejorar la clínica del síndrome premenstrual». Además, razonó que es importante que la forma de preparación del brócoli sea al vapor y durante no más de tres o cuatro minutos.

Cómo maximizar las bondades del brócoli

Acompañar el brócoli con especias que favorezcan la digestión es una buena forma de servirlo. ©Pexels

Como en otras hortalizas, no todo el producto es igual de rico en unos nutrientes u otros. O, como sucede con el brócoli, no todas sus partes nos sientan igual. Por eso, Isabel Viña dejó claro que, «si te preocupa la tolerancia digestiva, evita los tronquitos», refiriéndose así al tallo del brócoli y no tanto a los floretes. De la misma manera, añadió otra pista: «Acompáñalo con especias que facilitan la digestión como el comino, el hinojo, el clavo o el cardamomo».

Sin embargo, lo más importante a la hora de preparar brócoli y maximizar sus beneficios nutricionales es la forma de cocinarlo. Como en todas las hortalizas, cuanto más tiempo se cocinen y menos fresco sea el producto, más se van a degradar sus vitaminas y minerales. Por este motivo, lo más útil es, si lo vas a preparar cocido, cocinarlo al vapor o, si prefieres otras elaboraciones rápidas, hacer salteados como el wok.

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