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Nutrición

José Abellán, cardiólogo, sobre los huevos: «Tu colesterol no va a ser más alto por comer más o menos: va a depender de con qué los tomes»

El hígado regula la cantidad de colesterol que se absorbe, pero depende mucho de lo que incluyamos en la dieta

José Abellán, cardiólogo, sobre los huevos: «Tu colesterol no va a ser más alto por comer más o menos: va a depender de con qué los tomes»

Huevos fritos. | Pexels

Durante años, los huevos se convirtieron en los grandes proscritos de la dieta por el mito de que elevaban el colesterol. Por suerte, para ellos y para nuestro bolsillo, continuas revisiones han demostrado que el colesterol presente en los huevos no es ni tan elevado ni tan pernicioso como hemos acabado creyendo.

Lo cierto, más allá del mantra del colesterol, es que los huevos son un producto nutricionalmente más que recomendable. No solo hablamos de proteínas de alto valor biológico y con una gran biodisponibilidad, sino también de minerales como fósforo, selenio, hierro y zinc. A ello hay que sumar que no van cojos en cuanto a vitaminas, siendo relevante su aporte de vitamina A, D, E y K. Algo de lo que ya hemos hablado en THE OBJECTIVE.

Si a eso le añadimos que son versátiles en cocina, fáciles de preparar y, además, baratos como pocos, las matemáticas no fallan para meterlos en el día a día. Con precaución, claro, y dependiendo del método con el que se preparen y con qué se acompañen, pero pueden ser leales compañeros sin complicarnos. Y sin temer de más por el colesterol que pudieran tener.

Es lo que precisamente advirtió el cardiólogo José Abellán en sus redes sociales @doctorabellan, aclarando lo que sucede realmente con el colesterol que ingerimos. Al menos, en el caso de los huevos, por lo que conviene comprender que no todo es acumulativo, tal y como explicó.

El colesterol de los huevos sube dependiendo de con qué lo tomes

Cuando se habla del colesterol que se ingiere al consumir huevos, no todo acaba formando parte de lo que nuestro organismo asume. José Abellán explicó que «solemos pensar que todo lo que comemos lo digerimos y lo absorbemos por nuestro estómago y nuestro sistema digestivo», puntualizando que no siempre es así y que hay ejemplos con determinados nutrientes en los que eso no sucede.

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El huevo, aparte de proteínas, tiene una mayor concentración de proteínas insaturadas que saturadas. ©Pexels

«Con el colesterol, tu cuerpo regula la cantidad que absorbe», puntualizó, recurriendo a una gráfica que resultaba sencilla de explicar. «Podríamos pensar que cuantos más huevos tomo, más colesterol en sangre, pero no es así», sintetizó para resumir que, realmente, hay una curva de absorción y que no se trata de una línea siempre ascendente. Es decir, que tu colesterol no va a ser más alto porque comas más, sino que va a depender de lo demás que tomes.

«Al principio, absorbes mucho, pero según comes huevos, absorbes menos y lo que importa es todo lo demás que comes», resumió. El mensaje, sencillo con la imagen compartida, indica que hay una mayor absorción de colesterol procedente de los huevos si son la única fuente de colesterol. Sin embargo, el colesterol procedente de los huevos no se absorbe en más cantidad si consumimos otros alimentos. El cardiólogo Roberto Parga, también, lo matizó: «Si estás sano, no aumenta el colesterol ni el riesgo cardiovascular».

«En una alimentación que sí incluye productos animales, vas a absorber menos colesterol porque ya has tomado colesterol», aclaró. En ese sentido, si lo que hemos hecho ha sido tomar una misma cantidad de huevos, el colesterol no va a subir solo por ellos, sino en función del conjunto de nuestra dieta. Motivo por el que debemos vigilar otros ingredientes que sean ricos en colesterol o, especialmente, en grasas saturadas.

Un alimento más completo de lo que parece

Parte de este fundamento está en que nuestro hígado. Este órgano como una gran aduana de los nutrientes, absorbiendo solo una fracción del colesterol que hay en los huevos. Por eso, luego regula su producción hepática para que no se absorba tanta cantidad. Además, se da una circunstancia respecto a nuestro organismo: el colesterol dietético, en casi todas las personas, no eleva de forma significativa sus niveles plasmáticos.

Otros experto, como el cardiólogo Aurelio Rojas, lo dejó igual de claro: «La clave no es el huevo, sino el contexto de la dieta». Por eso, indicó que «en personas con diabetes tipo 2 y dieta rica en ultraprocesados, comer más de siete huevos a la semana sí puede aumentar el riesgo cardiovascular».

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La forma en la que preparamos los huevos puede incrementar la cantidad de calorías que consumimos. ©Pexels

Aunque las palabras puedan sonar complicadas, la forma de resumirlo es que más intuitiva. En el caso del colesterol de los huevos, su ingesta no acaba repercutiendo como para disparar sus niveles. Algo de lo que advierte, por ejemplo, la Fundación Hipercolesterolemia Familiar. Indican, además, otra realidad que nos interesa: los huevos son uno de los pocos alimentos que, a pesar de tener una cantidad de colesterol relativamente alta, no tienen un contenido elevado de grasas saturadas.

No en vano, el huevo es un alimento que tiene una buena cantidad de grasas insaturadas —más en proporción que las saturadas—. Con esa ventaja y teniendo en cuenta que es un alimento rico en fosfolípidos, un tipo de lípidos que interfieren en la absorción del colesterol, se puede tener la certeza de que comer huevos, dentro de una dieta equilibrada, no tiene por qué elevar el colesterol en sangre.

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