El PP andaluz augura un «calvario» por tener que firmar «acuerdos puntuales» con Vox
Cargos ‘populares’ dan por seguro que no querrán entrar en el Gobierno y que el presidente irá a la investidura en solitario

El presidente en funciones de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno. | Francisco J. Olmo
El Partido Popular de Andalucía se prepara para iniciar una nueva travesía política como la que tuvo que sufrir en 2018, cuando necesitó pactar con Vox y Ciudadanos para gobernar en esta comunidad autónoma. Cargos populares consultados por THE OBJECTIVE admiten que tendrán que sufrir un «calvario» para alcanzar «acuerdos puntuales» con la formación de Abascal. Estos dirigentes están convencidos de que no querrán entrar en el Gobierno y de que el presidente andaluz en funciones irá a la investidura en solitario, apuntando a la posibilidad de que tenga que hacerlo en dos ocasiones.
El Partido Popular no puede ocultar la sensación agridulce que ha dejado el resultado de las elecciones en Andalucía. Hace años era impensable llegar a los 53 diputados y distanciarse 25 escaños de un PSOE hundido, que siempre tuvo en Andalucía su granero de votos. Este resultado espectacular para una comunidad autónoma de izquierdas se ha convertido, paradójicamente, en una victoria amarga. Aunque Juanma Moreno lo venía avisando, que los restos podían arrebatarle la mayoría absoluta, como así ha sido, esta se había situado en el subconsciente del electorado popular, que daba por hecho revalidar este éxito histórico de 2022.
Los populares andaluces se acostaron el domingo con la pesadilla de sufrir la pérdida de la mayoría absoluta a pesar de haber cosechado el mejor resultado de su historia: ganar en las ocho provincias y repetir esta victoria en ciudades tan emblemáticas como el municipio sevillano de Dos Hermanas. Pero el final ha sido la pérdida de cinco diputados, caer de 58 a 53, como consecuencia de la subida de Adelante Andalucía, que le ha hecho perder varios restos, lo que les obliga a volver a tener que pactar con Vox. Lo decía a este periódico un dirigente andaluz: «Esto va a ser un calvario y un agobio porque ahora cualquier ley, cualquier proyecto, hay que negociarlo con Vox».
La situación se complica: las fuentes populares consultadas por THE OBJECTIVE dan por hecho que Vox no va a querer entrar en el Gobierno andaluz, porque les perjudicaría de cara a las elecciones municipales de 2027 y a las generales de ese mismo año. Pero no entrar es aún peor para el PP, porque son conscientes de que estarán permanentemente vigilados por la formación de Abascal.
Desde la dirección nacional apuestan a que Vox no va a «machacar a Juanma Moreno» como lo ha hecho, sobre todo con María Guardiola, en menor medida con Jorge Azcón, y ahora habrá que ver cómo resuelve Alfonso Fernández Mañueco su pacto de Gobierno en Castilla y León. Este «machaque», que creen que no se va a producir, no evitará, según esta fuente, que la formación de Abascal le obligue a firmar por escrito algunos compromisos de gobierno, como el asunto de la prioridad nacional.
Una posibilidad sería que Vox negocie una abstención, ya que nadie se plantea el supuesto de que se niegue a apoyar la investidura y haya que repetir las elecciones, apuntan. En Génova están a la espera de ver cómo evoluciona la negociación entre Juanma Moreno y Vox, en la que no participarán, como ha sucedido en Extremadura, Aragón y Castilla y León, a no ser que «afecte al mensaje nacional, por lo que si no se hablan de estos temas, no entraremos».
En el PP andaluz dan por hecho que Vox les «hará sufrir en la primera ronda de investidura para mostrar un poquito de fuerza», aseguran las fuentes consultadas. «Juanma Moreno no va a permitir varios acuerdos por separado, sino que irá a un acuerdo de globalidad» y ya barajan la posibilidad de que les pidan algún puesto en la Mesa del Parlamento y un escaño de senador. Sostienen que «no le interesa para nada entrar en el Gobierno porque tendría que renunciar a su discurso» y que «si entran, tendrá que ser con todas las consecuencias».
«Vigilados desde fuera»
Admiten que la posibilidad de que Vox se limite a pactar acuerdos puntuales sin entrar en el Gobierno andaluz es esta: «Tenernos en un tris, permanentemente vigilados desde fuera», sin «renunciar a su discurso; se pueden seguir peleando con nosotros continuamente». Esta fuente va a más y llega a hablar de «agobio». Pero también avisan a Vox de que «tiene que medir muy bien lo que hacen en Andalucía porque lo que hicieron en Extremadura les ha pasado factura»
