La derrota de los socios de Sumar reaviva el debate sobre la salida del Gobierno de Sánchez
Por Andalucía pincha en las autonómicas de Andalucía y se reactivan las voces que piden romper con el PSOE

El candidato de Por Andalucía a la Presidencia de la Junta de Andalucía, Antonio Maíllo, durante el acto público de apertura de campaña | Europa Press
La derrota de los socios de Sumar en Andalucía reaviva el debate sobre la salida del Gobierno de Pedro Sánchez. Como publicó este diario, la cuestión sobre si permanecer en el Ejecutivo o salir de él lleva librándose internamente desde hace meses. Después del mal resultado en Aragón, se intensificaron las voces que pedían dar un giro de 180 grados a la estrategia de alianza con el PSOE. Entonces, las cúpulas de las formaciones involucradas, como Izquierda Unida, Más Madrid y los Comunes, decidieron silenciar ese debate. Pero ahora, con Por Andalucía que no logra mejorar los cinco diputados de 2022 (6,3% de votos), y que sobre todo sufre el sorpasso de los anticapitalistas de Adelante Andalucía, se prevé que esta cuestión vuelva a plantearse en las plantas altas de todas estas formaciones.
La victoria de Adelante Andalucía, que pasa de dos diputados a nueve, obliga a los socios de Sumar a abrir la caja de Pandora de la ruptura con el PSOE. Esta es la «clave» de la noche electoral de este domingo, que deja a Antonio Maíllo, el candidato de Por Andalucía, muy debilitado, según sostienen algunas fuentes. Pero todas apuntan a que, más allá de Maíllo y sus posibles errores en la campaña electoral, la cuestión que se deberá abordar a partir de ahora es si poner una fecha definitiva para la salida del gobierno de coalición.
El resultado de este 17 de mayo dibuja un Por Andalucía que no logra alcanzar los siete escaños esperados, y que se queda en los cinco de hace cuatro años. Adelante Andalucía, en cambio, la formación anticapitalista que se escindió de Por Andalucía hace años, y que ha enfocado una campaña centrada en los jóvenes, como explicó este periódico, y también de crítica tanto con el PSOE como con Sumar, ha cosechado el mejor resultado de su historia. Por otro lado, el Partido Popular no ha logrado la esperada mayoría absoluta, y el PSOE ha bajado en escaños, pero ha evitado una caída hasta los 25 o incluso 23 diputados que se temía en un principio. Vox ha obtenido 15 diputados, confirmando sus expectativas. Para fuentes de los partidos de Por Andalucía, aunque la coalición ha evitado perder el grupo parlamentario, tal y como se empezaba a dibujar en la noche electoral, el resultado de este 17-M es «un desastre».
Búsqueda de un ‘casus belli’
Con los peores resultados imaginables en Por Andalucía, la coalición formada por los socios de Sumar y también de Podemos deberán abordar a partir de ahora qué tipo de planteamiento nacional quieran perseguir si quieren evitar una sustancial desaparición en las próximas elecciones generales. En Izquierda Unida, la principal fuerza de Por Andalucía, hay sectores que piden desde hace tiempo salir del Ejecutivo, convencidos de que aunque den este paso Sánchez no convocará los comicios. Este dato es importante porque hasta ahora el principal argumento de los críticos con esta posición maximalista consistía en evitar que se les tachara de «traidores» frente a la irrupción de las derechas.
Ahora, para Sumar y sus socios la cuestión pasa entre sobrevivir y correr el riesgo de desaparecer, barridos por su izquierda por todo tipo de formación regionalista, y por su derecha por un PSOE que al fin y al cabo mantiene cierta capacidad de resistencia. El relativo aguante de los socialistas en Andalucía, que pierden un escaño con respecto a las autonómicas de 2022, pero salvan los muebles, irrita y preocupa a los socios de Sumar. Con un Gobierno golpeada por los casos de corrupción y debilitado en el Congreso, quien está pagando los platos rotos es Sumar y sus socios.
De allí que muchas fuentes aseguran que con elecciones generales a la vista o no, la opción más conveniente es buscar un casus belli para romper definitivamente con el PSOE. Este debate se abrió ya después de las autonómicas de Aragón, y ahora coge fuerza, aseguran las fuentes consultadas. Se da la paradoja, además, de que la cúpula de Izquierda Unida, con Antonio Maíllo al mando, lleva tiempo estudiando la hipótesis de ruptura. Pero los ministros de Sumar, con Yolanda Díaz a la cabeza, han presionado internamente para evitar que la crisis territorial se convierta en una crisis de alianzas en el Congreso y el Consejo de Ministros. Pero con este mal resultado sobre la mesa, muchos sostienen que ya todos los escenarios deberán estudiarse. Y entre ellos el de romper de una vez por todas con el PSOE.
