Bambi era carnívoro
Algunos analistas creen que el caso Zapatero va a ser la bala de plata que acabe con la legislatura de Pedro Sánchez, pero, en primer lugar, la investigación contra el expresidente se encuentra en una fase muy preliminar; en segundo lugar, el auto que lo imputa habla de «indicios racionales» y «múltiples evidencias», no de pruebas, y en tercer lugar, a Sánchez no le pueden traer más sin cuidado todas estas zarandajas de leguleyo.
¿De verdad cree alguien que Sánchez dimitirá si alguna vez se condena a Zapatero? En absoluto. El concepto de responsabilidad de Sánchez se resume en la famosa frase de Bart Simpson: «Yo no fui, nadie me vio, no puedes demostrarlo».
En cualquier democracia seria, un presidente que carece de mayoría parlamentaria, que prorroga ejercicio tras ejercicio los Presupuestos y que tiene imputado a prácticamente todo su entorno, habría convocado hace tiempo elecciones, pero cada vez que Alberto Núñez Feijóo lo sugiere, Sánchez viene a responderle: «Multiplícate por cero».
El contraste con Zapatero no puede ser mayor. Al expresidente no se le caían de la boca las palabras moral, decencia, elegancia, honestidad y talante. Tan empalagoso resultaba, que Alfonso Guerra le colgó el remoquete de Bambi.
Al final, sin embargo, el cervatillo salió carnívoro, y es que la política tiene que ver muy poco con Disney y mucho con los Simpson. Hay un episodio en el que Bart quiere acompañar al señor Burns en la búsqueda de un tesoro y, para convencerlo, le dice: «¿Puedo ir con usted? No como mucho y no distingo entre el bien y el mal».
Y yo no sé ustedes, pero yo al presidente lo veo cada día más flaco.





