Literatura

Michael Frayn, el cómico y amargo secreto de los británicos

Michael Frayn, el cómico y amargo secreto de los británicos

Aquí es un hombre anónimo y sin rostro, pero en Reino Unido su nombre se considera para todas las condecoraciones. Michael Frayn (Londres, 1933) es dramaturgo, periodista vocacional, traductor de gigantes rusos y autor de novelas ejemplares. Tomó el humor de Chéjov, sus absurdos tropiezos familiares y el análisis intestinal de la sociedad, y creó un ser con una identidad propia, tal vez la obra más cómica de la literatura inglesa contemporánea.

Educar es educarse

Educar es educarse

En algún lugar elogia Javier Marías, con su fino oído para las oscilaciones semánticas, la sabiduría con la que la lengua española permite “pasarse de listo” pero no “pasarse de inteligente”…

Siete libros para leer en el Orgullo LGTB

Siete libros para leer en el Orgullo LGTB

La diversidad, la tolerancia, el respeto, la aceptación… Aunque bañadas de cerveza y acompasadas por música dance de fondo, las celebraciones del Orgullo LGTB no son solo una fiesta. Son también un momento para detenerse y comprender a personas con una sexualidad o una identidad de género minoritaria. Esos valores fueron los que defendieron los gays, lesbianas, bisexuales, transexuales y travestis (sobre todo, travestis) del bar Stonewall en Nueva York la madrugada del 28 de junio de 1969. Irónicamente, lo hicieron a ladrillazo limpio, pero una violenta brutalidad policial sistemática no les dejó más remedio iniciar unos disturbios para rebelarse contra un establishment que se negaba a entender otro lenguaje.

Lamparones en el traje blanco del nuevo periodismo

Lamparones en el traje blanco del nuevo periodismo

Con su nuevo periodismo, Tom Wolfe clavó una palada más en tumba de la novela clásica, y eso se ha dicho una y otra vez desde hace un mes, tras la muerte del escritor del traje blanco. Los clásicos esquemas de la ficción decimonónica habían quedado obsoletos, dejó dicho en su manifiesto ‘El nuevo periodismo’, y solo podía resucitarse desde la no ficción. Entre los años 60 y 70 lideró una corriente que introdujo en el reporterismo el uso de la primera persona, diálogos, monólogos interiores… todas esas técnicas literarias que convirtieron el periodismo en un producto mucho más atractivo de lo que se hacía en los diarios tradicionales, aunque para ello hubiera que sacrificar la veracidad.

El explorador de la condición humana

El explorador de la condición humana

Durante mucho tiempo, Philip Roth (Newark, 1933 – Nueva York, 2018) escribió de pie. Empezó a hacerlo así porque le dolía la espalda. Luego descubrió que le permitía pasear y desatascarse cuando no conseguía la frase, el párrafo o la palabra que buscaba. Lo hacía de espaldas a la ventana, para no distraerse. Después, solo podía estar de pie la mitad del tiempo que dedicaba a su escritura. Después, anunció que dejaba de escribir. Para The Economist, el detalle de que Roth escribía de pie es más importante que el hecho de ser judío o de haber nacido en Nueva Jersey: “Hay páginas de su trabajo donde la vitalidad irreprimible de su escritura parece brillar como si estuviera cargada con algún tipo de incandescencia existencial: la gran y persistente pregunta de sus novelas no es menos ni más que: ¿qué demonios creen que hacen los seres humanos aquí en la Tierra?”.

La vida buena

La vida buena

Se acaba de publicar una joyita: La hazaña secreta, de Ismael Grasa (Turner). Un libro pequeño que uno puede llevar en el bolsillo como si llevase los principios de la civilización. El autor lo define como “una reflexión ética y cívica disfrazada de manual de urbanidad”. Es un libro finísimo, auténtico pero con cierta coña a su vez: con unos particularismos que el autor eleva a consejos universales; aunque de un modo nada impositivo, sutilmente juguetón. Hay mucho del espíritu de Montaigne, y al cabo lo que alienta es el ejemplo de su trazo: cada cual puede hacer de la vida cotidiana su reino, disponiendo sus elementos afines.

Días de feria

Días de feria

El pintor aragonés Pepe Cerdá sostiene que no hay que volver a los sitios en los que uno ha sido feliz. Lo dice pensando en París, donde él fue feliz y donde vuelve siempre que puede, entre otras cosas, para saber de lo que habla. El primer trabajo que tuve cuando me mudé a Madrid fue en una caseta de la feria. Entonces me pareció inabarcable y que duraba demasiado.

7 escritores que murieron sin Nobel

7 escritores que murieron sin Nobel

A los 85 años, ha muerto el escritor Philip Roth. El implacable crítico literario Harold Bloom había incluido al autor de La carretera en un selecto grupo de cuatro nombres que él consideraba los mejores novelistas vivos estadounidenses. Un privilegio que compartía con Thomas Pynchon, Cormac McCarthy y Don DeLillo. Y, sin embargo, Roth se muere sin premio Nobel, a pesar de sonar siempre en las casas de apuestas. No es el primero. Ni será el último. En un año en el que la Academia Sueca no otorgará el mayor premio de la literatura por los escándalos sobre abusos sexuales, el autor de Pastoral americana se une a una incómoda lista de escritores que murieron sin haber recibido el mayor reconocimiento literario del mundo. Estos son algunos:

María Kodama y su amor por Borges: "Los tímidos se reconocen como los animales en la selva"

María Kodama y su amor por Borges: "Los tímidos se reconocen como los animales en la selva"

María Kodama (Buenos Aires, 1937) visita España en ocasiones contadas y siempre extraordinarias. El día en Madrid es frío y el cielo está nublado después de una temporada anticipadamente calurosa y de tregua; la señora Kodama aparece terriblemente elegante, con una gafas de lentes moradas y detalles luminosos en la montura, el cabello del color del platino por una parte, castaño por otra, y es menuda y fina y tiene la voz susurrante. Se encuentra en la Casa de América para dar soporte a un libro que es una biografía literaria de su marido muerto, el señor Jorge Luis Borges (1899-1986), y que tras un esfuerzo meritorio publica la jovencísima editorial Paripé Books bajo el nombre escueto de La biblioteca de Borges.

Cervantes y su combate perdido

Cervantes y su combate perdido

Realista, cualquiera que sea el significado de tal cosa, es el término más fatigado en los estudios cervantinos. Un pasaje irreal poco celebrado en ellos es la aparición de Calíope en La Galatea.

La desconocida de la foto

La desconocida de la foto

Los escritores recibimos con cierta regularidad esta pregunta: “¿Cuánto hay de realidad en lo que escribes?”. Tanto lo he analizado, desde todos los puntos de vista, que se ha convertido en mi obsesión. Ya saben, los escritores, dicen, tienen una obsesión y en realidad, todas sus novelas van del mismo asunto. La mía es esa. ¿Qué hay de verdad aquí? Pero en contra de lo que la mayoría de la gente opina, no me refiero a qué hay de verdad en mis ficciones, sino a todo lo contrario. Lo que yo me pregunto es qué hay de verdad en mi realidad.

Jueves, 19 de abril | El día en foco

Jueves, 19 de abril | El día en foco

El líder comunista Miguel Díaz-Canel es el nuevo presidente de Cuba. El hasta ahora vicepresidente sustituye en el cargo a Raúl Castro. Es la primera vez desde 1959 que la isla está gobernada por un mandatario que no lleva el apellido Castro.

Jueves, 19 de abril | El día en foco

Jueves, 19 de abril | El día en foco

El líder comunista Miguel Díaz-Canel es el nuevo presidente de Cuba. El hasta ahora vicepresidente sustituye en el cargo a Raúl Castro. Es la primera vez desde 1959 que la isla está gobernada por un mandatario que no lleva el apellido Castro.

El lector –y el autor– político

El lector –y el autor– político

Cuando en el escritor predomina alguna cualidad extraliteraria, principalmente política o social, es difusa la distancia entre los autores que nos gustan y los que nos defienden. Se suele dar con frecuencia: lectores que toman al autor no por su obra sino por afinidades ajenas a esta. Ya sean estéticas o de pensamiento o de opiniones sobre asuntos que poca relación guardan con el oficio de escribir. Son casos, un par de ejemplos, como el de Vargas Llosa o el de autoras cuya etiqueta política es la del feminismo. Para muchos de sus lectores, la condición política prevalece a la calidad o al interés de lo que hayan producido como autores, de los libros que hayan publicado y de la notable destreza que demuestren en sus páginas, en sus personajes, en sus tramas. De ellos no importa tanto, aunque encontremos justificaciones en sus libros, cómo han contribuido a la literatura sino el modo en que pueden representarnos en la ideología y, claro, nutrir a nuestros argumentos de ideas –de nombres- solventes. Así, estos lectores toman al autor como un medio para defenderse en el debate político ante los contrarios. Sus libros atraen por las ideas del autor o de la autora: a ellos no llegan por el camino de la curiosidad lectora estrictamente literaria sino por la cercanía política de estos lectores. Los valoran no por lo que escriben sino por lo que piensan. Aunque tantas veces nos hagan creer lo contrario.

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