EEUU rompe con la OMS y la acusa de haber sido demasiado indulgente con Pekín en la crisis del coronavirus

Política y conflictos

EEUU rompe con la OMS y la acusa de haber sido demasiado indulgente con Pekín en la crisis del coronavirus
Foto: Jonathan Ernst| Reuters

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha anunciado el fin de la relación entre su país y la OMS, a la que acusa de haber sido demasiado indulgente con Pekín en la crisis del coronavirus, mientras que la ciudad más afectada en el mundo por la pandemia, Nueva York, anunciaba que se dispone a iniciar su desconfinamiento.

Trump acusa a la OMS de estar «sesgada» a favor de China y de haber gestionado mal la emergencia sanitaria de la COVID-19, y el pasado 18 de mayo dio un plazo de 30 días al organismo de la ONU para acometer unas reformas que no especificó, o de lo contrario cortaría permanentemente los fondos a la institución. Se espera que el anuncio de Trump suponga la suspensión permanente de casi toda la contribución de Estados Unidos a la organización, que incluye la aportación de entre 400 y 500 millones de dólares anuales, aproximadamente el 15% del presupuesto total del organismo.

Sin embargo, no está claro que Estados Unidos planee retirarse formalmente de la organización, de la que forma parte desde su creación en 1948, y la Casa Blanca no quiso aclarar ese punto. Tampoco es seguro que Trump pueda cortar todos los fondos a la OMS, porque alrededor de un tercio de la aportación de EE.UU. no puede modificarse sin el visto bueno del Congreso, según The Washington Post.

La decisión de Trump llega un mes y medio después de que congelara temporalmente los fondos que EEUU aporta a la OMS y diez días después de que amenazara con retirarse del organismo, del que su país es el principal donante. «Hoy rompemos nuestra relación con la Organización Mundial de la Salud y canalizaremos esos fondos a otras necesidades urgentes de salud pública a nivel global», ha anunciado Trump en una convocatoria de prensa en la que no ha aceptado preguntas.

La crisis mundial sin precedentes que desató la COVID-19 ha provocado un terremoto en las difíciles relaciones entre Washington y Pekín, ahora abiertamente enfrentados en un pulso con aires de Guerra Fría. Cinco meses después de la aparición del nuevo coronavirus en Wuhan (China), la enfermedad ha matado a casi 364.000 personas e infectado a más de 5,91 millones en todo el mundo, según cifras oficiales, probablemente muy inferiores a la realidad.

Estados Unidos es el país que ha pagado con más vidas la expansión de la pandemia: 102.798 decesos. Es también el país con más contagios detectados, 1.745.606 hasta este viernes. Su principal foco ha sido Nueva York, que tras más de dos meses de confinamiento podría empezar en la semana del 8 de junio a retomar la senda de la vida normal, informó el gobernador del estado, Andrew Cuomo. La ciudad, que ha perdido más de 21.000 habitantes, está cerca de cumplir con siete reglas que le permitirán salir lentamente de su bloqueo de más de dos meses, dijo Cuomo.