El Gobierno dice que el problema de la vivienda no es la inmigración, sino la especulación
Vivienda tacha de «racista, excluyente e injusta» la propuesta de priorizar a los españoles frente a los extranjeros

La ministra de Vivienda y Agenda Urbana, Isabel Rodríguez. | Jesús Hellín (EP)
La ministra de Vivienda y Agenda Urbana, Isabel Rodríguez, ha respondido este miércoles a Vox que el problema de la vivienda en España no es la inmigración, sino la especulación, y ha tachado de «racista, excluyente e injusta» la propuesta de priorizar a los españoles frente a los extranjeros en el acceso a un hogar.
«El verdadero patriotismo no consiste en repartir los derechos en función de dónde nace cada uno, consiste en construir un país donde nadie se queda atrás», ha subrayado la ministra en una interpelación en el Congreso.
Asimismo, ha apuntado que, para elevar la oferta de vivienda, se precisan 700.000 nuevos empleados y que la principal demanda de la patronal de la construcción en España es regular a los inmigrantes para que puedan acompañarnos «con todos sus derechos» en la construcción de las viviendas que precisa el país. «Yo quiero que esos trabajadores y trabajadoras que levantan esas viviendas sean también beneficiarios de un techo en España», ha insistido la ministra, que ha acusado a Vox de pactar con los que ponen «alfombras rojas» a los extranjeros ricos que vienen a «comprar nuestros barrios y ciudades».
Además, ha trasladado a Vox que ha elegido «una mala semana» para traer al Congreso este discurso apenas dos días después de que el Papa rechazara la discriminación de personas por su origen y los enfoques identitarios que pueblan el mundo de «fantasmas y enemigos y avivan el fuego de la polarización».
La ministra de Vivienda ha reiterado al diputado de Vox Carlos Hernández Quero que los derechos no se otorgan en función de dónde naces, resides, trabajas o cotizas. Considera que la prioridad nacional que defiende Vox es cuestionable jurídicamente, pero sobre todo es «moralmente indecente y socialmente irresponsable» porque, cuando se introduce el criterio de exclusión por origen, no se están proponiendo soluciones, sino generando un conflicto artificial entre personas que comparten la misma dificultad para el acceso a una vivienda digna y asequible.
Por ello, ha abogado por acuerdos al respecto, ya que la respuesta a este problema necesita de todas las administraciones públicas y del apoyo y acompañamiento del sector privado y de las organizaciones sociales.
Por su parte, el diputado de Vox ha defendido que los españoles siempre vayan primero para comprar o alquilar una vivienda, ya que ahora son los «últimos de la cola» mientras que están financiando con sus impuestos las casas de «aquellos que acaban de llegar».
Ha denunciado que se han cortado las alas a una generación que vive peor que sus padres y que compite en la vivienda contra un volumen desmesurado de extranjeros, y ha acusado al Gobierno de hundir la oferta de vivienda mientras «dopaba» la demanda y mantenía los impuestos a la compra más altos de la OCDE. Esa degradación de las condiciones de vida, ha recalcado Quero, no es progreso, sino «chavolismo vertical».
