El juicio a Ábalos se convierte en un cruce de «recados» a Sánchez y Zapatero
Koldo, Ábalos y Aldama han aprovechado el juicio para enviar mensajes velados a Pedro Sánchez, Zapatero y el PSOE

José Luis Ábalos, Javier Hidalgo, Víctor de Aldama y Begoña Gómez.
El juicio a José Luis Ábalos y Koldo García en el Tribunal Supremo está sirviendo para que los acusados «envíen mensajes» velados -o no tanto- a Moncloa y al PSOE. Así lo entienden algunas de las partes personadas que han participado en el desarrollo del juicio del ‘caso mascarillas’ tras analizar algunas de las preguntas más «extrañas» que se han oído en la sala en los últimos días. Por ejemplo, la que planteó la defensa sobre la «noche de San Petersburgo», en referencia a la cita en un hotel en la que se habrían conocido Begoña Gómez, esposa del presidente del Gobierno Pedro Sánchez, y el exCEO de Air Europa Javier Hidalgo.
Este último, receptor de la pregunta, la esquivó de la misma manera que hizo cuando la defensa de Víctor de Aldama le preguntó por la contratación como asesor para Venezuela de José Luis Rodríguez Zapatero. En Moncloa ha llegado alto y claro el ‘recado’, tal y como ha sabido THE OBJECTIVE. También en Ferraz interpretan como un «aviso» el intenso interrogatorio que la abogada de Koldo aplicó al exgerente del PSOE, el hombre que debía vigilar los gastos y los pagos en metálico a ambos acusados.
Ábalos, Koldo y sus respectivos defensas llevan meses interpelando a Pedro Sánchez y al PSOE, de manera más o menos velada, en sus declaraciones públicas. Y el marco del juicio no iba a ser menos. De hecho, conceptos como «la noche de San Petersburgo» sobrevolaron la testifical de Javier Hidalgo esta semana.
«¿En el rescate de Air Europa ha influido la esposa del presidente del Gobierno?», le preguntó la defensa de Koldo García a Hidalgo. Sorpresa total en la sala. Fuentes que estaban allí presentes aseguran que las miradas se levantaron de pronto y se centraron en la escena. El asunto no era materia del juicio, pero Hidalgo respondió con un lacónico «no». Hubo repregunta, que dejó aún más descolocados a los presentes: «¿Y lo que se cuenta de la noche de San Petersburgo tiene algo que ver con la realidad?». «No sé qué es la noche de San Petersburgo», evadió Hidalgo.
La pregunta hacía referencia al papel que pudo jugar Begoña Gómez al influir en el rescate de Air Europa en favor de la compañía, a cuyo CEO había conocido precisamente en la ‘ciudad de los zares’, concretamente durante un acto de la Organización Mundial del Turismo. Ocurrió presuntamente en septiembre de 2019 y fue Víctor de Aldama quien hizo el relato de la escena.
La «noche de San Petersburgo»
«En la reunión de la OMT en San Petersburgo, en el hotel donde nos alojábamos, arriba en el rooftop, estuvimos con ella Javier Hidalgo, otras dos personas que estaban con ella y yo. Para hacerle recordar a la señora Gómez, porque luego dirán que digo mentiras, hubo un momento en que ella manda a sus dos escoltas a su habitación y se quedó con nosotros. No íbamos a hablar de algo en especial -añadía Aldama sobre el encuentro con Gómez e Hidalgo-, pero se estaba alargando la noche, estábamos tomando algo, estábamos a gusto, y en ese momento no se hablaba de nada en concreto. Hablábamos del evento de la OMT y estábamos, como se suele decir, de tertulia», aseguró Aldama en una entrevista en COPE con Carlos Herrera en noviembre de 2024.
Entre los presentes en el Supremo hay quien ha leído entre líneas y ha visto en la pregunta y la cita a San Petersburgo un «mensaje» claro, una interpelación de Sánchez. Y según fuentes políticas del PSOE, esa es la misma sensación que ha dejado en Moncoa la mención a aquel encuentro ruso. Cabe recordar que el propio Koldo ha indicado a su entorno que tiene material y mensajes sobre Pedro Sánchez que podría hacer «caer el Gobierno». Y también contra Zapatero.
«¿Fue Zapatero?»
Precisamente Zapatero es otro de los nombres que ha sobrevolado esa declaración de Hidalgo ante el Supremo, en el que negó cualquier tipo de influencia política sobre el rescate de Air Europa. Admitió que tuvo a sueldo a Aldama durante un año, a razón de 10.000 euros mensuales y con el objetivo de ayudarle a recuperar 200 millones de euros de la aerolínea bloqueados en Venezuela. Fue el propio Hidalgo el que, en su respuesta, dejó a tiro a Zapatero: «Antes que Aldama tuve contratados a otros asesores» para recuperar ese dinero. Y uno de ellos, tal y como acreditó THE OBJECTIVE, fue Zapatero.
Tras esas palabras nada inocentes de Hidalgo, la defensa de Aldama, ejercida por el abogado José Antonio Choclán, recogió el guante y le preguntó si uno de ellos «era Zapatero», pero Hidalgo respondió echando balones fuera: «No me consta». El pasado 2 de marzo, en su intervención en el Senado, Zapatero reconoció haber mediado en favor de Air Europa por encargo de su dirección. De nuevo, esta escena fue entendida por los presentes en la Sala como una interpelación directa a Zapatero y a lo que los tres acusados pueden saber del expresidente en relación con sus negocios, su influencia en posibles rescates públicos y sus lazos con Venezuela.
La factura de Ábalos al PSOE
Pero si hubo un momento especialmente tenso, y así se ha percibido claramente en Ferraz según fuentes a las que ha podido consultar TO, fue en el interrogatorio que Leticia de la Hoz efectuó sobre Mariano Moreno Pavón, el exgerente del PSOE y responsable último de las polémicas liquidaciones de gastos que pasaban Ábalos y Koldo. Moreno, hoy recolocado con un sueldo de 245.000 como presidente de la empresa pública Enusa, negó cualquier irregularidad y dijo que todos los gastos estaban justificados. Pero en las repreguntas, De la Hoz le mostró varias liquidaciones de gastos presentadas por Ábalos, que alcanzaban los varios miles de euros y que presuntamente no tendrían asiento en la contabilidad que el PSOE entregó a la Audiencia Nacional para la pieza separada sobre su presunta financiación ilegal.
En esos documentos, que De la Hoz exhibió a la cámara, se ve tan solo un nombre -el de Ábalos-, una cantidad -de miles de euros- y tres firmas ‘conformes’. No hay conceptos, no hay justificaciones y, tal y como se insinuó, tampoco tickets que lo justifiquen. Era Ábalos, se dijo en el Supremo, la persona que finalmente autorizaba esos pagos que él mismo recibíoa.
El objetivo declarado de la defensa de Ábalos es demostrar que el flujo de dinero en metálico que manejaba Ábalos, los «folios» que pedía o las «txistorras» y «lechugas» –billetes de 500 y 100 euros– que desveló TO en imágenes exclusivas que probaban la caja B del exministro, provenía en realidad del dinero que le entregaba Ferraz por sus gastos corrientes. Otra cosa es el origen del dinero en metálico que conformaba la caja del PSOE, los posibles «ingresos atípicos» que reconoció el mismo Moreno Pavón, o el hecho de que esos abonos -que cesaron supuestamente en 2020- hubiesen continuado por otros circuitos ajenos a la contabilidad oficial del partido.
El mensaje fue claro: si el PSOE hace daño a Ábalos o Koldo, estos pueden hacer daño al PSOE. O al menos amenazan con hacerlo, asunto para nada menor teniendo abierta una causa por financiación ilegal en la Audiencia Nacional cuya investigación avanza en secreto. Solo un detalle: el interrogatorio a Moreno Pavón fue tan descarnado e intenso que el exgerente pasará a la historia de este juicio como el único compareciente que -hasta el momento, al menos- tuvo que pedir que le rellenasen la botella de agua que tenía a su disposición.

