Italia reabre sus aeropuertos el 3 de junio y Grecia recibirá turistas extranjeros desde el 1 de julio

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Italia reabre sus aeropuertos el 3 de junio y Grecia recibirá turistas extranjeros desde el 1 de julio
Foto: Jennifer Lorenzini| Reuters

La temporada turística arrancará el 15 de junio en Grecia, y los primeros vuelos internacionales podrán llegar a partir del 1 de julio, según ha anunciado este miércoles el primer ministro griego, Kyriakos Mitsotakis. Por su parte, Italia reabrirá todos sus aeropuertos desde el 3 de junio, día de la apertura de sus fronteras, según ha informado la ministra de Transporte, Paola De Micheli.

El sector turístico ha sido uno de los más golpeados por la pandemia del coronavirus, debido al cierre de fronteras de numerosos países y a la restricciones de viajes impuestas por los distintos gobiernos. Además, es uno de los sectores que más tardará en volver a la normalidad debido al alto riesgo de contagio que suponen las aglomeraciones en lugares como restaurantes y hoteles.

Grecia ha anunciado hoy que la temporada turística arrancará el 15 de junio con la apertura de hoteles y los vuelos directos desde el extranjero se reanudarán progresivamente desde el 1 de julio.

Los turistas que lleguen a Grecia lo harán sin guardar cuarentena pero sí podrán ser sometidos a pruebas aleatorias de coronavirus a su llegada y tendrán que seguir un protocolo estricto de medidas higiénicas durante su viaje, según ha informado el primer ministro griego, el conservador Kyriakos Mitsotakis, durante un discurso en el que ha introducido el plan de su Ejecutivo para relanzar la temporada turística, base de la economía griega.

Por su parte, la ministra de Transportes de Italia ha dicho que «será posible emprender la reapertura de todos los aeropuertos a partir del próximo 3 de junio, cuando se permitirán de nuevo los viajes entre regiones y los internacionales y se acabará toda limitación al transporte público».

De Micheli ha asegurado que el cierre y la limitación de aeropuertos y de trenes durante los peores momentos de la pandemia se decidió para «ahorrar costes inútiles a las empresas de transportes» ante la escasa demanda, pues la población permanecía confinada.