Las ardillas 'escuchan' lo que dicen los pájaros para saber si hay peligro

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Las ardillas 'escuchan' lo que dicen los pájaros para saber si hay peligro
Foto: David J. Phillip

Las ardillas ‘chismean’ el canto de los pájaros para determinar si la aparición de un depredador es motivo de alarma, según los investigadores, que aseguran que los animales, incluidas las ardillas, sintonizan los gritos de alarma de otras criaturas, mientras que algunos toman nota de las señales «claras» de otra especie con las que coexisten para evaluar el peligro. En este sentido, el estudio sugiere que los animales también pueden estar atentos a las ‘charlas diarias’ entre otras especies como una forma de medir si hay problemas.

«Este estudio sugiere que escuchar a escondidas la información pública sobre seguridad está más extendido y es más amplio de lo que pensábamos originalmente», ha dicho el profesor Keith Tarvin, coautor del estudio del Oberlin College, Ohio.

En el diario Plos One, Tarvin y sus colegas informaron sobre cómo hicieron este descubrimiento al observar 67 ardillas grises mientras se desplazaban por diferentes áreas en los parques y regiones residenciales de Oberlin.

Así, después de años observándolas, han podido mostrar que estos animales son capaces de detectar el canto de alerta de las aves al ver depredadores comunes, como el halcón.

Para ello, observaron el comportamiento de 67 ardillas grises salvajes (Sciurus carolinensis) en parques públicos y áreas residenciales de Ohio. Con el fin de simular una situación de peligro, reprodujeron una grabación del sonido del halcón de cola roja (Buteo jamaicensis), que actúa como depredador tanto de las ardillas como de varias especies de pájaros pequeños. Como cabía esperar, esto dio lugar a que los roedores corrieran a esconderse y se mantuvieran en alerta, a través de actos como mirar hacia arriba o quedarse petrificados. Una vez logrado esto, solo quedaba comprobar cómo reaccionaban después. Para ello utilizaron otras dos grabaciones. En una se escuchaba el piar de varias especies de aves pequeñas, todas ellas en situación de relajación. En otro se podían escuchar varios sonidos habituales en la naturaleza, pero en ningún caso el canto tranquilo de los pájaros. Tres minutos después, comprobaron que las ardillas que escucharon la primera grabación realizaron menos comportamientos de vigilancia, mientras que las otras estuvieron atentas en busca de posibles peligros durante más tiempo.