El Consejo de Ministros aprueba que la Aecid reparta 324 millones entre varias ONG
Cultura convoca ayudas al cine por 62 millones de euros y dona un millón más a entes internacionales indeterminados

Fachada de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo. | Eduardo Parra (EP)
Cuando en un modelo democrático como el nuestro, que codifica sobre el papel la separación material de poderes, el poder ejecutivo se libera del control que debe ejercer el poder legislativo sobre su labor, sucede lo que cada semana les cuento en esta sección, que conduce inexorablemente al uso interesado del poder para utilidades ideológicas sectarias. Esta semana el Gobierno ha decidido este abundante reparto:
- Cooperación internacional para el desarrollo. El Consejo de Ministros autoriza a la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo a convocar y repartir entre ONGs 324 millones de euros en total, 300 de los cuales se repartirán en virtud de «convenios de cooperación para el desarrollo sostenible y la solidaridad global».
- El Consejo de Ministros autoriza la concesión de un préstamo al Banco de Desarrollo de la República de El Salvador por 50 millones de dólares americanos. ¿Para qué? No se nos da más información de este préstamo millonario; estaría bien que el Gobierno de Bukele nos informara.
- Defensa. El Gobierno acuerda gastar 70,4 millones de euros en ropa de uniformidad, 21,6 millones de euros en adquisición de sistemas de defensa inmediata de la fuerza de desembarco y 14,01 millones en un acuerdo de pertrechos de carácter general para buques y unidades de la Armada. Todo sin consultar ni informar al Congreso de los Diputados, como siempre.
- Aplicación del fondo de contingencia para pagar los gastos ocasionados por las Fuerzas Armadas en misiones en el extranjero. Son 641,8 millones de euros. Algunas de esas misiones ni se conocen por la ciudadanía, y la mayoría no pasan por el Congreso de los Diputados.
- Se autoriza a la Comunidad de Madrid a endeudarse a largo plazo por valor de 795,75 millones de euros. Sigue aumentando la factura de la deuda en todas las administraciones públicas e instituciones.
- Se contrata el servicio de transporte aéreo de pasajeros para el traslado de ciudadanos extranjeros y funcionarios policiales para vuelos específicos no regulares. El valor es de 16,33 millones de euros. ¿Alude a los procedimientos de expulsión de irregulares? Si es así, gastamos miles de millones en atender a la inmigración ilegal y prácticamente nada en defender las fronteras y combatir a las mafias de tráfico de seres humanos. Lamentable.
- Cultura y cine. De nuevo, el Gobierno convoca millonarias ayudas a la producción de películas. En este caso y para este año convoca 62 millones de euros públicos y el ente encargado del reparto es el Instituto de la Cinematografía y de las Artes Visuales, O.A. Además, por si eso no es suficiente gasto, este mismo ente de Cultura entrega más de 1 millón de euros públicos a organismos internacionales, sin clarificar.
¿Qué instrumentos tiene la población para reconvenir todas las transgresiones a los derechos fundamentales ejecutadas por un Ejecutivo desbocado e impune? Pues estamos en esa tesitura. No hay presupuestos generales del Estado desde 2022; el Gobierno ejecuta las políticas que quiere usando compulsivamente el mecanismo del real decreto ley y el poder legislativo se ha convertido en un fútil instrumento decorativo que, a modo de sálvame político, genera contenido para que los partidos rellenen sus redes.
