The Objective

VIDEO | Del intento de «pucherazo» de Sánchez en el Comité a las lágrimas de Susana Díaz

Sánchez y Díaz se sucedían en el uso del micrófono en una lucha de poder descarnada que pivotaba entre ambos para hacerse con la dirección. La votación secreta tuvo que suspenderse; sólo media docena de personas llegaron a introducir su voto en la urna. La disputa jurídica sobre el cumplimiento de los estatutos acabó derivando en una pelea física. Se había traspasado una línea insoportable para todos, y la única solución de consenso era someter a votación la convocatoria de un congreso extraordinario, pero de forma transparente: por llamamiento y a mano alzada. El resultado fue la puntilla: 133 votos en contra, 107 a favor. Sánchez había perdido. La mayoría de los 253 miembros del Comité Federal le había dado la espalda, arrastrada por las fuerzas vivas del PSOE.