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Economía

La Airef se alinea con el Gobierno y asegura que la economía va «mejor de lo previsto»

La nueva presidenta manifiesta «sorpresa» por los indicadores y avanza una «mejora» de las previsiones

La Airef se alinea con el Gobierno y asegura que la economía va «mejor de lo previsto»

La presidenta de AIReF, Inés Olóndriz, durante su intervención en el curso de verano organizado por la APIE en la Universidad Menéndez Pelayo de Santander, a 25 de junio de 2026. | APIE

La presidenta de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (Airef), Inés Olóndriz, ha asegurado este jueves que la economía española evoluciona «mejor de lo previsto» y ha admitido «sorpresa» por esta situación. Por ello, ha avanzado una posible «mejora» de las previsiones del ente supervisor de las finanzas públicas. La responsable, cuyo nombramiento suscitó polémica por proceder directamente del Gobierno al que debe fiscalizar -fue alto cargo de la exministra María Jesús Montero– ha hecho un retrato optimista de la situación económica del país, después de que el Banco de España gobernado por José Luis Escrivá haya advertido de una «desaceleración» por la «pérdida de dinamismo» del consumo y la inversión, en línea con la mayoría de analistas.

Olóndriz ha indicado que «es posible» que a mediados de julio eleve su previsión de crecimiento de la economía española para este año, actualmente del 2,2%. Los datos apuntan a «que puede haber una mejora», ha señalado en su intervención en la cuarta jornada del seminario de la APIE Inteligencia artificial, energía y vivienda, retos actuales de la economía, y aunque no ha precisado a cuánto ascendería esta revisión, sí ha señalado que «no será mucho, pero una o dos décimas quizá sí». Este crecimiento se sustenta en el empleo, que «sigue mostrando signos de fortaleza» gracias a la contribución de los flujos migratorios y que, a su vez, «permite que el consumo se mantenga en niveles más que aceptables», ha añadido.

La Airef bajó en mayo en una décima su previsión de crecimiento económico para este año, hasta el 2,2%, ante la debilidad del comportamiento de los principales socios europeos en un entorno de conflicto en Oriente Medio. La presidenta ha mostrado su «sorpresa» por que cada indicador económico que se publica es «mejor de lo previsto» y ha destacado la evolución «favorable» que mantiene la economía del país en el corto plazo, aunque ha reconocido que «persisten importantes elementos de incertidumbre» asociados al contexto geopolítico y energético internacional, además de una desaceleración gradual prevista para los próximos años, hasta tasas próximas al 1,7% a finales de la década.

«Los datos reales, en la mayoría de los casos, son ligeramente mejores que las previsiones que nosotros teníamos. Eso lo que nos hace pensar es que cuando pongamos todos los datos en el modelo y los comprobemos y los chequeemos bien, vamos a aumentar la previsión», ha proseguido. «Sorpresivamente, yo considero que sorpresivamente, sobre todo teniendo en cuenta el contexto internacional, lo difícil que ha sido, pues te llevas una sorpresa cada vez que hay un indicador, porque dices, hombre, pues parece que es algo mejor de lo previsto. Y al final lo que nos falta valorar es el conjunto», ha dicho.

La economista barcelonesa ha dedicado buena parte de su intervención a reclamar una estrategia fiscal a medio plazo, más allá del cumplimiento puntual de los compromisos fiscales, que garantice suficiente margen para seguir atendiendo a las necesidades de la ciudadanía «dentro de diez, veinte o treinta años». España ha hecho, a su juicio, «una traslación incompleta» de las nuevas reglas fiscales europeas, ya que no ha regulado el reparto de la regla de gasto entre los diferentes subsectores ni ha armonizado las reglas de gasto europeas y española.

«Eso conduce a las administraciones territoriales a tener mucha incertidumbre sobre lo que deben hacer y cómo se les va a valorar», ha puntualizado, lo que a su vez «desincentiva el cumplimiento de las reglas», ha explicado, y «conlleva un riesgo de incumplimiento en conjunto bastante elevado». Esta situación es especialmente grave en un estado descentralizado como el español, ha subrayado, porque «si un subsector incumple las reglas fiscales, obliga a que otros subsectores tengan que hacer mayores esfuerzos».

Olóndriz ha recordado que las previsiones de la Airef apuntan a que, si no se toman medidas, España incumplirá las reglas fiscales europeas en 2027 y 2028, por lo que ha confiado en que el gobierno que salga de las elecciones de 2027 elabore un plan fiscal a medio plazo que afronte los riesgos al tiempo que reduzca la deuda. Respecto a la situación de prórroga presupuestaria, ha apuntado que «no es una práctica muy deseable» porque dificulta la planificación económica, sobre todo con la desaparición de los fondos europeos en 2027, por lo que ha reclamado que «al menos» se presente un proyecto que recoja las prioridades de gasto.

En cuanto al ámbito fiscal, la autoridad independiente estima que el déficit se mantendrá por debajo del 3% del PIB a medio plazo, así como una reducción gradual de la ratio de deuda pública, aunque advierte de que las presiones estructurales a largo plazo -como el envejecimiento y el aumento del gasto en intereses- tensionarán la sostenibilidad. En concreto, a políticas constantes, calcula que el déficit escalaría al 6,6% del PIB y la deuda volvería a crecer hasta el 123% del PIB en 2050.

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