Registran las oficinas de Derwick Associates, vinculadas al magnate venezolano Alejandro Betancourt dueño de Hawkers

Por: The Objective

Política y conflictos
Registran las oficinas de Derwick Associates, vinculadas al magnate venezolano Alejandro Betancourt dueño de Hawkers
Foto: Felipe Rotjes

Agentes de la inteligencia militar venezolana registraron el lunes las oficinas en Caracas de la empresa Derwick Associates, investigada por el gobierno de Nicolás Maduro y varias agencias federales de Estados Unidos, por presunta participación en una millonaria red de sobornos en Venezuela. La empresa cuenta entre sus directivos con el magnate venezolano asentado en España, Alejandro Betancourt, presidente y principal inversor de la sociedad matriz que lleva adelante la marca de gafas Hawkers con la que, ha asegurado a varios medios españoles, pretende “comerse a Ray Ban”.

En el marco de las investigaciones sobre una compleja trama organizada desde la oficina de compras en Estados Unidos de la compañía estatal petrolera venezolana (Pdvsa), que incluye a Derwick Associates, el pasado mes de octubre fueron detenidos en España cuatro ex altos funcionarios del chavismo que esperan ser extraditados al país norteamericano, acusados de blanqueo de capitales. Se trata de Nervis Villalobos Cárdenas (exviceministro de Desarrollo Eléctrico entre 2001 y 2006, vinculado con los dueños de Derwick), Luis Carlos de León, César Rincón Godoy y Rafael Reiter, arrestados por la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil. También estos cuatro han sido acusados de recibir sobornos por parte del grupo empresarial asturiano Duro Felguera.

El operativo militar del lunes se llevó a cabo en tres plantas de una torre financiera del sector de Chacao, en el este de la capital venezolana, donde se encuentran las oficinas de esta compañía de ingeniería que ha obtenido contratos sin licitación con ingresos que ascienden a 2.000 millones de dólares. Contratos suscritos de manera irregular por la petrolera estatal Pdvsa y otras empresas del sector energético venezolano, según la Fiscalía de Venezuela. De acuerdo con las investigaciones, esta firma fundada en 2003 consiguió en sólo 14 meses 12 contratos públicos de plantas termoeléctricas con las compañías Corporación Venezolana de Guayana (CVG), Electricidad Caracas y Bariven. La plantas no funcionan hoy y el país caribeño lleva años arrastrando una crisis del servicio eléctrico gestionado por el Estado.

Fuentes que se encontraban en el lugar de los hechos del lunes han declarado al periódico El Estímulo que funcionarios con pasamontañas se llevaron las grabaciones de las cámaras de seguridad del edificio. En las oficinas de Derwick no se encontraba ningún miembro del personal de la empresa en el momento del registro. Hasta las 17 horas local, la Torre Kyra, donde están sus oficinas, permaneció tomada por efectivos militares.

El nombre de Alejandro Betancourt comenzó a hacerse famoso en España cuando su sociedad (Derwick Associates) compró en subasta por más de 22 millones de euros una finca de caza en Santa Cruz del Retamar (Toledo) de 1.600 hectáreas que perteneció a Gerardo Díaz Ferrán, ex copropietario del Grupo Marsans, acusado de alzamiento de bienes y blanqueo de dinero y actualmente en prisión. La sociedad de Betancourt también compró cinco viviendas en el Barrio de Salamanca de Madrid, según El Mundo.

El venezolano también figura como uno de los principales accionistas de la corporación luxemburguesa BDK Financial Group, que tiene negocios en el sector bancario de África, particularmente en Senegal, Malí y Costa de Marfil. Según la página de perfiles Poderopedia, su nombre también fue vinculado a un depósito de 500 millones de dólares en Gazprombank Invest (Líbano), dinero perteneciente a la CVG y cuyo paradero se desconoce. 

Dos demandas civiles fueron desestimadas en Estados Unidos por supuesto enriquecimiento ilícito contra Betancourt y otros ‘bolichicos’, como se conocen en Venezuela a los jóvenes empresarios treintañeros que se han hecho millonarios por sus vínculos con el chavismo, en este caso con Derwick. Ambas acciones iban dirigidas contra Betancourt y la empresa de ingeniería. Una de ellas fue impulsada por Otto Reich (ex embajador de EEUU en Venezuela) y la segunda en Miami por Thor Halvorssen, activista de la organización Human Rights Foundation que asegura tener pruebas de los vínculos ilícitos de Betancourt y otros directivos de Derwick con el Gobierno venezolano.

Halvorssen insistió ante la Justicia estadounidense que «Derwick ha robado más de diez veces la cantidad involucrada (150 millones de dólares) en el caso de corrupción de la FIFA 2015 y muchas veces más que el robo de impuestos (de 230 millones de dólares) en Rusia que condujo al asesinato de Sergey Magnitsky».

En su statement, Halvorssen lamenta que ha habido poca cobertura mediática sobre el caso Derwick, y que la actividad policial que lo investiga ha mermado. La contratación de Fusion GPS es, según el abogado, una de las razones del silencio por parte de la prensa. 

Fusion GPS es la misma la firma de investigación estadounidense que estuvo detrás del Trump dossier: un compendio de documentos de inteligencia privada que contiene alegaciones sobre supuesta conducta indebida y colaboración entre Donald Trump y el Gobierno ruso en la campaña presidencial de Estados Unidos de 2016.

A pesar de que las demandas civiles en contra de los ‘bolichicos’ han sido desestimadas, las investigaciones criminales contra Derwick continúan.

¿Por qué el Gobierno de Maduro inicia una ‘caza de brujas’ contra quienes le fueron cercanos?

Analistas consideran que el mandatario se consolida y después de derrotar a la oposición, está quitándose de en medio a la oposición interna para permanecer en el poder.

El antiguo «zar petrolero» de Venezuela, ministro de Energía con Hugo Chávez y luego presidente de Pdvsa (entre 2004 y 2014), Rafael Ramírez, ha afirmado recientemente que es “absolutamente inocente de cualquier cargo de corrupción”. Así lo dijo tras dimitir como embajador representante de Venezuela ante la ONU, en medio del escándalo de Pdvsa que ha llevado a prisión a más de 60 gerentes de la empresa junto a dos de sus primos: José Luongo y el empresario Diego Salazar, ambos acusados de lavado de dinero, asociación para delinquir y corrupción impropia, según el fiscal designado por la Asamblea Nacional Constituyente (ANC), Tarek William Saab.

“He llevado una vida estrictamente apegada a la conducta de Chávez en cuanto a mi honestidad y transparencia”, señaló Ramírez en una entrevista ofrecida a BBC Mundo. Además, negó temer que el gobierno de Maduro presente cargos contra él pero no descartó que la purga dentro de Pdvsa parta de diferencias internas del chavismo. En especial, sus opiniones políticas sobre el rumbo de la llamada revolución bolivariana que, según reveló el ahora exembajador, “molestaron al presidente”.

Las esperanzas de Ramírez se han terminado este martes cuando el fiscal William Saab, ha anunciado que el expresidente de Pdvsa será investigado penalmente ya que durante el allanamiento a las oficinas y residencia de su primo, Diego Salazar, se encontró en una caja fuerte una denuncia donde Salazar «lo incrimina en negocios de venta de petróleo».

Esta acusación la hizo Salazar ante el Juzgado de Primera Instancia de Andorra, el 30 de noviembre de 2012. En una rueda de prensa William Saab también indicó que, hasta el momento, son 67 gerentes de la estatal petrolera quienes han sido privados de libertad, entre ellos 18 funcionarios de altos cargos.