THE OBJECTIVE
Cristina Casabón

Consideraciones apolíticas en Navidad

«Si alguna vez al año debemos considerar el derecho a que los políticos dejen de hurgar y entrometerse en nuestras vidas, este momento es, o debería ser, la Navidad»

Opinión
Comentarios
Consideraciones apolíticas en Navidad

Chema Moya | AP Photo

En Consideraciones de un apolítico, Thomas Mann se lamenta de que «todo es política», y «en un mundo politizado, todo, desde el arte a la moral, es supeditado a una ideología». En estas polémicas reflexiones se analiza la Gran Guerra como un conflicto de ideas y se promueve que la Bildung (desarrollo personal) y la libertad interior se antepongan a la política. Rob Riemen explica en Nobleza de espíritu que, a juicio de Mann, estos valores se ven amenazados por los Zivilisationsliteraten, los «literatos de la civilización» que proclaman que la felicidad depende de la ideología o de las instituciones y su «politización del espíritu».

Vivimos conectados permanentemente a la actualidad política, al ruido mediático, enganchados a nuestra dosis diaria de propagandaSi alguna vez al año debemos considerar el derecho a que los políticos dejen de hurgar y entrometerse en nuestras vidas, este momento es, o debería ser, la Navidad, pero ahora también se quieren meter en tu cena familiar; esta semana Pablo Iglesias ha publicado un vídeo plagado de tópicos virtuosos y errores interesados en el que vaticina que los españoles debatiremos en la cena de Nochebuena si queremos una monarquía o república.

Progresivamente, la dinámica schmittiana que rige la política se extiende a todos los ámbitos de nuestra vida, limitando las relaciones humanas, que obedecen a otras leyes complejas y a ambigüedades llenas de matices, contradicciones. La vida humana no se puede moldear a gusto de las autoridades, ni puede limitarse a las estrecheces ideológicas de un partido político. Además, «el pensamiento político no es capaz de resolver las grandes dudas existenciales. En opinión de Mann, únicamente la cultura, la ética, la religión y el arte nos pueden indicar el camino a seguir» (Riemen).

Esta deriva, la politización, se extiende a todos los ámbitos de la vida humana y aspira a fabricar debates fantasma propios de una mentalidad netflixiana, de alguien que vive cada día más en el mundo de Netflix y cada vez menos en la realidad. El absurdo de este debate fabricado es que la conversación familiar se centre en una nueva utopía política para tratar de frenar la imparable decadencia del partido morado, precisamente en el que para muchos ha sido el peor año de sus vidas, un año de tragedias familiares y de luto.

La reducción de la política a una absorbente pseudopolítica identitaria es la edad en que decidimos apostar por una política moralizante, simbólica, superficial y que adoctrina y alinea a los individuos. El presente político pertenece al pensamiento identitario y colectivo, vivimos en un momento en que se aspira a controlar el pensamiento, se moldea la identidad individual y se intentan prometer utopías de felicidad planificada mediante grandes dosis de propaganda. La política se ha vuelto muy abarcadora y limitante; Mann ya señalaba que conduciría a una mayor uniformización, tosquedad y estupidez.

¿Qué puede hacer el ciudadano para no dejarse arrastrar por los experimentos políticos de su tiempo y resistirse a la politización de todos los ámbitos de su vida? El desarrollo de la individualidad es quizás la única forma de resistir la corriente de los experimentos políticos de nuestro tiempo y la politización del espíritu; esta es sin duda la gran aportación de una obra polémica en la que Thomas Mann fundamenta la incompatibilidad entre Bildung y política. En medio del canto de sirenas irresistible de la política identitaria, la sombra del hombre que recorre España puede acabar pareciéndose a la del animal politizado; acabaremos caminando a cuatro patas.

Publicidad
MyTO

Crea tu cuenta en The Objective

Mostrar contraseña
Mostrar contraseña

Recupera tu contraseña

Ingresa el correo electrónico con el que te registraste en The Objective

L M M J V S D