Feijóo: «El sanchismo ya tiene 121 imputados, los mismos que diputados»
El líder del PP tilda al Gobierno como «el peor de la historia» tras la lista de escándalos de corrupción que lo salpican

El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, interviene durante la Junta Directiva Autonómica del PP, en la Filmoteca Regional 'Francisco Rabal'. | EP
El presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ha destacado este lunes en Murcia, durante la Junta Directiva regional del partido, «el momento clave de nuestra historia democrática» con «el peor gobierno de nuestra historia desde el punto de vista de gestión, de la corrupción y de la decencia de las cosas públicas», ya que, con las imputaciones conocidas este lunes «el sanchismo ya tiene los mismos imputados que diputados: 121 imputados, 121 diputados».
Por tanto, ha insistido, «estamos ante el peor gobierno de nuestra historia desde la óptica de los valores democráticos, un gobierno que no gobierna, que no ha tenido presupuestos durante toda la legislatura y que no son capaces de solucionar los problemas de los españoles, que cada día pagan más impuestos, tienen más deuda pública y los servicios públicos funcionan peor cada día».
Núñez Feijóo no entiende que el Gobierno no contemple no seguir cuando Pedro Sánchez es el presidente con «más sospechas de corrupción de nuestra historia: 16 sumarios y 20 tipos delictivos y peticiones a esos tipos delictivos que están en los sumarios, de acuerdo con el código penal, de 2.300 años de prisión si sumamos todos».
Este mismo lunes, ha recordado, han imputado a la presidenta de la SEPI y a 24 personas más, «por tanto es oficial, el sanchismo tiene los mismos imputados que diputados: 121 imputados, 121 diputados», ha reiterado.
Es más, ya hay dos sentencias: «una de 24 años a la mano derecha de Sánchez y otra a aquel que guardó celosamente los avales, que dormía con ellos, esos dos ya están condenados, además del fiscal general del estado. Sólo con esas dos sentencias, cualquier presidente del Gobierno hubiese dimitido».
Pero no cree que presente la dimisión y convoque elecciones, por lo que «no nos vamos a cansar de pedir elecciones, porque es fundamental para devolver la ética a la vida pública, la decencia a los cargos del país que pidieron el voto para un gobierno limpio y empezaron a robar el primer mes». Esto, ha advertido, «no es una crítica, es una crónica».
A esto hay que añadir al expresidente, José Luis Rodríguez Zapatero, «imaginaros cómo de culpable debe ser para que su defensa se base en anular las pruebas, no en contradecir los hechos».
«Zapatero ha pasado del faro moral a la fosa moral del sanchismo, la joya de la corona, el señor Zapatero se ha desvanecido», ha señalado el presidente del PP, quien ha añadido que «tenemos al Gobierno que menos respeta la voluntad de los españoles, ya que la legitimidad de un responsable público se la dan los votos y se la ratifica la Cámara, pero el señor Sánchez perdió las elecciones generales en el 2023, no tenía por tanto la legitimidad electoral como primera fuerza política».
«But la Cámara le dio cuatro diputados más que a nosotros y le nombró presidente del Gobierno. Ahora esa misma Cámara le acaba de pedir, por mayoría absoluta, su dimisión como presidente del Gobierno y él se ríe de la Cámara», ha lamentado.
A su juicio, «Sánchez resiste porque tiene miedo, porque es el único que sabe todo lo que ha hecho» y «cuando uno está tranquilo no tiene miedo, si a uno le imputan hechos falsos y le difaman, está tranquilo si lo que se le imputan es falso», pero considera que Sánchez no lo está.
Para el presidente del PP, Sánchez esta legislatura «consiguió una mayoría en la investidura, pero nunca tuvo mayoría para gobernar». Ha defendido que España «necesita que le devuelvan la voz, que pase página, un gobierno honrado y preparado para hacer frente a los desafíos de nuestro país».
«A Sánchez no le queda tiempo por el día para pensar en los problemas de los españoles después de no poder dormir por la noche pensando en los suyos», ha reiterado.
Agua para Murcia
Núñez Feijóo se ha comprometido, cuando llegue a la presidencia del Gobierno, a encargarse de los problemas de los españoles y de los murcianos, entre ellos a «traer el agua a Murcia» y financiación suficiente.
Ha criticado que se trate a la Región de Murcia como «de segunda división» y se ha mostrado convencido de que «si os dan las posibilidades de jugar en primera, os salís en crecimiento económico, en bienestar y en renta per cápita».
Murcia «es una región que tiene una gran potencialidad, que tiene un gran futuro» y «estoy convencido de que nos dará muy buenas noticias al conjunto de España, al conjunto de la economía española, a la solidaridad que conforma la nación y también a esa capacidad exportadora y esa capacidad de reinventarse de forma constante», ha defendido.
