Manos Limpias pide 10 años de cárcel para Begoña Gómez por cuatro delitos
La asociación solicita para Juan Carlos Barrabés una sentencia de dos años y tres meses por tráfico de influencias

Begoña Gómez. | Europa Press
Manos Limpias pide que se condene a Begoña Gómez a un total de 10 años y tres meses de cárcel por delitos continuados de tráfico de influencias y malversación de caudales públicos, según su escrito de acusación al que ha tenido acceso THE OBJECTIVE. Además, la asociación solicita para el empresario Juan Carlos Barrabés una sentencia de dos años y tres meses de prisión por un delito de tráfico de influencias.
La acusación popular sostiene que Gómez habría utilizado su condición de esposa del presidente del Gobierno para impulsar la creación de una cátedra en la Universidad Complutense de Madrid. Según su relato, el rector de la UCM, Joaquín Goyache, habría dado instrucciones al entonces vicerrector de Relaciones Institucionales, Juan Carlos Doadrio, para poner en marcha una estructura académica que la propia Gómez acabaría dirigiendo. «Lo que se hace con rapidez, tratándose de la única cátedra que dirige una persona sin titulación superior», recoge el escrito, que centra parte de la actividad de ese proyecto en el desarrollo de un software informático.
La asociación apunta a que en julio de 2020 la esposa de Pedro Sánchez firmó dos cartas de recomendación a favor de la empresa de Barrabés, en un contexto en el que, según el escrito, mantuvo reuniones con el empresario en dependencias de La Moncloa. El objetivo habría sido, siempre según esta parte, facilitar la adjudicación de contratos públicos por parte de la entidad Red.es.
Manos Limpias da por acreditado que Gómez «se lucró personalmente de la creación de la cátedra» y que esta estructura «le sirvió como medio de desarrollo profesional». Añade además que habría constituido una sociedad mercantil vinculada al desarrollo del software surgido del proyecto académico, así como el registro de una marca y un dominio de internet asociados a dicha actividad.
No piden pena contra la asesora de Begoña Gómez en Moncloa
Para quien no formula acusación es contra Cristina Álvarez, la principal asesora de Begoña Gómez en Moncloa. Aunque no solicita pena alguna para ella, Manos Limpias sostiene que habría «prestado asistencia» y «desempeñado funciones auxiliares» en el desarrollo del proyecto académico, supuestamente «sirviéndose, para ello, de los medios de que disponía en su condición de personal eventual de la Administración».
Según el escrito, al que ha tenido acceso THE OBJECTIVE, Álvarez habría utilizado tiempo de trabajo y recursos asociados a su cargo para apoyar las actividades de la cátedra. Incluso se apunta a que llegó a remitir correos electrónicos desde la cuenta institucional vinculada a su puesto como directora de Programas de la Presidencia del Gobierno, un elemento que la acusación incorpora como indicio del uso de medios públicos en el marco de esta actividad.
Los letrados Soriano y Yáñez cierran este bloque del escrito con una calificación jurídica clara de los hechos que describen. A su juicio, «los hechos anteriores merecen la calificación jurídica de delito de tráfico de influencias y de delito de malversación de caudales públicos», una interpretación que extiende la responsabilidad penal más allá de la principal investigada y refuerza la tesis global de la acusación sobre el funcionamiento del proyecto académico.
