El juez del 'caso Zapatero' pide rastrear bitcoins y blindarlos en el criptobúnker de Prosegur
Las instalaciones de la compañía en Madrid protegerán los bitcoins que se incauten lejos de los hackers

Imagen de un bitcoin. | Jaque Silva (EP)
El juez del caso Zapatero que investiga los vínculos del expresidente con Plus Ultra ha solicitado la incautación de criptomonedas (bitcoin y litecoin), disponiendo para su custodia de la tecnología de la firma de seguridad Prosegur. La firma dispone de una división (Prosegur Crypto) con un criptobúnker destinado a proteger este tipo de activos en sus oficinas centrales de Madrid. Los profesionales a cargo de la investigación sospechan que se habría hecho uso de monedas virtuales dentro de las investigaciones por blanqueo de capitales, falsedad documental y apropiación indebida.
En concreto, el juez solicita la «intervención de cuantos efectos y documentos, cualquiera que sea su soporte, guarden relación con los hechos investigados descritos en la presente resolución, y que pudieran constituir delito de tráfico de influencias, blanqueo de capitales u otros delitos relacionados con los hechos investigados, así como de dinero, criptomonedas y cualesquiera otros bienes o activos que por su valor puedan tener relevancia en orden a responder de las responsabilidades civiles que puedan derivarse de la presente causa».
Para dotar a esta medida de la máxima seguridad jurídica y operativa, el Juzgado detalla un protocolo concreto de depósito. La custodia técnica de las criptomonedas se realizará a través de la entidad Prosegur Custodia de Activos Digitales. Este procedimiento se ampara en un expediente de contratación específico de la Secretaría de Estado de Seguridad (X250210SSSDE), articulado precisamente para proveer al sistema institucional de una plataforma tecnológica de alta seguridad destinada a la gestión, conservación y custodia de criptoactivos intervenidos en causas judiciales.
Cómo es el criptobúnker
Prosegur Crypto posee uno de los protocolos de seguridad de custodia de activos físicos más avanzados del mundo, instalaciones en las que confían prestigiosas entidades financieras internacionales para sus activos digitales. La posibilidad de ejecutar el llamado almacenamiento en frío, que desconecta totalmente las criptomonedas directamente de internet, hace muy compleja su sustracción. Es decir, las claves privadas de los clientes se mantienen 100% offline, totalmente desconectadas de internet. Todo dentro de infraestructuras con protección física de grado militar. Lo que en Prosegur llaman «criptobúnker». El objetivo es que, en el caso de incautarse criptomonedas, estén a buen recaudo.
La justicia sospecha que la trama ha utilizado canales opacos y de difícil trazabilidad para desviar las supuestas mordidas y canalizar fondos internacionales, motivo por el cual el juez ha atendido la solicitud de la Brigada Central de Investigación de Blanqueo de Capitales y Anticorrupción de la UDEF. Ha autorizado a los funcionarios policiales a incautarse de todas las monedas virtuales, «tales como bitcoins o litecoins», que se localicen en los monederos virtuales de los investigados.
La intervención se llevará a cabo mediante la transferencia directa de los fondos a direcciones controladas por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, o bien mediante el cambio de claves de seguridad en las plataformas de intercambio (exchanges) donde la red tuviera cuentas activas.
El comportamiento del bitcoin
El comportamiento del bitcoin desde marzo de 2021, momento en que el Consejo de Ministros de España autorizó el polémico rescate de 53 millones de euros a la aerolínea Plus Ultra, refleja una de las etapas más alcistas en la historia de los activos digitales. Mientras el debate político se centraba en la legitimidad de los fondos públicos y las conexiones internacionales de la compañía aérea, especialmente con Venezuela, la criptomoneda más célebre del planeta se convertía en una consolidada reserva de valor institucional.
Durante la primavera de 2021, marcada por la pandemia del coronavirus, el bitcoin cotizaba en el entorno de los 55.000 dólares. Cinco años más tarde, con el reciente levantamiento del secreto de sumario del caso Plus Ultra en los titulares de la prensa internacional, el panorama cripto es muy distinto. La moneda virtual cotiza en la frontera de los 77.000 a 90.000 dólares, respaldada ahora por el balance formal de corporaciones globales y la validación de fondos cotizados (ETF) en las bolsas clásicas.
Es decir, su valor ha estado cerca de duplicarse. En el caso de que los investigados hubiesen adquirido este activo digital en los momentos cercanos al rescate de la aerolínea, habrían multiplicado por dos su apuesta.
En cuanto al comportamiento de la otra criptomoneda citada en el auto, el litecoin, desde que el Gobierno español aprobó el controvertido rescate de la aerolínea Plus Ultra, en aquella primavera cotizaba con fuerza en el entorno de los 250 dólares, impulsada por la marea alcista generalizada y su reputación histórica como una red de pagos rápida, barata y matemáticamente segura, y estrechamente ligada al código de bitcóin. Un lustro después, su comportamiento ha sido muy distinto al de la criptomoneda reina. Su valor ha bajado hasta una horquilla de entre 50 y 60 dólares.
