Beijing

A propósito del viaje de Trump: es tiempo de creerse el cuento chino

A propósito del viaje de Trump: es tiempo de creerse el cuento chino

La verdad sea dicha, no hacía falta que Trump fuese a China para recordarnos que estamos en el ocaso de la supremacía norteamericana. Ya algunos morbosos lo sabíamos. Su retórica populista, prepotente, derrotista, su proveniencia del mundo de la “reality tv” y los tabloides neoyorquinos, su carrera empresarial dudosa y fraudulenta –y sí, hasta su peluca, símbolo de inseguridad, vejez y falsedad, de algo que fue y ya no vuelve sino en maquillaje, avisaba de cierto declive, cierta sobredosis de americanidad. Del ocio que se vuelve vicio, el entretenimiento que se convierte en política, el excepcionalismo que es más bien insularidad. Una decadencia que los que seguimos la prensa washingtoniana parecemos atestiguar en tiempo real, escándalo tras escándalo, día tras día.

Publicidad
Lo Más
Leído
Aldama tira de la manta
Aldama tira de la manta

Los periodistas de THE OBJECTIVE analizan en ‘Objetivo directo’ la declaración del empresario

Comentado
Prioridad nacional, suicidio político
Prioridad nacional, suicidio político

«Al aceptar la imposición de la consigna central de Vox, cobra visos de verdad la mentira antes propalada por Sánchez de que el PP como Vox es la extrema derecha»

Anacíclosis a la española
Anacíclosis a la española

«Una cosa es gobernar con Vox en determinadas comunidades. Otra bien distinta es entregarle el marco conceptual desde el que se interpreta la realidad española»

Jóvenes ultras, progres escandalizados
Jóvenes ultras, progres escandalizados

«El problema es una doctrina obsoleta y antipática que no se ajusta a la realidad cotidiana. Lo que falla es el consenso progresista, no quienes lo rechazan»

Publicidad
Publicidad