Fascismo

Cordones sanitarios

Cordones sanitarios

«En las sociedades europeas que han sobrevivido a los cataclismos antiliberales del siglo XX y tienen por tanto memoria de su propio colapso, la retórica de la democracia militante puede convertirse en un recurso electoral»

"Margot Wölk arriesgaba su vida tres veces al día por Hitler". Rosella Postorino revive su historia en 'La catadora'

"Margot Wölk arriesgaba su vida tres veces al día por Hitler". Rosella Postorino revive su historia en 'La catadora'

“¿Qué habría hecho yo de haberme encontrado en su lugar?”. Rosella Postorino nació en Reggio de Calabria hace 40 años. No vivió el nazismo. No conoció a Hitler. Pero de algún modo conectó con Margot Wölk: la mujer que probó la comida del Führer durante años a riesgo de perder la vida envenenada. Fue testigo de su locura, de su hipocondría, de su neurosis. “Tal vez yo, de haber estado en su lugar, habría sido así de mezquina, me habría sentido tan asustada, tal vez habría sido tan valiente en algunas situaciones, habría sido igualmente humana en sus contradicciones y ambivalencias”.

La impostura de Castells

La impostura de Castells

El prestigioso Manuel Castells ha decidido encabezar la lucha mundial contra el fascismo, olvidadizo (como diría Borges) de que lleva tiempo luchando por el fascismo. Bueno, no exactamente por el fascismo (su autoimagen no se lo permitiría), pero sí contra el Estado de derecho, que es contra lo que está el fascismo.

Un exorcismo

Un exorcismo

Hitler, en el búnker. Mussolini, colgado por los pies en piazzale Loreto. Seyss-Inquart, el austronazi que rubricó el Anschluss, ejecutado en Núremberg. Antonescu, fusilado por crímenes de guerra en Bucarest. Tiso, ahorcado por el régimen comunista en Checoslovaquia.

Nosotros, los fachas

Nosotros, los fachas

Llegados el momento no vamos a salvarnos ni uno, los fachas. Ya somos legión (con perdón) por el mero hecho de no pensar como ellas, ellos y viceversa. Poco importa que, por ejemplo, el cantante Loquillo, flamante Medalla de Oro de Barcelona, afirmara en una entrevista reciente y promocional que ‘los que dicen que hoy hay fascistas no han visto uno en su puta vida’. A tenor de las declaraciones de Ada Colau, inefable mujer que nunca debió abandonar el disfraz de abeja maya, o sea de dibujo animado, los fachas poco tenemos que ver con aquellos camisas negras de la Marcha sobre Roma y el aceite de ricino. Ni tan siquiera con el pijerío joseantoniano de la dialéctica de los puños y las pistolas. Lo nuestro viene de lejos si tenemos en cuenta la última astracanada condal con la calle Pepe Rubianes, ayer del Almirante Cervera.

Llegan al Congreso 218.600 firmas para ilegalizar la Fundación Franco

Llegan al Congreso 218.600 firmas para ilegalizar la Fundación Franco

La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) ha entregado este jueves en el Congreso de los Diputados un total de 216.000 firmas para solicitar la ilegalización de la Fundación Nacional Francisco Franco (FNFF) y otras organizaciones que hacen apología del franquismo, informa Europa Press. Su intención es que la Cámara Baja del Parlamento haga una reforma de la Ley de Fundaciones.

Hugh Thomas: homenaje al historiador inglés que desenmascaró al franquismo

Hugh Thomas: homenaje al historiador inglés que desenmascaró al franquismo

Apenas una semana después de la muerte del historiador Hugh Thomas, su discípulo Paul Preston –igualmente fascinado por la historia de España, particularmente de su siglo XX– escribió un bonito homenaje en forma de biografía en el diario El País. Y la sensación que queda tras leerla es que la vida de Thomas fue fascinante: trabajó como diplomático, en universidades, vivió la política británica de mitad de siglo entre bambalinas, viajó a España, conoció España, desenmascaró al franquismo, viajó tanto como pudo para investigar sobre aquello que le apasionaba. Su obra más recordada –y la que, probablemente, ha merecido este homenaje en la Casa de América, con visita del ministro Iñigo Méndez de Vigo incluida– la publicó en 1961 y la bautizó con el escueto título La Guerra Civil española. Aquella obra armó un gran revuelo.

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