La visita de Meghan y Harry a Disneyland: una celebración con un significado muy especial
El príncipe Harry ya había estado en el parque de atracciones con su madre y su hermano hace muchos años

Príncipe Harry y Meghan Markle | Gtres
Los duques de Sussex han protagonizado uno de sus planes familiares más entrañables de los últimos tiempos. Meghan Markle, el príncipe Harry, sus dos hijos —Archie, de 7 años, y Lilibet, que cumplirá 5 años el próximo 4 de junio— y Doria Ragland, la madre de la duquesa, viajaron juntos a Disneyland, el parque temático situado en Anaheim, California, el mismo estado donde la familia reside de manera permanente, en su casa de Montecito, tras su salida de la familia Real británica.
Según ha indicado una fuente cercana a la familia a la revista People, la visita tuvo lugar ese mismo lunes y sirvió para «celebrar juntos los cumpleaños de los niños». La misma fuente señaló que la familia «disfrutó de muchas atracciones» y que fue «una forma muy especial de prolongar el Día de la Madre para Meghan y Doria». No en vano, la duquesa de Sussex siente una gran devoción por su madre, y el príncipe Harry ha encontrado en ella a una suegra con la que mantiene una relación muy estrecha. Doria Ragland, por su parte, es una abuela muy presente en la vida de Archie y Lilibet, a quienes cuida y visita con mucha frecuencia.
Fue la propia Meghan quien decidió compartir una selección de fotografías de la jornada en sus redes sociales, donde recientemente también ha renovado su foto de perfil. Las imágenes muestran a los cinco miembros del grupo disfrutando del parque con total naturalidad y evidente alegría, en lo que se perfila como una de las escapadas más emotivas de la familia Sussex en los últimos meses.
Diademas, orejitas de Mickey y looks de lo más primaverales
El espíritu festivo del parque se trasladó también a los looks de toda la familia. Tanto Meghan como su madre, Doria, no dudaron en ponerse diademas y gorras con las icónicas orejas de Mickey y Minnie Mouse, convirtiéndose así en dos participantes más de la magia Disney. Los niños también se sumaron a la tradición, luciendo viseras personalizadas con los personajes más representativos de la factoría.
En cuanto al estilismo, Archie visitó el parque con un look muy similar al de su padre: vaqueros y polo en tono azul oscuro. Lilibet, en cambio, demostró que ya tiene un estilo muy propio y definido: la pequeña lució un vestido con estampado floral de lo más alegre, con el que ya ha aparecido en otras ocasiones y que refleja su personalidad desenfadada. La hija menor de los Sussex llevó su melena pelirroja recogida en un moño bajo, probablemente para combatir el fuerte sol californiano. Por su parte, Meghan apostó una vez más por un conjunto relajado y sofisticado a partes iguales: vaqueros, mocasines y camisa blanca.
Atracciones, paseos en barca y la galaxia de Star Wars
La jornada en Disneyland estuvo repleta de actividades para todos los gustos. La familia recorrió el parque de principio a fin, montándose en distintas atracciones y disfrutando de los paseos en barca por el lago que ofrece el área de Storybook Land Canal Boats, donde Archie y Lilibet aparecen en una de las fotografías contemplando el paisaje con expresión de felicidad. Uno de los momentos más emocionantes del día, según se desprende de las imágenes, fue sin duda la visita a la zona de Star Wars: Galaxy’s Edge, donde un Stormtrooper observaba el paso de la familia. Una parada que, a juzgar por la edad de Archie, debió de convertirse en una de sus favoritas de la jornada.
Las fotografías que Meghan eligió para abrir el carrusel de imágenes en sus redes son especialmente significativas: en la primera, la duquesa aparece dando un beso en la mejilla a su madre, Doria, mientras ambas lucen sus orejas de Mickey. En otra instantánea, se puede ver a la familia al completo caminando de espaldas por el área de California Adventure, transmitiendo una imagen de unidad y cotidianidad que resulta especialmente llamativa en una familia que vive permanentemente bajo el foco mediático.
El abrazo de Lilibet a Cenicienta y la reacción de Archie ante las princesas Disney
Si hay un momento de la jornada que ha captado la atención de todos, ese es, sin duda, el encuentro de los pequeños Sussex con las princesas Disney. Lilibet y Archie tuvieron la oportunidad de conocer en persona a Cenicienta y a la princesa Aurora de La Bella Durmiente, y sus reacciones ante tan esperado encuentro no pudieron ser más diferentes ni más tiernas.
La pequeña Lilibet, que se perfila como una niña de carácter espontáneo y muy cariñoso, no lo dudó ni un instante: corrió a abrazar a sus princesas favoritas con total naturalidad, en una de las escenas más emotivas de todo el álbum. En una de las fotografías se puede ver cómo Cenicienta le devuelve el abrazo con ternura. Archie, en cambio, mostró una actitud completamente opuesta: el mayor de los Sussex decidió refugiarse detrás de una columna, aparentemente abrumado ante la presencia en carne y hueso de los personajes de los cuentos que han marcado la infancia de generaciones enteras. Una reacción que, lejos de resultar anecdótica, es de las más comentadas y celebradas entre quienes han visto las fotos.
Disney, un lugar con mucho significado para toda la familia
Esta no es la primera vez que los Sussex eligen Disneyland como escenario para una celebración familiar. El año pasado, Meghan ya compartió imágenes de una excursión similar al parque temático con motivo del cuarto cumpleaños de Lilibet, lo que convierte a este enclave en un lugar con un significado especial para la familia. Una tradición que, al parecer, están consolidando año tras año.
Para el príncipe Harry, además, Disney guarda recuerdos muy personales que se remontan a su infancia. El duque de Sussex habló de ello en el programa especial La historia más feliz del mundo: 70 años de Disneyland, una edición especial emitida en septiembre de 2025. En esa entrevista, Harry recordó con emoción la visita que hizo al parque de pequeño: «Fui con mi madre y mi hermano. Lo recuerdo muy, muy bien», aseguró. Y añadió que, de niño, los personajes del parque le enloquecían literalmente: «¡Me volví loco!», exclamó. También confesó que la atracción Space Mountain fue una de sus favoritas, a la que llegó a subirse, según sus propias palabras, «diez, quizá doce veces».
En esa misma entrevista, Meghan también compartió su relación con el parque. La duquesa reconoció que, al crecer en el sur de California, Disney le resultaba «más accesible» que para otros, pero que aun así siempre le había parecido «el mayor placer del mundo». Una afirmación que, vistas las imágenes de la última visita familiar, sigue siendo tan válida hoy como entonces.
En definitiva, la escapada a Disneyland de los duques de Sussex ha dejado algunas de las imágenes más cálidas y espontáneas que la familia ha compartido públicamente en los últimos tiempos. Un día de magia, atracciones y emociones en familia que confirma, una vez más, que al margen de su vida pública, Harry y Meghan priorizan por encima de todo el bienestar y la felicidad de sus hijos.
