Julia Otero, sobre su marido Josep: «Él, que es médico, tiende a minimizar y desmedicalizarlo todo»
La periodista de Onda Cero tiene una hija con su segundo marido, Candela, quien es médica en un hospital catalán

Julia Otero, junto a su marido. | Gtres
Julia Otero siempre ha sido una mujer muy discreta. La periodista se ha pronunciado, en contadas ocasiones, sobre su vida más íntima. Aunque eso sí, en el momento en el que anunció que padecía cáncer, también confirmó que se iba a dejar querer por los suyos. Y es que en su casa tiene sus mejores compañeros; su hija Candela, quien es médico de profesión, y su marido, Josep, de quien Candela siguió sus pasos. «Me han pasado muchas cosas que solo ha sabido mi círculo íntimo. De eso, me siento muy orgullosa. Nadie a día de hoy sabe nada. Mi vida privada permanece en la oscuridad, ajena por completo al ojo público. Me ha costado mucho pero lo he conseguido», confesó en una ocasión.
Uno de sus pilares fundamentales, más allá de su hija, es su marido, Josep Martínez, quien siempre intenta quitarle un poco de hierro al asunto. «Tiende a minimizar todo lo que se puede minimizar y, sobre todo, tiende a desmedicalizar todo. Sin embargo, yo he de confesar que me automedico y mucho», ha contado. La historia de amor entre Julia Otero y Josep Martínez es una de las más sólidas, discretas y duraderas del panorama mediático español. Llevan juntos más de un cuarto de siglo —desde mediados de la década de los 90— y su relación se ha construido bajo un pacto inquebrantable de confidencialidad y respeto mutuo.
La relación Julia Otero y Josep Martínez

A principios de los años 90, Julia Otero era una de las grandes estrellas de la televisión y la radio en España. Estaba casada con el también periodista catalán Ramón Pellicer. Tras seis años de matrimonio, la pareja decidió separarse en 1993 de forma tan amistosa que, a día de hoy, siguen manteniendo una excelente relación profesional y personal. Poco tiempo después de esa ruptura, la vida de Julia se cruzó con la de Josep Martínez, un discreto médico catalán que actualmente ejerce como jefe de Urgencias Domiciliarias en el Hospital de Barcelona.
Aunque Julia se refiere a él públicamente como su «marido», la realidad es que nunca se han casado. Para ellos, el compromiso verbal y el proyecto de vida en común han sido más que suficientes. En 1996, consolidaron su unión con el nacimiento de su única hija, Candela, que curiosamente decidió seguir los pasos de su padre y hoy también es médica. Mantener una relación con una de las periodistas más famosas del país sin salir en las revistas de corazón no es fácil, pero ellos lo lograron con una «astucia» muy particular. Durante años, blindaron tanto su intimidad que apenas existían fotos de ellos juntos. Julia llegó a confesar que el secreto era ser «asquerosamente coherente»; si nunca vendes tu vida, la prensa acaba por respetarte.
Candela, su hija que es médico en un hospital de Barcelona

De hecho, el hermetismo era tal que, en los años 90, mucha gente pensaba que Julia había sido madre soltera porque Josep jamás aparecía en las alfombras rojas ni en los platós. Él prefirió siempre quedarse en un segundo plano, centrado en su vocación médica. El momento en el que el público pudo vislumbrar la tremenda solidez de esta pareja fue en 2021, cuando a Julia le diagnosticaron un cáncer de colon. En ese proceso tan duro, Josep no solo fue su compañero de vida, sino también su apoyo médico en casa junto a su hija Candela. Julia ha reconocido que la templanza de Josep —esa costumbre suya de «desmedicalizar» y no alarmarse antes de tiempo— fue la medicina emocional que necesitaba para no hundirse.
Josep Martínez es un prestigioso médico catalán, conocido a nivel público principalmente por ser el compañero de vida de la periodista Julia Otero desde hace más de 25 años. Josep cuenta con una trayectoria impecable y muy respetada en el sector sanitario de Cataluña. Ejerce como jefe del servicio de Urgencias Domiciliarias en el Hospital de Barcelona. Es miembro del Consejo de Administración de Assistència sanitària, una de las mutuas de seguros médicos más importantes y tradicionales de Cataluña. Quienes conocen su entorno describen a Josep como un hombre extremadamente profesional, de carácter tranquilo, templado y riguroso. Es precisamente esa calma la que, según ha explicado la propia Julia Otero, sirve de contrapeso perfecto a la intensidad de la vida de una periodista de primer nivel. Como anécdota, su mentalidad médica le lleva a «restar drama» y desmedicalizar los problemas de salud cotidianos del día a día, buscando siempre la racionalidad.
Junto a Julia Otero, es padre de Candela. Su hija decidió seguir los pasos de Josep y también se licenció en Medicina, por lo que la vocación sanitaria es el núcleo de su hogar. Aunque en el plano familiar ha preferido la sombra, su papel como pararrayos y apoyo de Julia ha sido absoluto, especialmente durante el tratamiento del cáncer de colon que la periodista superó. Además, mantiene una relación tan sana y madura con el pasado de Julia que el exmarido de esta, el periodista Ramón Pellicer, es el padrino de su hija Candela.
«Tiende a minimizar todo lo que se puede minimizar»
Julia Otero nació en la localidad de Monforte de Lemos, en Lugo, se trasladó de niña a Barcelona, donde terminó licenciándose en Filología Hispánica. Su idilio con la comunicación empezó casi por accidente en Radio Sabadell cuando solo tenía 17 años. ras pasar por varios programas en La 2 de TVE, en 1988 se puso al frente de 3×4, un concurso diario que se convirtió en un fenómeno de audiencias y la catapultó a la fama. En los años 90 decidió volcarse en su verdadera pasión: las ondas. En 1991 fichó por Onda Cero para dirigir y presentar La radio de Julia en la franja de tarde. El éxito fue arrollador. Consiguió arrebatarle el liderazgo de las tardes a la Cadena SER, algo histórico en ese momento. En 1994, gracias a este formato, ganó su primer premio Ondas Nacional de Radio.

En 1999, con la venta de la emisora al Grupo Telefónica, el programa fue cancelado abruptamente por razones políticas e ideológicas, a pesar de ser líder de audiencia. Aquello provocó un gran escándalo y una enorme ola de solidaridad de los oyentes hacia la periodista. Tras su salida de Onda Cero, Julia se refugió en la televisión pública catalana (TV3), donde dirigió y presentó con enorme éxito el magacín de actualidad La columna (2000-2004), volviendo a ganar un premio Ondas por ello. También regresó temporalmente a TVE con el recordado programa de entrevistas Las Cerezas (2004-2005).
En 2007, las aguas volvieron a su cauce y Onda Cero la reclamó para regresar a las tardes. Nació así Julia en la onda (Jelo), un formato de análisis político, humor y cultura que se mantuvo incombustible en la parrilla durante más de tres lustros, consolidándose como una de las citas radiofónicas más estables y respetadas del país. En febrero de 2021, Julia Otero tuvo que apartarse temporalmente de los micrófonos tras anunciar en directo que padecía un cáncer de colon. Su naturalidad al hablar de la enfermedad y su regreso a las ondas un año después, recuperada y con energías renovadas, fueron un ejemplo de resiliencia aplaudido por toda la profesión. Poco después de su recuperación, en 2023, compaginó la radio con un regreso por la puerta grande a RTVE para presentar el formato nostálgico Días de tele.
