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Qué cargo y qué funciones tendrá la futura pareja de Leonor dentro de la Casa Real: la condición que impuso el Rey en 2014

La heredera del trono podrá contraer matrimonio antes de convertirse en reina; ¿pero qué papel tendrá su marido?

Qué cargo y qué funciones tendrá la futura pareja de Leonor dentro de la Casa Real: la condición que impuso el Rey en 2014

Leonor, en una imagen de archivo. | Gtres

En algún momento, la princesa Leonor tendrá pareja. La hija mayor de los Reyes, que ocupará el trono de su padre cuando este decida terminar con su vida profesional, probablemente —como cualquier otra persona— esté viviendo y vivirá el amor. Y es que, en todos estos años, desde Casa Real han intentado que nos enteremos de datos contados sobre su vida personal. Aún así, llegará un momento, en el que el noviazgo de la princesa se haga oficial. Aunque tal y como han actuado, probablemente este anuncio no se produzca hasta que la pareja de Leonor sea algo estable y decida pasar con él por el altar. Al igual que sucedió con sus padres, de cuya relación nos enteramos justamente el día anterior a su pedida de mano en el Palacio de El Pardo.

Pero ¿qué cargo y qué funciones tendrá esta persona dentro de la Casa Real? Lo cierto es que el estatus, el cargo y las funciones que asumirá la futura pareja de la princesa Leonor están perfectamente estipulados por las leyes españolas y la Constitución. Aunque todavía falta mucho para que ese escenario se dé, el marco legal ya define con precisión qué papel jugará el futuro consorte cuando Leonor sea Reina de España.

Qué funciones tendrá la futura pareja de Leonor en la Casa Real

Leonor, en algún momento de su vida, tendrá pareja. | Gtres

A diferencia de lo que ocurre cuando el varón es el Rey —su esposa pasa a ser automáticamente reina consorte, como la reina Letizia—, las normas con un varón consorte cambian. El artículo 58 de la Constitución Española especifica textualmente: «El consorte del Rey o la consorte de la reina no podrán asumir funciones constitucionales, salvo lo dispuesto para la Regencia». Además, el hombre que se case con la reina de España no recibirá el título de Rey. Ostentará la dignidad de «príncipe consorte» y recibirá el tratamiento de Alteza Real. Su estatus oficial quedará regulado expresamente mediante un Real Decreto que el Gobierno de turno aprobará en el momento del enlace.

Al igual que el resto de los consortes de la historia moderna, las funciones de la pareja de Leonor estarán estrictamente limitadas y tendrán un carácter institucional, representativo y de acompañamiento. Su función principal será acompañar a la reina Leonor en los viajes de Estado, recepciones oficiales, cenas de gala y actos públicos, pero siempre un paso por detrás en el protocolo. No tendrá ningún poder político ni constitucional. No podrá firmar leyes, ni proponer candidatos a la presidencia, ni ostentar la jefatura suprema de las Fuerzas Armadas —un cargo que le pertenecerá en exclusiva a Leonor como Capitana General de los Ejércitos—.

La condición que impuso el rey Felipe en 2014

Con el tiempo, la Casa Real le asignará una agenda institucional propia para presidir actos benéficos, culturales, científicos o fundacionales, de manera similar a la labor que realizan las reinas consortes o los príncipes consortes de otras monarquías europeas —como el fallecido duque de Edimburgo en el Reino Unido—. La única excepción constitucional en la que el príncipe consorte podría asumir funciones de Estado sería en caso de Regencia. Si la reina Leonor falleciera o quedara inhabilitada mientras su heredero o heredera fuera menor de edad, el príncipe consorte asumiría de forma temporal la Regencia de la Corona hasta la mayoría de edad del nuevo monarca.

Siguiendo las normas de transparencia vigentes impuestas por Felipe VI para la Familia Real, la pareja de Leonor no podrá tener negocios privados. Tendrá prohibido trabajar en empresas, ejercer el comercio o tener actividades profesionales independientes para evitar cualquier conflicto de intereses. Su sueldo y sustento dependerán de la asignación presupuestaria que reciba directamente de los Presupuestos Generales del Estado a través de la Casa del Rey.

El rey Felipe VI y la princesa Leonor. | Gtres

Si la princesa de Asturias se casa antes de llegar al trono, el estatus y las funciones de su cónyuge están regulados por el Real Decreto 1368/1987. Las normas para esta etapa son muy claras. El marido de la heredera al trono no se convertirá en Príncipe de Asturias automáticamente por matrimonio. El Real Decreto estipula que recibirá el título de consorte de la princesa de Asturias. Tendrá derecho a usar el tratamiento de Alteza Real. El Rey podrá concederle, si lo considera oportuno, algún título adicional de la Corona —como un ducado—, pero su título principal será el de consorte de la heredera.

Durante los años en que Leonor sea princesa, las funciones de su pareja serán de perfil bajo y de acompañamiento. No tendrá un rol constitucional propio. Sus tareas principales serán de acompañamiento protocolario. Su papel principal será asistir junto a Leonor a los grandes eventos institucionales en los que ella participe como heredera —los premios Princesa de Asturias, el Día de la Fiesta Nacional, recepciones en el Palacio Real o viajes oficiales al extranjero—. En el protocolo oficial, ocupará siempre el lugar inmediatamente posterior al de la princesa. A diferencia de lo que ocurrirá cuando Leonor sea reina, mientras sea la pareja de la princesa no suele tener una agenda de actos en solitario. Su presencia pública estará ligada a la de su esposa para ir introduciéndolo poco a poco en la vida institucional del país.

Leonor vivirá situaciones distintas, en su relación, antes y después de convertirse en reina. | Gtres

En 2014, el rey Felipe VI impuso una norma estricta: los miembros de la Familia Real que reciben una asignación económica del Estado tienen prohibido trabajar en el sector privado o tener negocios para garantizar la ejemplaridad. Si la futura pareja de Leonor decide integrarse plenamente en la estructura de la Casa Real y recibir un sueldo público, tendrá que renunciar por completo a su carrera profesional privada. Sin embargo, existe el precedente en otras monarquías europeas —como en Suecia con el marido de la princesa heredera Victoria— donde el consorte mantiene cierta distancia profesional al principio, aunque en el caso de España, la presión institucional y el protocolo suelen exigir una dedicación exclusiva a la Corona desde el día de la boda.

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