Aumentan a 101 los muertos por el brote de ébola en RD del Congo
El Gobierno congoleño indica que hasta ahora hay constancia de 550 casos confirmados y con una letalidad de 18,4%

Trabajadores sanitarios en un centro de tratamiento contra el ébola en Goma, en República Democrática del Congo. | EP
El número de muertos confirmados por ébola a causa del último brote en el noreste de República Democrática del Congo (RDC) ha superado ya la barrera del centenar, según las autoridades del país africano, a lo que se suman otros dos fallecidos en Uganda, en medio de los esfuerzos nacionales e internacionales para contener la propagación de la enfermedad.
El Gobierno congoleño ha indicado que hasta ahora hay constancia de 550 casos confirmados por pruebas de laboratorio, con 101 fallecidos, antes de agregar que 309 pacientes siguen aislados y 19 han logrado recuperarse, con una letalidad total del 18,4% hasta el momento.
Entre los recuperados figuran siete durante las últimas 24 horas, todos ellos en Nyankunde. El brote deja 17 zonas sanitarias afectadas en la provincia de Ituri y siete en la provincia de Kivu Norte, según los datos publicados por el Ministerio de Comunicación y Medios de RDC a través de redes sociales.
Las autoridades congoleñas decidieron recientemente suspender de nuevo las operaciones en el aeropuerto de Bunia, días después de retomar actividades con un refuerzo de las medidas de prevención contra el brote en la zona, uno de los epicentros de la epidemia, según ha informado la emisora Radio Okapi.
Al balance de casos en RD del Congo se suman 19 casos confirmados en Uganda, con dos fallecidos, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que subraya que en este país «el brote sigue vinculado epidemiológicamente a la transmisión originada en RD del Congo», dado que las pruebas apuntan a «infecciones importadas y transmisión secundaria entre contactos y trabajadores sanitarios».
El director general del organismo, Tedros Adhanom Ghebreyesus, ha asegurado este mismo martes que el lunes mantuvo una reunión «muy constructiva» con el presidente ugandés, Yoweri Museveni, en el marco de su visita oficial al país africano. Asimismo, le ha dado las gracias por los «firmes esfuerzos de Uganda para contener el ébola». «Nos hemos mostrado de acuerdo en que la cooperación regional es clave para evitar una mayor propagación del virus, así como la inversión en preparación y capacitación y una fuerte interacción a nivel comunitario», ha dicho Tedros en un mensaje publicado en redes sociales.
En el mismo ha desvelado que trasladó a Museveni «el compromiso y el apoyo de la OMS para detener este brote, de la mano de trabajadores sanitarios y expertos en Uganda y RDC», mientras que el mandatario ugandés ha hecho hincapié en la necesidad de «reforzar los esfuerzos de prevención y respuesta». Museveni ha subrayado por ello «la importancia de la concienciación comunitaria, la detección temprana y la colaboración transfronteriza» y ha agregado que «Uganda tiene experiencia a la hora de movilizar a comunidades para hacer frente a desafíos de salud pública, como se hizo en la lucha contra el VIH». «Mediante la ciencia, el liderazgo y la cooperación con socios como la OMS, podemos seguir protegiendo a nuestra población y fortaleciendo la seguridad sanitaria regional», ha zanjado el mandatario ugandés a través de un mensaje en redes sociales.
La tasa media de letalidad del virus del ébola ronda el 50%, con síntomas iniciales que pueden aparecer de forma repentina, como fiebre, cansancio, malestar general, dolores musculares y dolor de cabeza y de garganta, seguidos de vómitos, diarrea, dolor abdominal, erupciones cutáneas y signos de deterioro de las funciones renal y hepática.
El Congo —que en diciembre de 2025 decretó el fin del último brote de ébola en el país, en este caso en Kasai— es considerado el país con más experiencia del mundo en el manejo del virus del ébola, habiendo enfrentado más de una docena de brotes desde que se identificó el virus en 1976 en un doble brote que tuvo uno de sus epicentros en la localidad congoleña de Yambuku, a orillas del río Ébola, del que tomó el nombre la enfermedad.
