Los trabajadores de Unidad Editorial arrancan protestas tras 15 años de salarios congelados
Denuncian que la compañía propietaria de ‘El Mundo’, ‘Marca’ y ‘Expansión’ se niega a actualizar más de 1.000 sueldos

Protesta en 2016 contra el ERE en Unidad Editorial. | CCOO
Los trabajadores de Unidad Editorial arrancan sus movilizaciones después de varios meses de negociación con la empresa para intentar una mejora en los salarios, congelados desde hace más de 15 años. Los profesionales de las siete sociedades que conforman el grupo inician con una acción de protesta, lo que puede ser el inicio de un nuevo conflicto laboral.
La primera concentración de protesta está prevista este miércoles 13 de mayo a las 15.30 horas frente a la sede del grupo en Madrid, en la Avenida de San Luis. Allí se encuentran las sedes de algunas de las cabeceras más emblemáticas del grupo de comunicación, que engloba referentes de la prensa como El Mundo, Marca y Expansión. También revistas como Telva, Metrópoli y Yo Dona, y canales de televisión como Veo7 y Dmax.
En total, según fuentes sindicales consultadas por THE OBJECTIVE, son más de un millar de trabajadores los que padecen una congelación salarial «que en muchos casos supera los 15 años». El motivo de esta acción de protesta es «poner de manifiesto la desesperación de los profesionales del grupo ante las evasivas de la empresa para acometer una actualización salarial». Unas evasivas que, señalan, han llevado al «hartazgo de las plantillas» que este miércoles se manifiestan.
El comité de empresa denuncia que, pese a las continuas peticiones en este sentido, «la empresa sigue esgrimiendo que la actual situación económica del grupo no permite subidas salariales generalizadas». «Hace oídos sordos cuando se le solicita subir los salarios de algunos compañeros que continúan por debajo de los 25.000 euros brutos anuales, más próximos ya al Salario Mínimo Interprofesional que a un sueldo medio en cualquier redacción española».
Los representantes de los trabajadores califican como «límite» la situación y no descartan ampliar el calendario de movilizaciones. En los próximos días están previstas sendas asambleas en El Mundo y Marca para determinar el sentido de estas nuevas protestas. «Intensificaremos las protestas y aumentaremos su contundencia si la empresa continúa enrocada en sus posiciones».
Dos décadas de conflicto laboral
Durante estos 15 años de congelación salarial, Unidad Editorial ha vivido continuos conflictos laborales que han ido moldeando el grupo de comunicación y mellando las redacciones de sus cabeceras, entre las que destacan El Mundo, Marca y Expansión. En 2009, la caída de la publicidad y de las ventas en papel llevó al grupo a aprobar un ERE que afectó a 180 trabajadores, el 9% de la plantilla.
El Expediente de Regulación de Empleo, que partía de una propuesta inicial de más de 400 despidos, permitió al grupo un ahorro cercano a los 30 millones de euros al año. Aquella reestructuración fue tan sólo la primera de una serie de recortes —incluida una bajada salarial— que, según los sindicatos, nunca llegaron a revertirse y que nos llevan a una actualidad de «precariedad».
Tres años después, en 2012, Unidad Editorial propuso una nueva oleada de salidas del grupo en un ajuste que afectó a ocho unidades de negocio, entre ellas el diario deportivo Marca, el económico Expansión, la cadena Radio Marca, las revistas y suplementos especializados, la empresa de distribución y la división corporativa. Cerca de 200 trabajadores abandonaron la compañía y RCS Mediagroup, propietario de Unidad Editorial, tuvo que inyectar 500 millones de euros mediante una ampliación de capital para evitar la quiebra técnica de la empresa.
El mayor ajuste laboral llegó en 2016, cuando la dirección de la empresa anunció un nuevo ERE que inicialmente contemplaba hasta 224 despidos. El expediente afectaba de lleno a las principales cabeceras del grupo y suponía el tercer gran proceso de despidos colectivos en menos de una década. El ERE supuso el cierre de delegaciones enteras, la salida de periodistas veteranos del grupo y provocó jornadas de huelga y protestas masivas en las redacciones. Aunque las negociaciones entre empresa y sindicatos rebajaron parcialmente el número de despidos, aquel conflicto dejó una fuerte huella en la compañía.
Finalmente, en 2021, y después de varias regulaciones de empleo temporales durante la pandemia, Unidad Editorial lanzó un nuevo ERE que esta vez afectaba a su estructura corporativa. El expediente se saldó con 67 salidas y un cierre en falso tras las denuncias por parte de trabajadores y representantes sindicales de que la empresa seguía recurriendo a recortes laborales pese al avance de sus negocios digitales y al crecimiento de las suscripciones online.
Son estos recortes, plasmados en la congelación salarial en un contexto de inflación acumulada, los que han desencadenado la nueva protesta de los trabajadores del grupo. RCS MediaGroup, la sociedad matriz de Unidad Editorial, logró en 2025 un EBITDA de 142 millones y cerró el año con un resultado neto de 54,8 millones. Pese a ello, los responsables del grupo de comunicación siguen cerrados por el momento a hablar de un aumento generalizado de los salarios.
