Boris Johnson anuncia su plan para desconfinar Reino Unido

Política y conflictos

Boris Johnson anuncia su plan para desconfinar Reino Unido
Foto: Jon Bond

El primer ministro británico, Boris Johnson, presenta este domingo su plan de desconfinamiento progresivo de Reino Unido, segundo país del mundo con más muertes por coronavirus, advirtiendo contra el riesgo de ir «demasiado rápido, perder el control y tropezar». Según los medios, entre las primeras medidas de desescalada está permitir más ejercicio o incluso tomar el sol o hacer picnics en los parques, siempre que se respete una distancia de dos metros entre las personas. Ante las graves consecuencias económicas de las siete semanas de confinamiento, el Gobierno estudia también permitir el regreso a sus lugares de trabajo a quienes no puedan trabajar desde casa.

Tras algunos titubeos, Johnson decretó el 23 de marzo un confinamiento revisable cada tres semanas que ya fue prolongado dos veces, en principio hasta finales de mayo. Sin embargo, el líder conservador quiere empezar a levantar pequeñas restricciones a partir del lunes. Actualmente los británicos solo pueden salir de casa para ir a trabajar si es imprescindible, al médico, a la compra o a hacer ejercicio físico una vez al día. Duramente criticado por su relajación inicial y por decidir el confinamiento más tarde que sus grandes vecinos europeos, Johnson, que estuvo él mismo gravemente enfermo de COVID-19 y hospitalizado en cuidados intensivos, se ha convertido ahora en defensor de la prudencia y la paciencia.

«Tienes muy pocas opciones en la subida, pero es en la bajada donde tienes que asegurarte de no correr demasiado rápido, perder el control y tropezar», dijo al diario Sun On Sunday antes de la difusión esta tarde de un mensaje grabado en el que detallará su plan. Reino Unido es ya el país europeo con más muertes por COVID-19, con más de 31.000 fallecidos, y el segundo del mundo solo por detrás de Estados Unidos, cuya población (327 millones) es casi cinco veces superior.

Otra de las primeras medidas contempladas es la reapertura de los comercios de jardinería, uno de los pasatiempos preferidos de los británicos y del que se han visto privados por el cierre de las tiendas. Sin embargo, el ejecutivo puede establecer una cuarentena de 14 días para todas las personas que entren en el país, excepto las procedente de Irlanda, e incrementar las multas a quienes infrinjan las reglas. La mayoría de estas medidas, no obstante, se aplicarán únicamente a Inglaterra, dado que las naciones autónomas de Escocia, Gales e Irlanda del Norte determinan por sí mismas su desescalada.

Un sistema de alerta con cinco niveles y un código de colores del rojo al verde, similar al que existe para la amenaza terrorista, informará al país de la evolución de la pandemia para permitir determinar dónde y cómo se suaviza el confinamiento. «En este momento creemos que el país está en el cuatro en una escala de cinco, siendo el cinco el más preocupante», ha dicho a la televisión Sky News el ministro de Gobierno Local y Vivienda, Robert Jenrick. «Nuestra aspiración es bajar tan rápido como podamos a tres», ha asegurado.

Desde hace semanas, las autoridades británicas han repetido hasta la saciedad el mensaje de «quedarse en casa», pero ahora este cambiará a «permanecer alerta» y «controlar el virus». Un asesor científico del Gobierno ha dicho al diario Sunday Times que Reino Unido podría superar las 100.000 muertes por coronavirus a final de año si el confinamiento se levanta demasiado rápido.