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El presidente de la Federación Española de Boxeo: «Muchos creen que es solo golpearse»

En una entrevista concedida a THE OBJECTIVE, Felipe Martínez denuncia la cruzada que lleva emprendiéndose contra este deporte desde los años 70

El presidente de la Federación Española de Boxeo: «Muchos creen que es solo golpearse»

Felipe Martínez. | FEB

Felipe Martínez, presidente de la Federación Española de Boxeo, afronta su segundo mandato, en el que buscará dar mayor visibilidad a este deporte, según relata en una entrevista con THE OBJECTIVE. Preguntado por sus objetivos, no duda en señalar que su sueño es volver a conseguir una nueva medalla olímpica en París. Por otro lado, denuncia la cruzada que lleva emprendiéndose contra este deporte desde los años 70.

PREGUNTA.- Cien años de historia de la Federación Española de Boxeo. ¿Qué le dice esto?

RESPUESTA.- Esto habla de la gran tradición del boxeo en nuestro país como deporte reglado e institucionalizado. También de la grandeza de nuestro deporte, de la riqueza histórica del mismo. Por otra parte, pone de manifiesto la responsabilidad que un cargo como el que ostento implica. 

P.- ¿Qué le pide a los próximos 100 años?

R.- ‘Quizá’ no lleguemos a ver todo ello, pero espero sobre todo que continúe siendo pieza importante de la sociedad y del deporte. Y que al frente de nuestro organismo puedan estar, a lo largo de las décadas, la gente más clarividente, honrada y trabajadora posible. 

P.- Pepe Legrá, Castillejo, Perico Fernández, Poli Díaz… Y así podríamos seguir. ¿El boxeo español es de los mejores del mundo?

R.-Los/las púgiles españoles/as (ellas cada vez más) han escrito muchísimas páginas brillantes. A estos nombres que citas podríamos añadir muchísimos, en boxeo olímpico y profesional. Y así seguirá siendo. En la mayoría de las ocasiones, realizan el trabajo en condiciones de desigualdad respecto a otros países o deportes, que cuentan con más apoyos y más medios económicos. Y ahí está nuestra principal lucha.

P.- ¿Siente que este deporte se maltrata en nuestro país?

R.-Desde luego. Contra nuestro deporte se inició una especie de ‘cruzada’ en la década de los 70 del siglo pasado y eso ralentizó nuestra progresión durante años. Sin embargo, parece que esto va quedando atrás, afortunadamente. Hoy por hoy, el trabajo lo tenemos enfocado en la visibilidad de nuestros deportistas y eventos, cosa que no parece fácil, aunque las redes sociales y nuevas formas de visualización de contenidos nos han ayudado a crecer mucho. Sin embargo, no es suficiente con esto, ya que es necesario la percepción real de que nuestro deporte ofrece unas garantías en todos los sentidos y esto solo se consigue si somos capaces de generar una continuidad en los medios de comunicación más influyentes. Estamos preparados para ello. Solo falta que se crea en nosotros, en nuestra estructura, en nuestra profesionalidad, y en nuestra forma de hacer deporte. Nuestros deportistas están preparados, nosotros también, y seguiremos intentándolo hasta conseguirlo.

«Muchos púgiles realizan su trabajo en condiciones de desigualdad»

P.- ¿Por qué cree que hay este estigma de que el boxeo es un deporte violento?

R.- Incomprensión y falta de conocimiento del deporte en sí. Hay gente que se queda con la idea de que el boxeo es simplemente golpearse. Los clichés cinematográficos han ayudado mucho, y lo cierto es que algunos sectores del boxeo ayudan a que esto pueda seguir así. Nosotros, desde nuestra posición, no dejaremos de sembrar y transmitir los valores de nuestro deporte y sé que el tiempo nos dará la razón.

«El boxeo son los niños en los gimnasios, es el boxeo sin contacto, son los aficionados en gimnasios»

P.- ¿Cómo están trabajando para intentar cambiar este pensamiento?

R.- Hay que difundir una realidad: el boxeo es muy amplio. El boxeo profesional es la cúspide de esta pirámide, lo que más se ve, pero el que implica a un menor número de practicantes. Pero el boxeo es mucho más: son los niños en los gimnasios, es el boxeo sin contacto, son los aficionados en gimnasios con sparrings controlados, son los competidores de boxeo olímpico a nivel regional, nacional e internacional. Es decir, es un deporte que puede ser practicado por todos, con grandes beneficios físicos y psíquicos, en el escalón en el que cada uno desee permanecer o logre conseguir. La mayor prueba de que estamos en el buen camino, sea con televisión o sin ella, es que cada vez hay más clubes o gimnasios, más federados y, en definitiva, más practicantes, y la cultura del boxeo (aún insuficiente) sigue creciendo. Por ello tengo la seguridad de que más pronto que tarde esa puerta se nos abrirá.

«El boxeo es una mezcla de inteligencia y fuerza, que implica técnica y táctica»

P.- ¿Dígame cual es la filosofía del boxeo?

R.- La batalla bíblica de David contra Goliat puede servir para explicarlo. En el boxeo se impone la inteligencia o, al menos, el compendio entre inteligencia y fuerza (técnica y táctica). Siempre hablamos de que el boxeo es golpear y que no te golpeen. El ser humano siempre ha intentado mostrar quién es el más fuerte, el más inteligente, el más rápido… y esto es el boxeo, demostrar quién aúna mejor todas estas habilidades, bajo una reglas de seguridad.

P.- ¿Y los principios de este deporte?

R.- El respeto. Los abrazos tras el combate, nuestro particular ‘tercer tiempo’, así lo demuestra. Aunque si nos vamos al extremo, podemos recordar aquellos combates en Estados Unidos que han venido precedidos de grandes disputas verbales (en ocasiones como parte del negocio y para atraer a más público) y en los que, al concluir, los púgiles se abrazan y reconocen los méritos del rival.

«El boxeo olímpico no permite decir palabra alguna ni gestos de falta de respeto»

P.- Para que la gente lo sepa. ¿Cómo se sanciona una actitud antideportiva en un combate?

R.- Los árbitros son los encargados de que los boxeadores cumplan el reglamento. En sus acciones pugilísticas, por un lado, y en la actitud sobre el ring, por otro. En boxeo olímpico no se puede emitir palabra alguna ni hacer gestos que puedan suponer la mínima falta de respeto para el rival. En boxeo profesional se deja algo más, ya que en algunos sitios está concebido más como un show. Por otra parte, y en un contexto más ético, en el boxeo, como en todos los deportes, nuestros deportistas están bajo la mirada de los seguidores, y al final son desde otra perspectiva los que acaban juzgando las acciones que en el terreno de juego, en este caso en el ring, se comenten, lo que acabará finalmente por guiar tu camino como un boxeador más o menos querido, aunque esto tampoco signifique ser más o menos seguido.

«El boxeo es uno de los grandes perjudicados del apoyo institucional»

P.- ¿Siente que las instituciones del deporte le apoyan?

R.- Bueno, yo voy a hablar desde el caso personal que estoy viviendo al frente de la entidad, y la verdad es que no han sido años fáciles. Al final, por desgracia, el boxeo, como el 90% de los deportes, necesita las ayudas públicas para la promoción, organización de eventos, etc. Por otro lado, creo que hay una demanda generalizada de necesidad de visibilidad, algo que hoy en día está centralizado en sólo algunos deportes, cosa incomprensible. Esta visibilidad podría acercarnos a las marcas y dejar atrás tanta dependencia de ayuda pública. Las instituciones no solo pueden ayudar económicamente a las federaciones. También pueden ayudar de alguna forma para que las federaciones sean más autosuficientes, aunque quizá no quieran esto….

Aunque se dibuja una tendencia de aumento del apoyo, personalmente creo que el boxeo es uno de los grandes perjudicados en cuanto al apoyo institucional. La realidad es que, desde el comienzo de mi gestión, se han dado pasos de gigante en este sentido, pero no acorde a los éxitos de nuestros deportistas y al esfuerzo que desde la entidad se realiza. Me reitero en que las instituciones no solo están para apoyar de forma económica. A veces uno se siente desvalido de ver cómo se cierran muchas puertas, y creo que si no fuera tan perseverante ya habría tirado la toalla hace tiempo. Creo en mi deporte y por ello sé que llegará el día que nuestros deportistas serán reconocidos de la forma en que merecen.

P.- Por primera vez España, acogió un mundial. Fue en noviembre con el juvenil masculino y femenino. ¿Esto significa que el boxeo tiene tirón en nuestro país?

R.- El boxeo tiene tirón en España y en el mundo entero, pero como todo necesita de visibilidad, y para dar visibilidad se necesitan apoyos. Aunque se televisó por RTVE Play, me habría gustado que hubiéramos tenido más minutos en Teledeporte o en otras televisiones, ya que hubo un despliegue de medios y recursos humanos importante y no merecía menos. Se consiguió la primera medalla de la historia para el boxeo español en un campeonato mundial de estas categorías, y el equipo español, compuesto de chicos y chicas de todo el territorio nacional, consiguió el mayor número de victorias en esta competición. Creo que le hubiera gustado a mucha gente ver esto. La verdad es que España está siendo referente para otros países en cuanto al crecimiento en resultados y practicantes y estamos orgullosos de ello.

Obviamente, también es un trabajo de la Federación el conseguir esa difusión, pero nuestros recursos son limitados, y al final se centran en lo necesario para que salga el evento. Nos faltaron ayudas de las administraciones y sacamos el evento gracias al empuje de personas (voluntarios) y el personal de la Federación que tiró del evento. En cualquier caso, sacamos adelante el evento, quizá el mejor de la historia organizado por nuestra entidad, y que además propició alrededor de 20.000 pernoctaciones en la zona. Creo que las diferentes administraciones deben darse cuenta de la importancia que tiene para nuestra economía el turismo deportivo; están dejando pasar una gran oportunidad. El deporte es el mejor embajador de la Marca España, y cada evento de esta envergadura debería ser tratado como algo de Estado.

P.- ¿Qué sensación le dejó la cita?

R.- Aparte de una sensación de cansancio tremenda, me dejó la satisfacción de que, contra todo pronóstico, fuimos capaces de hacerlo, lo que me lleva a creer que somos capaces de conseguir lo que nos propongamos si hacemos las cosas con el corazón. Ver a nuestro equipo luchando en casa ha sido una de las sensaciones más bonitas que he vivido desde mi llegada a la Federación.

P.- Y además el boxeo femenino tiene mucho tirón…

R.- Por supuesto, cómo no, desde nuestra llegada no hemos hecho otra cosa que poner en valor la igualdad. En este caso, y gracias al apoyo de Iberdrola que impulsa el programa Universo Mujer, hemos podido ser capaces de dar un empujón importante a nuestro boxeo femenino, incluso desde las categorías inferiores, la cantera. De ahí los resultados que se están consiguiendo, ya históricos desde esas edades tempranas. Incluso grandes resultados del equipo absoluto, con medallas en campeonatos de Europa y la primera medalla en un Mundial de la asturiana Laura Fuertes.

«Hoy tenemos a grandes boxeadoras y espero que veamos a una de ellas en los Juegos del 2024»

P.- Aquí podríamos decir que hay muchos más clichés como: ¿qué hace una mujer boxeando?

R.- Afortunadamente, esta actitud tiende a desaparecer. Sobre todo, a medida que el número de mujeres aumenta, lo que es algo notorio en los últimos años. Pero nuestras pioneras, de los ultimísimos años de siglo XX y principios del XXI, tuvieron que vivir esto durante mucho tiempo. Ya había ocurrido muchas décadas atrás con las pioneras mundiales (alguna incluso en ferias retaba a hombres del público y les ganaba). Repito que, afortunadamente, eso quedó atrás y hoy en día tenemos a grandes boxeadoras triunfando a nivel internacional. Otra cosa es hablar de visibilidad, que paguen igual que los boxeadores, subrayo la falta de apoyos en este sentido y, por ende, la falta de recursos que en muchas ocasiones les obliga a nuestros grandes deportistas a combinar su deporte con otros trabajos para salir adelante.

P.- Sin embargo, somos referencia con grandes campeonas.

R.- Hemos tenido muchos éxitos. Laura Fuertes, en Estambul, logró una hazaña con su medalla de bronce en 2022 en campeonatos del mundo. En el mundo profesional, hemos tenido dos campeonas mundiales y varias campeonas de Europa en años recientes. Y las licencias van en aumento, lo que nos congratula. Esperemos que 2024 sea el año en el que veamos a la primera mujer española participar en unos juegos olímpicos, en este caso París. Sin duda, esto sería un revulsivo en nuestro país.

P.- ¿Se siente también maltratado por los medios?

R.- Algunos parecen que solo están para difundir el lado amargo del boxeo y de algún otro deporte. Aunque la cobertura mediática ha crecido, siento que no tenemos el hueco que merecemos. Como he comentado con anterioridad, creo que esta es la asignatura pendiente. ¿Depende de nosotros? Obviamente en parte sí, pero las puertas se cierran muy a menudo para nosotros. Esta situación nos ha llevado a reinventarnos y pronto habrá noticias en este sentido, aunque aprovecho esta entrevista para hacer un llamamiento y avisar de que muchos medios están dejando pasar una gran oportunidad con el boxeo, y si confían en nosotros estoy seguro de que obtendrán los resultados que esperan, porque somos de los pocos deportes en el mundo que la gente es capaz de pagar por ver. En España solo nos hace falta que confíen en nosotros, la comunidad del boxeo que cada día crece, no va a fallar.

«La Federación de boxeo estuvo al borde de la bancarrota»

P.- Segundo mandato en la presidencia: ¿qué se encontró y qué ha cambiado?

R.- Sobre todo, una situación de ineficacia en la gestión, que redundó en unos malos datos económicos y que puso a la Federación al borde de la bancarrota. Con esto no digo que sea fácil estar al frente de una federación como esta, que sin duda tiene muchos obstáculos que saltar. Desde mi liderato he intentado poner un poco de cordura, humildad y, sobre todo, trabajo. Las personas que me conocen saben de qué hablo. Creo que, a pesar del desgaste humano, hemos sido capaces de cambiar la imagen de nuestro deporte, así como los números que arrojamos cada año. Hemos cuadriplicado los presupuestos gracias a la gestión de nuestros eventos y hemos atraído marcas a nuestro lado. Creo que lo más importante es que hemos vuelto a conseguir la confianza del Consejo Superior de Deportes, lo que espero redunde en más y mejores ayudas para seguir creciendo, ya que a día de hoy creo que hemos tocado techo, y mantenernos a este nivel no va a ser fácil sin un empuje de la administración, que redundaría en una estructura capaz de soportar toda la actividad que estamos generando. No es nada que no merezcamos. Es fácil, solo tenemos que compararnos con otros deportes similares para darnos cuenta de que no estamos en las mismas condiciones, algo que en sí mismo es un sinsentido.

«Mi objetivo es volver a conseguir una medalla en París 2024»

P.- ¿Y qué quiere hacer hasta el 2024?

R.- Estamos centrados en el fomento y crecimiento desde la base, en formar a más y mejores profesionales, en mejorar la imagen de nuestros eventos y deportistas y, sobre todo, en búsqueda de visibilidad. El objetivo sigue siendo el mismo desde mi entrada y aún queda mucho trabajo por hacer, espero que todo ello dé su resultado y en París 2024 consigamos una medalla olímpica, y acabemos con la sequía de 24 años que arrastramos desde la medalla de plata de Rafael Lozano en Sídney 2000. Creo que esto sería una gran noticia que nos daría el impulso final para que el boxeo fuera considerado como merece. A partir de ahí, comenzaría un nuevo reto, que sería trabajar para estar a la altura de lo que se espera de un deporte como el nuestro.

P.- Dígame cuál es su gran sueño.

R.- Sueños tengo muchos, pero sobre todo en el boxeo y hoy por hoy tengo dos: uno de ellos es conseguir esa medalla para el boxeo en unos juegos olímpicos, y el otro, por el que ya estoy trabajando, sería la creación de un centro especializado del boxeo español, algo que tienen las potencias mundiales y que estoy seguro de que nos posicionaría a nivel mundial.

«Es vergonzoso que en la medalla de Martín Molina solo interesaba que sonó el himno de Pemán»

P.- ¿Cuál es el mejor boxeador que ha visto en un ring?

R.- No te podría decir uno solo, pero si hablamos de la época actual a mí me gustaban Julio César Chávez, Óscar de la Hoya y Lomachenco. Si me preguntas por boxeadores españoles, te mencionaría a Rafael Lozano en el campo amateur, y a Castillejo y Kiko Martínez en boxeo profesional.

Preguntas cortas:

P.- ¿A quién retaría a un combate?

R.- Ya no estoy para muchos retos [Ríe]. Más que a quién, diría a qué. De hecho, es lo que me motiva cada día a seguir trabajando. Retaría a las injusticias que sufren nuestros deportistas, te pongo un ejemplo. Llegar de un campeonato de Europa con cinco históricas medallas, a Martín Molina con la medalla de oro, y que los medios de comunicación solo nos pregunten por qué sonó el himno de José María Pemán me parece vergonzoso. No se público ni una noticia más para dar difusión a la hazaña conseguida por estos chicos, que lucharon por su país y por su bandera. Lucharé hasta que tenga fuerzas para que tengan su reconocimiento como merecen.

P.- ¿A quién le gustaría dejar KO en un ring?

R.- Pues la verdad es que a nadie. De hecho, ni en mi época de boxeador fue ese mi objetivo, quizá por ello no fui un gran boxeado [Ríe]. La verdad es que yo centré más mi paso por el boxeo a adentrarme en el mundo de la preparación física, la técnica y la táctica que es un mundo muy, muy, muy amplio. Por algo es el llamado arte del boxeo.

«Se ha permitido entrar en este deporte a gente sin preparación ni humanidad»

P.- ¿Qué cambiaría del boxeo?

R.- Del boxeo cambiaría muchas cosas. De hecho, eso es lo que intento cada día. Pero hay algo que me merece mi especial atención, y es el hecho de que aquellas personas que imparten boxeo sean cada vez más profesionales, y estén cada vez mejor formados. Esto rotundamente se traducirá en el futuro en mayores resultados en todos los sentidos. Creo que se ha permitido que determinada gente, quizá por necesidad, se haya introducido en nuestro deporte sin ningún tipo de preparación ni humanidad, y esto lo pagamos todos.

R.- Para acabar, ¿qué mensaje le gustaría lanzar de su deporte?

R.- El boxeo es un deporte milenario y se seguirá practicando mientras las personas se enfrenten a dificultades en su día a día. El boxeo te acerca como ningún otro deporte a una realidad vital, que en sí misma te hace tomar conciencia y te pone los pies en el suelo. De ahí que una vez que empiezas a practicarlo te engancha tanto, y te genera una confianza en ti mismo que creo que pocos deportes consiguen.

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