Las telecos piden a Bruselas una normativa que incentive la inversión y priorice la conectividad
Europa necesitará 475.000 millones de euros para completar su transición 5G y recuperar liderazgo digital

Recreación de conectividad en una ciudad. | Foto de 123RF/thesohailmart
Las grandes telecos europeas y las asociaciones del sector han intensificado sus peticiones a Bruselas para que la nueva agenda digital europea incorpore reglas más simples, armonizadas y favorables a la inversión en redes, ya que consideran que la conectividad debe ocupar un lugar central al ser la base del ecosistema tecnológico.
El 16 de junio de 2026, Connect Europe y UNI Europa difundieron una declaración conjunta en la que solicitaron una Digital Networks Act más ambiciosa, señalando que el Capex europeo en telecomunicaciones cayó de 65.800 millones de euros a 64.600 millones en el último ejercicio evaluado.
La GSMA también ha cuantificado la dimensión del reto inversor, estimando que Europa necesitará 475.000 millones de euros para completar su transición 5G y recuperar liderazgo digital, lo que genera una brecha aproximada de 205.000 millones respecto a los fondos previstos.
La demanda coincide con la tramitación de la Digital Networks Act (DNA), propuesta por la Comisión Europea el 21 de enero de 2026 para modernizar, simplificar y armonizar el marco legal de conectividad en la Unión Europea.
La Comisión Europea reconoce, además, que el sector europeo sigue fragmentado en 27 mercados nacionales y que la DNA busca responder a ese diagnóstico reduciendo cargas administrativas y facilitando el despliegue de redes avanzadas y servicios paneuropeos.
El Consejo de Telecomunicaciones de la UE del pasado 9 de junio revisó un informe de progreso sobre la DNA, indicando que la propuesta busca apoyar el desarrollo de una infraestructura digital robusta, rápida, segura y de vanguardia.
Telefónica ha situado este debate en el marco de la autonomía estratégica europea; de hecho, su presidente, Marc Murtra, defendió en el Cercle d’Economia que Europa está en una «era de escala» y que necesita construir esa dimensión para desarrollar tecnología propia.
La compañía también ha vinculado las infraestructuras digitales con el despliegue de la inteligencia artificial, defendiendo que la conectividad y la innovación son pilares esenciales para avanzar hacia una IA europea soberana y competitiva.
Con este contexto, la tramitación de la DNA se ha convertido en uno de los principales puntos de atención de un sector que pide que la reforma sirva para generar condiciones de inversión y escala suficientes para sostener las redes del futuro.
