THE OBJECTIVE
Teodoro León Gross

No es Ayuso... ¡esto va de Feijóo!

«La imagen de Feijóo está cayendo, desperfilado al ritmo que le marcan Moncloa-Puerta de Sol, lo que le aleja del 34%-35% para gobernar en solitario»

Opinión
17 comentarios
No es Ayuso… ¡esto va de Feijóo!

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, este jueves en la Asamblea. | Europa Press

A primera vista en Moncloa podrían parecer bobos. ¿Otra vez peleando con Ayuso en el terreno de ella, donde ya les sacó más de 40 escaños de ventaja la última vez? Una periodista muy cercana a los canales de Moncloa exclamaba esta semana en las redes: «El PSOE regresa a la probada estrategia de éxito electoral de hacer que todos los focos apunten a Ayuso». Y sí, a primera vista puede parecer estúpida la idea de entrar a replicar las provocaciones bien calculadas de la presidenta madrileña, con Pilar Alegría sentenciando «¡basta ya de ayusadas!» y la inefable María Jesús Montero exigiendo ¡penitenciágite! a Feijóo. Pero todo eso parte de un error de análisis. El PSOE no está peleando con Ayuso –sin duda saben que la  probabilidad de arrebatarle Madrid es cero, e incluso asumen que no van a dejar de ser tercera fuerza–, sino con Feijóo. Se proponen llevar al PP al territorio Ayuso para que se radicalice la imagen del partido y la del propio Feijóo, desbaratando su apuesta por la moderación transversal en el centroderecha.

Y lo cierto es que Feijóo va a peor.

En Moncloa no son bobos. Si acaso sí sectarios, ventajistas o impostores, pero bobos no. Y saben a lo que juegan. Cuentan con que Ayuso va a lo suyo, y ya ha demostrado que es una maestra del manual trumpista. Usa como nadie la lógica provocadora a su favor, desestabilizando a los rivales y a los periodistas al llevarlos a ese terreno. Y Miguel Ángel Rodríguez es el hechicero que cada jueves le prepara su dosis para envenenar la conversación pública. Ayer mismo, con el frente de la Sanidad, Ayuso negó la emergencia climática concluyendo que eso es cosa de comunistas… otro de esos mensajes a la carta para su clientela, a sabiendas de que le festejan más cualquier quite chulapón que lo que quiera que diga. A estas alturas en el PSOE saben que eso acaba por darle puntos a ella; pero al entrarle al trapo, en realidad no van a por ella sino a desgastar la marca PP y la marca Feijóo.

Ayuso, por supuesto, sigue a lo suyo. Esta misma semana, ante la marea blanca, comparaba a Pedro Sánchez con Le Pen, a España con Nicaragua por su propósito de encarcelar a la oposición («matar a la oposición») y hasta desvelaba los planes para convertir España en una República. Incluso para quienes no dudan que Sánchez ha podemizado su partido y al propio país, aliado con partidos antisistema y anticonstitucionales, esas comparaciones resultan no ya ridículas sino perversas. Feijóo, interpelado por Moncloa con la hipocresía habitual en estos casos, acabó por buscar un mensaje contemporizador para no desmarcarse de Ayuso acusando a Sánchez de «desprestigiar a las instituciones para ir cambiando el régimen democrático que se basa en una serie de pesos y contrapesos». En definitiva, no fue capaz de desmarcarse. Ayuso había vuelto a hacer de las suyas, pero con ella también gana el PSOE al desgastar a Feijóo.

«Tener a Ayuso como némesis es exactamente lo que interesa a Moncloa para que ella sea la imagen del PP»

En Moncloa cuentan con la ventaja que supone el tratamiento informativo que los medios nacionales dan a Madrid, y sobre todo a Ayuso, convirtiendo los asuntos locales en temas nacionales. Eso significa que en Asturias, en Murcia, en Canarias  o en Extremadura a menudo les llega más onda expansiva de los problemas de Madrid que su propios problemas. Absurdo. Y hay dos factores que acentúan ese fenómeno: Ayuso da espectáculo, y hacer ese (mal) periodismo es barato. De ese modo los medios, voluntariamente o no, acaban casi siempre por bailar al son de los intereses del PSOE, porque tener a Ayuso como némesis es exactamente lo que interesa a Moncloa para que ella sea la imagen del PP.

Feijóo, en su designación como líder del PP, quiso enfatizar que su barón de referencia es Juanma Moreno, como mensaje de moderación y de talante dialogante. Después celebró su mayoría absoluta como propia, persuadido de que es la mejor apuesta en el conjunto de España; probablemente no en Madrid, donde Ayuso se maneja como nadie (y en unas generales eso es un activo formidable para él), pero sí en la periferia. Eso es lo que las encuestas han venido detectando: la capacidad de atraer muchos miles de votos de Ciudadanos pero también algunos cientos de miles de votantes socialistas cansados. Ahora eso está en cuestión. La última encuesta de 40db refleja que la imagen de Feijóo está cayendo en esas fronteras, y considerablemente, desperfilado al ritmo que le marcan Moncloa-Puerta del Sol, lo que le aleja del 34-35% para gobernar en solitario. De ser así, el PSOE habrá perdido Madrid, que en realidad ya estaba perdida, pero habrá ganado mucho más.

Publicidad
MyTO

Crea tu cuenta en The Objective

Mostrar contraseña
Mostrar contraseña

Recupera tu contraseña

Ingresa el correo electrónico con el que te registraste en The Objective

L M M J V S D