Frente al declive y el silencio: es hora de reactivar el PSOE
«Algo se está haciendo mal. Se ha confundido estrategia con supervivencia; comunicación con política; impacto mediático con transformación real»

Socialdemocracia 21 quiere ser —y lo está siendo— un colectivo de pensamiento, opinión y acción formado por militantes socialistas de distintas federaciones, comprometidos con la recuperación de una socialdemocracia reconocible, constitucional, reformista, limpia y útil para la mayoría social. Nacemos para pensar, proponer y actuar; no para resignarnos. Para ayudar a que el PSOE vuelva a ser el instrumento político con el que millones de ciudadanos afrontaron, durante décadas, los problemas de España con confianza, transparencia y esperanza.
Sin duda, ha llegado el momento de actuar dentro y fuera del PSOE. Dentro, para recuperar la voz de la militancia y abrir un debate real. Fuera, para volver a mirar a los ojos a los votantes socialistas que se han alejado, a quienes dudan, a quienes ya no encuentran en nosotros la certeza que antes representábamos.
Los socialistas acumulamos un número doloroso de derrotas electorales. Han caído territorios que forman parte de nuestra memoria política y sentimental: Extremadura, Aragón, Castilla y León y, ahora, Andalucía, con un resultado que no puede despacharse como un accidente. Cuando una derrota se repite, deja de ser un mal día y se convierte en síntoma.
Algo se está haciendo mal. Se ha confundido estrategia con supervivencia; comunicación con política; impacto mediático con transformación real. Demasiadas veces parece que buscamos el titular antes que el diagnóstico, el gesto antes que la gestión, la campaña antes que la política capaz de cambiar la vida de la gente. Y, mientras tanto, muchos ciudadanos no sienten que hablemos de sus problemas con la claridad, la firmeza y la cercanía que esperan de un partido socialista.
Las explicaciones ofrecidas tras la derrota andaluza, tanto por la candidata como por la dirección nacional, han sido insuficientes. No basta con envolver el fracaso en argumentos tácticos ni con mirar hacia otro lado. Tampoco basta el silencio del secretario general después de encadenar derrotas en territorios esenciales. La militancia no es menor de edad política. No está cautiva de una situación. Tiene derecho a saber qué está ocurriendo, por qué se pierden elecciones, por qué se deteriora la confianza y qué piensa hacer la dirección para corregir el rumbo.
También necesitamos una relación más seria con la ejemplaridad pública. Aunque determinados casos no hayan sido juzgados ni condenados, cuando existen indicios graves de comportamientos incompatibles con la ética socialista, el partido no puede limitarse a esperar a los tribunales ni sentirse satisfecho con expulsar al implicado. La responsabilidad política no empieza solo cuando hay una sentencia firme. Empieza cuando se advierte que algo no se hizo como un socialista debe actuar.
Por todo ello, desde Socialdemocracia 21 hacemos tres propuestas claras a la militancia socialista y a los votantes que todavía esperan del PSOE una respuesta a la altura de su historia.
Primera. La dimisión de María Jesús Montero como secretaria general del PSOE de Andalucía y como vicesecretaria general del PSOE. No se trata de una cuestión personal, sino de responsabilidad política. En la tradición socialista, las derrotas relevantes han tenido consecuencias. Felipe González, Joaquín Almunia, Alfredo Pérez Rubalcaba, Susana Díaz, Guillermo Fernández Vara o Juan Espadas, cada uno en circunstancias distintas, entendieron que había momentos en los que dar un paso atrás era una forma de servicio al partido. No puede instalarse ahora la idea de que perder no tiene coste, de que nadie responde nunca y de que toda responsabilidad se disuelve en una nube de excusas. No es solo tradición: es responsabilidad.
Segunda. El adelanto urgente del Comité Federal previsto para el 27 de junio. El PSOE no puede esperar de brazos cruzados. Necesitamos un Comité Federal inmediato, no para cerrar filas sin pensar, sino para abrir un análisis serio sobre las derrotas, la pérdida de conexión social, los errores de estrategia, la ausencia de un proyecto reconocible y la situación política de una legislatura bloqueada, sin Presupuestos Generales del Estado y sometida a una fragilidad permanente.
Tercera. La apertura de un debate interno real, libre y profundo. Un debate con militantes, agrupaciones, cargos públicos, cuadros territoriales y votantes socialistas. No una ceremonia de adhesión. No una liturgia de aplausos. Un debate de ideas para reconstruir una propuesta socialdemócrata capaz de hablar de vivienda, salarios, empleo, servicios públicos, juventud, seguridad, igualdad territorial, convivencia y futuro. Un PSOE que no viva pendiente del siguiente titular, sino del país que quiere construir.
Compañeras y compañeros: no escribimos estas líneas para debilitar al PSOE, sino porque nos duele verlo debilitarse. Hoy hacemos un llamamiento a unirnos y coordinarnos todas las voces y grupos críticos con la actual falta de rumbo del partido.
No queremos una militancia pasiva, reducida a aplaudir o callar.
Queremos una militancia adulta, exigente, fraterna y responsable. Una militancia que recuerde que la lealtad no consiste en obedecer en silencio, sino en decir la verdad cuando el partido corre el riesgo de perderse a sí mismo.
España necesita un PSOE fuerte, creíble y transparente. Un PSOE que vuelva a dar certidumbre. Un PSOE que no se conforme con resistir, sino que aspire de nuevo a gobernar con mayoría social, autoridad moral y proyecto de país.
Es hora de abrir un nuevo tiempo.
Es hora de reactivar el PSOE.
Fraternalmente,
Socialdemocracia 21
Mayo de 2026