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El exministro Zoido revela que cesó a uno de los cabecillas de 'Kitchen' «por filtrar noticias»

El extitular de Interior ha negado que conociese el espionaje ilegal a Bárcenas. «Yo era alcalde de Sevilla», ha dicho

El exministro Zoido revela que cesó a uno de los cabecillas de ‘Kitchen’ «por filtrar noticias»

El exministro, durante su declaración. | TO

El exministro del Interior Juan Ignacio Zoido ha asegurado este jueves que cesó durante su mandado al jefe de la Unidad Central de Apoyo Operativo (UCAO) de la Policía Nacional, el comisario Enrique Garcia Castaño, alias El Gordo, por pérdida de confianza tras «haber filtrado noticias a la prensa». Esta destitución se produjo años antes de que trascendiese en la prensa la operación Kitchen. La trama parapolicial que enjuicia la Audiencia Nacional y en la que el citado mando habría actuado como uno de los principales cabecillas, ordenando a sus subordinados seguimientos ilegales al extesorero del PP Luis Bárcenas y su exmujer, Rosalía Iglesias, para conseguir información sensible sobre la contabilidad B que pudiesen tener y afectase al partido.

«El cese del jefe de la UCAO me lo propuso el secretario de Estado y la propuesta venía de la Dirección General de la Policía por pérdida de confianza por haber estado filtrando noticias. Se había abierto una información reservada que resultó positiva. Me vino la información y cómo es lógico, se adoptó la decisión», ha señalado el extitular de Interior durante su declaración como testigo en el juicio. A preguntas de la abogada del PSOE, Zoido ha negado conocer el presunto espionaje policial a la familia Bárcenas que realizaron distintas unidades policiales entre 2013 y 2015. «Desconocía su existencia. No tuve ninguna noticia de que hubiese operaciones con esa denominación o que se realizaran desde dentro del ministerio. Yo era alcalde de Sevilla cuando se produjeron esos seguimientos», ha advertido a la letrada.

Preguntado por otros cambios que hizo en la cúpula de Interior y de la Policía Nacional, Zoido ha enmarcado estos movimientos en la normalidad de quien llega de nuevas a un departamento y quiere «formar su equipo de confianza». Se ha referido así al momento en que comunicó al exsecretario de Estado de Seguridad Francisco Martínez, acusado por el caso Kitchen, se que sería relevado por otro cargo. «No lo hice por desconfianza. Lo cesé después de haber tenido una conversación con él porque tenia pensado hacer mi propio equipo. Él lo entendió y tuvo total colaboración en el traspaso de poderes», ha apuntado.

No encargó auditorias

Si bien ha admitido que conocía la operación Kitchen por algunas noticias que habían salido previamente en la prensa, el exministro del Interior declinó realizar una auditoría interna en la Policía Nacional. «Cuando los equipos del Ministerio, de la dirección general de la Policía comienzan a funcionar, se me va pasando información de los temas y de la cuestión de Kitchen no había nada. Lo único que había era una investigación sobre el señor Villarejo que estaba judicializado y me dijeron que había que ver lo que salía de aquel tema», ha declarado Zoido, que, a renglón seguido, ha negado que tuviese alguna noticia más sobre las pesquisas que se seguían entonces sobre el comisario jubilado.

De la misma forma, ha explicado que tampoco hizo una investigación interna sobre el uso de fondos reservados porque «no tenía la obligación de hacer una auditoría del anterior ministro [refiriéndose Jorge Fernández Díaz, también investigado]». Además, ha precisado que el secretario de Estado de Seguridad es el que «tiene todo el control de la gestión de ese dinero» y tras su llegada a Interior se tomó la decisión de que siguiese siendo así. La Fiscalía mantiene que la trama Kitchen pagó 2.000 euros al mes con esos fondos al exchofer de Bárcenas para que facilitase información.

En relación con ese mismo asunto, el ex número dos en Interior, José Antonio Nieto, ha apuntado durante su declaración que ve complicado que la Policía pudiese pagar a confidentes del entorno de la familia Bárcenas con fondos reservados. «Yo no conozco ese asunto, no estaba en esa etapa; pero eso es tremendamente difícil tal y como está estructurada la gestión de los fondos, cómo se ordenan y cómo se controlan. Además, se da cuenta semestralmente a la comisión de secretos oficiales en el Congreso de todos los movimientos. Veo muy difícil que esa situación se llevase a término», ha insistido.

Los mensajes con su antecesor

Nieto ha negado, al igual que quien fuera su superior, conocer la trama parapolicial que supuestamente espió y obtuvo información sensible del PP sobre Bárcenas, así como que pidiese información acerca de esta operación. «Recuerdo que tenía una reunión con mi jefe de gabinete todas las mañanas sobre lo que se publicaba en prensa. Recuerdo que esa actuación estaba en fase de instrucción. No tuvimos ningún tipo de conversación más allá de comentar las noticias», ha apuntado.

A preguntas del abogado de Podemos, el exsecretario de Estado también ha admitido que mantuvo una conversación con su antecesor, Francisco Martinez, el 3 de noviembre de 2017 [el día en que se produjo la detención de José Manuel Villarejo] en la que el primero le manifestaba su intención de reunirse porque el ministro «estaba muy preocupado». No obstante, Nieto ha explicado que no hablaban sobre el arresto del comisario y ha mostrado dudas sobre si ese encuentro llegó a producirse. «El señor Martínez no tenía más información de la que tenía yo o que el ministro. Es más, no sabíamos nada hasta que explotó la operación y nos enteramos todos», ha finalizado.

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