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España

La fragata Álvaro de Bazán participará en EEUU en los ejercicios navales más avanzados

El buque español se unirá a las principales marinas del mundo para desarrollar escenarios ficticios de alta intensidad

La fragata Álvaro de Bazán participará en EEUU en los ejercicios navales más avanzados

Fragata F-101 Álvaro de Bazán en rumbo al ejercicio RImpac. | Armada Española

La fragata Álvaro de Bazán de la clase F-100 de la Armada ha zarpado este martes desde el Arsenal de Ferrol para iniciar un despliegue en los océanos Atlántico y el Pacífico que la llevará a operar junto a algunas de las principales marinas del mundo. A lo largo del despliegue, la fragata participará en diferentes ejercicios organizados por la Marina de los Estados Unidos y otras naciones aliadas y amigas, integrándose en agrupaciones navales multinacionales y desarrollando adiestramientos en escenarios de alta intensidad. Entre ellas, destacan ejercicios de defensa aérea y antimisil, vigilancia marítima y maniobras conjuntas con marinas aliadas y amigas

Además, durante una de las fases más relevantes del despliegue, la fragata actuará como buque de mando en el ejercicio internacional de defensa antimisil Pacific Dragon, embarcando al comandante del Destroyer Squadron 31 de la US Navy y a su estado mayor.

«Asumir esta responsabilidad supone prestigio profesional y credibilidad; madurez tecnológica con un sistema de combate probado y capaz; interoperabilidad demostrada; influencia estratégica y experiencia de alto valor con adiestramiento avanzado en toma de decisiones complejas, coordinación y gestión de escenarios de alta intensidad», destaca el comandante de la F-101, el capitán de fragata Álvaro Zaragoza

Este despliegue incluirá también escalas en diferentes puertos de América y del Pacífico, incluyendo el tránsito del Canal de Panamá, consolidando así la presencia y proyección internacional de la Armada en áreas de creciente relevancia estratégica. Zaragoza además añade que «la seguridad y los intereses de España no se defienden únicamente en el entorno inmediato de nuestras aguas de soberanía. Un país profundamente dependiente del comercio marítimo y de las cadenas logísticas globales como es el nuestro, necesita poder operar también en escenarios alejados como el Indo-Pacífico».

El ejercicio Rimpac, liderado por la Flota del Pacífico de la Marina de los Estados Unidos, constituye el mayor ejercicio marítimo internacional del mundo y celebrará en esta edición su trigésima convocatoria, coincidiendo además con el 250 aniversario de la independencia de los Estados Unidos.

Este primer evento busca fortalecer la cooperación multinacional, la confianza mutua y la interoperabilidad entre fuerzas navales aliadas y amigas, promoviendo unas fuerzas integradas y preparadas para operar conjuntamente en un entorno marítimo cada vez más complejo. Reunirá a cerca de una treintena de países y desarrollará un amplio abanico de actividades navales, aéreas y anfibias de elevada complejidad. Además, el ejercicio contará con una estructura de mando multinacional. 

Por su parte, el ejercicio Pacific Dragon, organizado por la U.S. Third Fleet, es una actividad bilateral especializada en defensa antimisil balístico, diseñada para mejorar la capacidad de las fuerzas participantes para operar conjuntamente en la detección, seguimiento e interceptación de amenazas balísticas. El ejercicio combina eventos simulados y lanzamientos reales de misiles en un entorno de defensa aérea y antimisiles integrada, permitiendo perfeccionar procedimientos tácticos y reforzar la interoperabilidad entre aliados y socios estratégicos. 

Zaragoza pone de relieve que «la tripulación se ha adiestrado para hacer frente con garantías a cualquier misión encomendada. En concreto, nuestro alistamiento comenzó en el mes de diciembre, tras un intenso periodo programado de inmovilización y mantenimiento general de la plataforma. Desde entonces, el buque ha participado en diferentes actividades individuales y colectivas, destacando la integración con el Grupo de Combate Aeronaval francés del portaaviones Charles de Gaulle por aguas del Mediterráneo y Golfo de Vizcaya», y añade que «la confianza en el trabajo bien hecho tiene como base la exigente calificación operativa que afrontó la dotación el pasado mes de marzo en Rota (Cádiz), donde la fragata demostró sus altas capacidades en todas las áreas, con especial mención a la guerra antiaérea».

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